SEGUNDA B

El Badajoz abre el telón de la pretemporada

La plantilla blanquinegra durante la sesión de entrenamiento matinal en el Nuevo Vivero. :: C. MORENO

El conjunto pacense vuelve al trabajo con muchas caras nuevas y con la ambición de mejorar lo conseguido la pasada campaña

MANUEL Gª GARRIDOBADAJOZ.

«El objetivo es mejorar lo del año pasado». El técnico Mehdi Nafti es consciente de que el listón está alto, pero quiere más. Con ganas y ambición alzaba ayer el telón de su primera pretemporada al frente del Badajoz con una sesión de entrenamiento matinal plagada de caras nuevas. Entre ellas, Julio Gracia, última incorporación, y Kingsley Fobi y Kike Pina, cuyas llegadas se anunciaron el fin de semana. La ausencia destacada fue la del atacante Jairo Morillas, que se integrará en el grupo a partir de hoy. También se ejercitaron con el primer equipo varios canteranos: Moi, Barquero, Ginés, Golo y Narváez. Además, un clásico del verano, dos jugadores a prueba: Mousa, que viajará con el resto de la expedición a Marbella, y Doumbia, cuya presencia este viernes en el 'stage' en tierras andaluzas dependerá de su evolución durante estos días.

Al frente del plantel, los capitanes, Guzmán Casaseca y César Morgado, que encarnarán un papel vertebrador en la cohesión del grupo. «Agresividad, intensidad y compromiso, tenemos que ser una piña, que es lo que nos llevó el año pasado a jugar el playoff», resaltaba el central pacense. Candelas, Toni Abad, Kike Royo y Francis Ferrón, que también fueron partícipes de esa unión, serán otras de las piedras angulares del vestuario.

Charla del míster antes de salir al campo, arenga de Guzmán sobre el césped... y a correr. Bajo la atenta mirada del director deportivo, Óscar de Paula, desde la tribuna, los jugadores empezaron a trotar sobre un césped considerablemente alto. Apenas un minuto tardó un risueño Francis Ferrón en sucumbir al embrujo de un balón que se topaba en su camino, dando los primeros toques para recuperar sensaciones. Poco después, el algecireño obsequiaba con un pelotazo en la espalda a Toni Abad, algo parsimonioso, que reaccionaba instantáneamente. Se notaban las revoluciones aún bajas, habituales a estas alturas, mientras el preparador físico, Pedro Abraham, les pedía intensidad: «¡Hay que exigirse!», les espetaba reiteradamente.

Djak Traoré hizo pareja de entrenamiento con Kingsley Fobi, ejerciendo de hermano mayor. El costamarfileño instaba al jugador procedente del Watford a atreverse con el idioma para ganar confianza y poder comunicarse con el resto de los futbolistas. Tras una intensa charla, el coaching fue infructuoso: «Al ghanés no le gusta hablar castellano», comentaba el exrecreativista con cierto tono de resignación.

Mientras en el verde del coliseo pacense comenzaba a gestarse el nuevo Badajoz 2019-20, los operarios se afanaban en ir maquillando y enfundando al Nuevo Vivero en su traje blanquinegro a medida confeccionado para el curso que se iniciará el 25 de agosto. «Es una semana complicada por lo que pasa en el estadio a nivel de obras, me habría gustado tener algo más de tranquilidad, pero es síntoma de que el club está creciendo», decía Nafti.

Plantilla casi cerrada

El preparador franco-tunecino destacó que es un lujo contar con la plantilla prácticamente cerrada a estas alturas. Un portero, un central y un mediocentro son las prioridades para dar por finiquitado el capítulo de altas. En todo caso, se mostró muy satisfecho con los fichajes: «El trabajo de la temporada pasada nos ha permitido firmar jugadores con ofertas de equipos importantes como Cartagena y Córdoba».

Ilusión fue, sin duda, la palabra más repetida entre los pesos pesados del vestuario, que quieren dar continuidad a lo logrado el curso anterior. «Se ven las expectativas en la ciudad. Fue algo muy bonito lo que conseguimos el año pasado y queremos mantenerlo», comentaba Guzmán Casaseca.

Nafti resaltó que un buen plantel y un gran presupuesto no dan puntos, pero la realidad es que el crecimiento como entidad es perceptible. Algo en lo que coincide César Morgado: «Parece ser que las cosas van más en serio que antes, se puede observar en el estadio, la gente que están trayendo... Lo que han dicho lo están haciendo», comentaba refiriéndose a los nuevos inversores.

Por la tarde hubo una segunda sesión de entrenamiento a la que pudieron asistir los aficionados para ver de cerca a sus ídolos y conocer a los nuevos futbolistas. En cuanto al calendario de amistosos, finalmente el choque ante el Extremadura previsto para el 3 de agosto en Almendralejo se disputará en el Nuevo Vivero. El partido será gratuito para los abonados de esta temporada, que ayer sobrepasaron la cifra de los 3.000.

Por otra parte, el Badajoz emitió ayer un comunicado para informar de que ponen a disposición de los equipos interesados los asientos de las gradas, que serán cambiados en las próximas fechas. Ayer, el Olivenza CF comenzó con la retirada de unos 300.