El Atlético fía toda la temporada a una carta

Diego Pablo Simeone, durante el derbi./Pierre-Philippe Marcou (AFP)
Diego Pablo Simeone, durante el derbi. / Pierre-Philippe Marcou (AFP)

Los colchoneros se alejan de la Liga tras su derrota en el derbi y una vez eliminados en Copa, se aferran a la Champions con el sueño de la final en el Metropolitano

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

Desde que la UEFA anunció oficialmente que la final de la Liga de Campeones en su edición 2018-19 se disputará en el Metropolitano el 1 de junio de este año, la fecha está marcada en rojo en el calendario de los colchoneros, que por la tortuosa historia de su club en la máxima competición continental han convertido en un auténtica obsesión esa ansiada 'orejona' que se escapa una vez tras otra cuando más cerca parece de las vitrinas rojiblancas. Aunque la idea inicial de Diego Pablo Simeone en la temporada en la que parecía disponer de la plantilla más completa no era la de fiarlo todo a la Champions, el desarrollo de la temporada parece abocar al Atlético a una apuesta a vida o muerte con un 'coco' del calibre de la Juventus de Cristiano Ronaldo en el horizonte.

La derrota en el derbi madrileño del sábado ha complicado las opciones del equipo colchonero en Liga, hasta el punto de que la victoria blanca en el Metropolitano sitúa ya al equipo de Solari, desahuciado hace sólo unas semanas, por encima de un Atlético que ya se dejó en el camino la opción de la Copa del Rey después de caer eliminado en octavos ante el Girona.

Una vez alcanzado el tramo decisivo de la temporada, los problemas se le acumulan a Simeone, que ve cómo su equipo ha perdido algo de esa imbatibilidad de otras campañas, cuando adelantarse en el marcador era sinónimo de victoria atlética. La plaga de lesiones en defensa han afectado a un equipo que a pesar de todo, sigue siendo el menos goleado del campeonato.

No obstante, los grandes señalados se concentran en la parcela ofensiva de la plantilla. Con Gelson ya en Mónaco, grandes apuestas como Lemar, Vitolo o Kalinic siguen pasando prácticamente desapercibidos partido tras partido. Especialmente sangrante es el caso del francés, que llegó al Atlético con la vitola de ser el traspaso más caro en la historia del club -70 millones de euros- y que por el momento deja fría a la hinchada rojiblanca con un rendimiento gris. Peor aún es la situación de Vitolo. De aquel jugador del Sevilla que era fijo para Julen Lopetegui en la selección no parece quedar ni rastro, ya que el canario apenas ha sido titular en un partido de Liga y en los dos encuentros de Copa ante el Sant Andreu. Por su parte, el delantero croata pasa a un segundo plano aún más acusado tras la llegada de Morata.

Con varios jugadores de ese nivel desconectados y Correa cada vez más cuestionado por su compleja relación con el gol, a Simeone le acaba quedando una guardia pretoriana muy reducida, un problema al que habitualmente se ha enfrentado en sus más de siete años en el banquillo colchonero y que esta temporada le está impidiendo sostener el pulso en las tres competiciones largas. Si además a ese núcleo duro le faltan dos piezas como Koke y Rodrigo, como fue el caso ante el Real Madrid, las cosas se complican aún más.

Sin embargo, no todo son malas noticias en el Atlético en las últimas semanas. Morata parece haber aterrizado con buen pie y ha dejado buenas sensaciones en los partidos ante el Betis y el Madrid, en los que ha sido protagonista de sendas acciones en el área reclamadas como penaltis y de un gol anulado ante los blancos que el exmadridista celebró para acallar críticas pero que el VAR finalmente anuló por fuera de juego. Precisamente el videoarbitraje marcó las tertulias colchoneras en el día posterior a una derrota en el derbi que un sincero Simeone achacó a la superioridad del rival y no a la polémica arbitral.