El Badajoz se gana su derecho a soñar

Ocho mil personas han apoyado al Badajoz en la victoria ante el San Fernando/J.V. ARNELAS
Ocho mil personas han apoyado al Badajoz en la victoria ante el San Fernando / J.V. ARNELAS

El equipo de Nafti llena de ilusión el Nuevo Vivero con otro triunfo de prestigio ante un aguerrido San Fernando

JAVI PÉREZ

El Badajoz se gana el derecho a soñar. El equipo de Nafti saca un partido complicado y de prestigio ante un San Fernando tercero en la tabla. Otro gallito que cae en el Nuevo Vivero y los pacenses dan un giro en sus aspiraciones. Tercera victoria consecutiva para los blanquinegros que hacen despertar a la ciudad e ilusionarse con su equipo. Ambiente espectacular en el estadio pacense que rugió como nunca y dio ese aliento tan necesario cuando los partidos se atascan.

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Decía Nafti en la previa que tenía muchas dudas en el once, pero más bien pareció que lo tenía muy claro y lo trabajó muy bien durante la semana. Como la sorpresiva presencia en el once de Petcoff, descartado por el propio técnico el viernes y fuera de la convocatoria del sábado y el debut en la titularidad de Candelas por el hasta ahora incuestionable en el carril izquierdo Eneko Zabaleta. Nafti, consciente de la trascendencia, empezó a dibujar este partido el mismo domingo en el autobús de vuelta de El Ejido. Primero con el cambio de horario y luego jugando al despiste con las alineaciones. Estrategia o no, el caso es que el Nuevo Vivero se tragó a otro de los de arriba y el Badajoz le ganó esa batalla histórica al fútbol televisado con la mejor entrada de la temporada.

Apretó el San Fernando en el ecuador de la primera parte y al Badajoz le costaba respirar para rehacerse ante el avance gaditano. Le costaba encontrar una salida clara y dar fluidez a su juego cada vez más metido en su campo. Los blanquinegros lo estaban pasando mal y esos minutos de agobio pudieron costarle un disgusto grande. Porque el San Fernando pudo transformar ese acoso en derribo con tres ocasiones seguidas. La primera de estrategia en un saque de falta cuyo remate al larguero que botó en la línea de gol quedó invalidado por fuera de juego. Inmediatamente después Pablo Sánchez recibía solo en el área pequeña, pero su remate en boca de gol fue desviado por Cristian a córner. De ese saque de esquina Kike Royo sacó una mano prodigiosa en la misma escuadra para evitar el gol olímpico.

2 CD Badajoz

Kike Royo; Juanjo García, Cristian Pérez, Mario Gómez, Candelas; José Higón, Damián Petcoff (José Ángel, min. 75), Cidoncha, David Martín (Guzmán, min. 61); Francis Ferrón (Eneko Zabaleta, min. 81) y Éder Díez.

0 San Fernando

Rubén Gálvez; Gabi Ramos, Oca, Lolo Guerrero, Nano; Sergio Romero (Bruno Herrer, min. 67), Raúl Palma, Manu Ramírez, Pablo Sánchez (Milovic, min. 72); Carry (Colo, min. 47) y Pau Franch.

Goles:
1-0: Mario Gómez, min. 66. 2-0: Guzmán de penalti, min. 73.
Árbitro:
Carralero Calvo (madrileño). Expulsó en el San Fernando a Lolo Guerrero por doble amarilla (31 y 42) y al portero Rubén Gálvez con roja directa (68). Amonestó en el Badajoz a Cristian Pérez (27), Higón (31) y Kike Royo (70).
Incidencias:
Unos 8.000 espectadores en el Nuevo Vivero.

Pasado el susto, el Badajoz pareció coger aire. Cidoncha se subió a la cosechadora y empezó a recoger balones por todo el campo. Los pacenses no encontraban la forma de penetrar las líneas enemigas con un San Fernando muy compacto y replegándose bien. A Petcoff se le notaba su falta de frescura, aunque su derroche contuvo al equipo. Los blanquinegros se sacudieron de ese empuje con su mejor arma, el contragolpe. Pero Higón no tenía esa chispa que destrozó al Ibiza y David Martín tampoco veía la pista despejada por el otro flanco. Y sin alas el Badajoz no vuela. El partido no salía de su espesura. Hasta que Francis Ferrón descubrió el resquicio bajando a galeras y descargar sobre David Martín, que le metió gas profundizando por la izquierda y colgarla al segundo palo donde no llegó la cabeza de Éder Díez. El Badajoz enseñaba los dientes y obligaba al San Fernando a recular. El centro del campo se multiplicaba para robar y montar una contra rápida con la que hacer daño. Y lo hizo al dejar a su rival en inferioridad numérica.

La expulsión de Lolo Guerrero justo antes del descanso cambió el panorama. El técnico Pérez Herrera esperó a pasados dos minutos de la segunda parte para recomponer su dibujo y prescindió de un delantero para reforzar la defensa con la entrada del central Colo. El dominio pasó a manos del Badajoz que empezó a animarse en ataque con las subidas de sus laterales Juanjo García y Candelas. El conjunto de Nafti poco a poco encajaba sus piezas. El San Fernando tenía clara su consigna de minimizar los daños para conservar al menos el punto y buscar alguna oportunidad con Franch arriba o a balón parado, su punto fuerte.

El Badajoz dio un paso más. Pero los visitantes pudieron aprovechar su bala de no ser por el oportunismo de Cristian Pérez para quitársela de la misma bota a Pau Franch cuando se disponía a encañonar a dos metros de la portería. Pero solo fue un espejismo porque todo se le pondría de cara al Badajoz a partir de ahí. Nafti recurrió a las diabluras de Guzmán para reventar el cerrojo visitante y en su primer balón que tocaba desenfundó a las manos de Gálvez tras zafarse de su marca con dos recortes. El pacense prendió la mecha de lo que estaba por venir. Juanjo García también probó desde la frontal con un disparo que salió rozando el poste.

El Badajoz rondaba el gol. Llegó en un saque de esquina lanzado por Petcoff y que Mario Gómez cabeceó a la red. El San Fernando recibía de su propia medicina. A partir de ahí el partido se dinamitó y saltó en mil pedazos. En otra de las incursiones pacenses, Candelas cayó tendido en el pico del área gaditana ante las protestas del público. El árbitro vio el pisotón del portero Gálvez. Roja directa y penalti. El primero que se traduce en gol de la temporada (Ferrón lo falló ante el Marbella). El Nuevo Vivero estalló de júbilo. Guzmán cogió decidido el balón y llevaría la tranquilidad con el 2-0.

El Nuevo Vivero era una fiesta. El Badajoz se encamina hacia un futuro más ilusionante y dispuesto a volar alto. Todo es posible.