España-Noruega

Navas, la sorpresa de Luis Enrique

Jesús Navas, durante el partido ante Noruega. /Reuters
Jesús Navas, durante el partido ante Noruega. / Reuters

El sevillista volvió a ponerse la camiseta de la selección española cinco años después ante Noruega, pero como lateral derecho

Javier Varela
JAVIER VARELAMadrid

Jesús Navas redebutó con la selección española ante Noruega. En el primer partido de clasificación para la Eurocopa de 2020, con 33 años, de lateral derecho y cinco años después de vestir por última vez la camiseta de España, el jugador del Sevilla fue la sorpresa del once de Luis Enrique. Su último encuentro fue un amistoso contra Italia (1-0) en marzo de 2014, en el Vicente Calderón, previo al Mundial de Brasil, del que fue descartado por Vicente del Bosque en la lista final.

Hasta este sábado había sido 35 veces internacional (anotando tres goles) y tras aquel partido ante la selección italiana pasó a formar parte de la lista de damnificados por el teórico cambio generacional emprendido por aquella selección tras el Mundial –en sus botas comenzó la jugada que terminó en el mítico gol de Andrés Iniesta en Sudáfrica- y las dos Eurocopas, él sólo estuvo presente en la de 2012 aunque marcó un gol decisivo ante Croacia para superar la fase de grupos.

Además, Jesús Navas entró en un exquisito grupo de tres futbolistas que volvieron a jugar con España cinco (o más) años después de haberlo hecho por última vez, en las últimas cuatro décadas. Junto al sevillista lo hicieron Miguel Tendillo y Aritz Aduriz.

Pero con Luis Enrique no hay cambio generacional que valga. En su 'evolución' juegan los que están mejor, la meritocracia se ha instalado en 'La Roja' y no importa la edad que se luzca en el carnet de identidad. «Tiene muchísimo desborde y nos puede aportar en situaciones que se nos van a dar. Además es un jugador que ha crecido mucho defensivamente», explicaba Luis Enrique para justificar la llamada del futbolista del Sevilla un lustro después. Para el seleccionador son muy importantes en su 4-3-3 los laterales. No quiere dos jugadores defensivos, sino que necesita su aportación ofensiva, su desborde y su mentalidad de atacante. Y en ese perfil Jesús Navas -como el propio Jordi Alba- se adapta a la perfección.

«Era clave tener amplitud y desbordar en banda», confesó Luis Enrique tras el partido. «Jesús Navas ha estado espectacular, ha superado a su par y centrado de manera exquisita», añadió el seleccionador.

«Jesús Navas ha estado espectacular, ha superado a su par y centrado de manera exquisita» Luis enrique

Ante Noruega, Luis Enrique apostó por colocar a Sergio Busquets metido entre los dos centrales de inicio en la construcción del juego español, con los dos laterales, Jesús Navas y Jordi Alba, más arriba. Para esa forma de jugar, similar a la del Barcelona, un lateral ofensivo como el sevillista es clave. Un motivo más para contar con el '22' como titular en lugar de Sergi Roberto, menos ofensivo que el de Los Palacios –que lució el mismo dorsal que en aquella histórica tarde en Soccer City de Johannesburgo-. En ese estilo de juego, con la presión tan alta tras pérdida del rival, los laterales ofensivos también son vitales. En un partido en el que la posesión va a ser insultante a tu favor, contar con dos laterales que ejerzan de extremos es la mejor manera de abrir al equipo contrario. Y Jordi Alba y Jesús Navas fueron dos puñales.

Navas, a sus 33 años, ha sido una pieza clave en el Sevilla de Pablo Machín. En lo que va de temporada ha disputado 35 partidos (23 en Liga, 10 en Europa League, uno en Copa del Rey y otro en la Supercopa de España) para un total de 2789 minutos. «He seguido trabajando para que un día pudiera ocurrir esto», aseguraba esta semana sobre su regreso a la selección. Navas, a pesar de haber estado ausente durante cinco años de la selección, fue integrante del histórico equipo que levantó la Copa del Mundo en Sudáfrica de 2010 y la Eurocopa de 2012 en Ucrania y en sus 35 partidos con la selección hasta hoy, sólo empató cuatro partido, los mismos que perdió. Dos amistosos ante Sudáfrica (1-0) y Argentina (4-1), ambos en 2010, el primer partido del Mundial de Sudáfrica ante Suiza (1-0) y la final de la Copa Confederaciones de 2013 ante Brasil (3-0). Ante Noruega amplió la racha.

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