DIVISIÓN DE HONOR

El Diocesano se juega en Alcorcón seguir dependiendo de sí mismo para salvarse

JUAN CARLOS RAMOS

PLASENCIA. Cuatro jornadas para el final de liga en la División de Honor Juvenil y todas las miradas están centradas en lo que haga el Diocesano. Con el Extremadura UD y el CP Almendralejo conociendo sus destinos desde hace varias jornadas, todo el protagonismo en lo que resta de competición va a ser para el equipo cacereño en su lucha por evitar el descenso.

El Dioce tiene por delante cuatro finales. Los dos próximos partidos son ante rivales directos por alcanzar la permanencia, el tercero ante un Rayo Vallecano que está peleando por alcanzar la tercera plaza que ofrece la posibilidad de disputar la Copa del Rey y, el último, ojalá que dependiendo de sí mismo, en casa ante el Almendralejo.

Los dos próximos partidos son los que marcarán el futuro del Diocesano. Para empezar, este sábado a las 16:00 horas se mide a domicilio al Alcorcón. Tiene la obligación de sumar no solo para no caer a puestos de descenso, sino para seguir dependiendo de sí mismo.

Como referencia, el Diocesano mira al partido de hace dos semanas en Santa Marta de Tormes, donde hizo uno de sus mejores encuentros de la temporada en un escenario muy parecido al que se encontrará en el sur de Madrid.

No estará de más que el Extremadura UD pueda echar una mano al Diocesano. Este domingo a las 12:00 juega en Santa Marta de Tormes, tres puntos por encima del descenso, con el objetivo de sellar matemáticamente el quinto puesto. Para eso necesita ganar al cuadro salmantino y esperar que el Almendralejo gane al Leganés.

Ese partido entre almendralejenses y pepineros se disputa este sábado en el Polideportivo Municipal Tomás de la Hera a las 13:00 horas. Los verdiblancos, ya descendidos, quieren despedirse eludiendo el farolillo rojo del grupo. Solo un punto le separa del Canillas.