La mala suerte persigue al Cacereño

Pizarraya durante un partido del Cacereño ante el Granada B./
Pizarraya durante un partido del Cacereño ante el Granada B.

Pizarraya se podría perder lo que resta de temporada tras salírsele el hombro del que ya ha sido operado en tres ocasiones

FERNANDO GALLEGO

La mala suerte no se explica. Que se lo pregunten si no al Cacereño, que piensa y repiensa y no encuentra motivos. Algunas molestias, es cierto, derivan de las condiciones de entrenamiento y la superficie de los terrenos: Gaspar, Jairo y Martins, por ejemplo. Pero otras, tipo Plata, Belforti o ahora Pizarraya, son auténtica mala suerte.

El lateral izquierdo verde, que reapareció el domingo en Cartagena, puede perderse lo que resta de temporada. Se echó el balón en largo en una jugada en Cartagonova, recibió una zancadilla y le cayeron encima del hombro del que ya ha sido intervenido en tres ocasiones, y se le ha vuelto a salir. Los médicos le han obligado a parar una semana para, posteriormente, una vez analizada la evolución de la lesión, decidir sobre los pasos a seguir.

«Estoy tocado porque otra vez es lo mismo, el mismo sufrimiento. Las sensaciones que tengo no son buenas. Es complicado que pueda volver a jugar en lo que resta de temporada», confiesa el sevillano, que será baja mañana para recibir a La Roda (Príncipe Felipe, 12.00 horas) junto al también lesionado José Ramón Lavado y el sancionado Rubén Palero. Para ese partido, la directiva verde ha fijado una entrada única de seis euros.

Será el antepenúltimo encuentro de los de Ángel Marcos ante su público, después de encadenar seis derrotas en las últimas siete jornadas. Le queda por jugar ante dos conjuntos que se están jugando el descenso (La Roda de Pedro Sánchez de la Nieta mañana y en San Fernando en la penúltima jornada) y otros dos inmersos en la lucha por el playoff (Guadalajara y Cádiz, ambos en el Príncipe Felipe).

El objetivo para el Cacereño es no repetir el mal final de campaña del curso pasado y sacar al menos un par de triunfos.