El Cacereño paga caro su falta de eficacia

Pizarraya, del Cacereño, presionado por un contrario en el partido de ayer en La Línea/
Pizarraya, del Cacereño, presionado por un contrario en el partido de ayer en La Línea

El gol de Copi y la buena actuación del meta local Mateo dejan los tres puntos en el feudo gaditano

JOSÉ GARCÍA ROMERO

La Balona venció a un correoso Cacereño que terminó pagando su falta de acierto ante la portería, lo que, unido al gran partido del guardameta Mateo, hizo que su actuación fuera la más destacada de todos los que pasaran sobre el terreno de juego. La primera parte fue la de un clásico de Segunda B: poco juego de elaboración y mucho fútbol directo. Los locales, con la presión de sus malos resultados en casa, y los visitantes, por sus necesidades tras dos marcadores adversos y con bastantes bajas, no quisieron exponer mucho y buscaron un fútbol-marcador, poco vistoso para el espectador.

Dos fueras de juego dudosos en los minutos uno y diez, pitados a Samu y Juampe provocaron la ira de la grada. En el 19, Chema, con el pecho, realizó un pase magistral a Copi que este, dentro del área mandó alto. Mientras tanto, el Polideportivo tuvo, en botas de José Ramón, a los veintidós minutos, una magnífica ocasión tras marcharse de todos sus marcadores. Se había ido de todos por velocidad, pero de nuevo se topó con Mateo, que volvió a realizar una gran parada.

En el 29, la señalización de otro fuera de juego a Chema Mato volvió a enfadar a la grada. Tres minutos más tarde, hubo una nueva ocasión para los visitantes, pero la volea tremenda de Pizarraya, de nuevo, obligó a lucirse a Mateo. En el 36, llegaría la mejor ocasión de los locales en la primera mitad, llevada por Juampe y Hugo Díaz hasta la frontal del área. Sin embargo, el pase a Samu hizo que este, en vez de rematar, llegase a tocar el esférico, pensando que tenía un rival a su lado, desaprovechando una gran ocasión.

Más interés

Con el 0-0 inicial, ambos se marcharon a vestuarios y, tras el descanso, el partido ganó en interés. Los dos partidos rompieron sus corsés y ofrecieron un encuentro más entretenido. Pudo marcar el partido una contra del Poli a los cuatro minutos que, Carlos Guerra, como un felino, abortó de los pies de José Ramón. La respuesta local llegó un minuto después, tras peinar Samu una falta lanzada por Copi que alcanzó el palo.

En el 52, Carlos Guerra, a la salida de un córner remató y el efecto óptico llevó a la grada a cantar gol. Los de Ángel Marcos respondieron en el 56, con un robo de balón que permitió a José Ramón plantarse frente a su sombra en este partido, Mateo, que ganó en el uno contra uno. El balón rechazado llegó a Pizarraya, cuyo disparo fue detenido de nuevo por el guardameta Mateo. En el minuto 60, un balón sin dueño en el área pequeña que no supo despejar la defensa local, tampoco lo aprovecharon los visitantes, aunque un silencio tenso presidió la acción.

En el 63, llegaría el único gol del encuentro. Un robo de Javi Gallardo en el medio del campo permitía a este mandar un magnífico pase a Samu quien, de un solo toque, permitió a Copi encarar a Vargas y definir en el uno contra uno. Los cambios en el equipo local tuvieron mejores resultados que en el visitante, dándole a su equipo un pellizco de calidad.

En el minuto 71, Joe vio la cartulina amarilla, mientras los visitantes pedían la tarjeta roja. En los minutos 74, 80 y 81, la Balona pudo aumentar su ventaja, pero Vargas y el palo impidieron que se distanciaran los locales. En el tiempo de prolongación, José Ramón mandó una falta en el balcón del área que se marchó desviada y, con dos saques de banda, terminaron las ilusiones visitantes y la tensión locales.