Liga de Campeones FIBA

El Iberostar Tenerife no puede con la Virtus en la final

Javier Beirán, rodeado de jugadores de la Virtus. /Stephanie Lecocq (Efe)
Javier Beirán, rodeado de jugadores de la Virtus. / Stephanie Lecocq (Efe)

El conjunto aurinegro estuvo desacertado en ataque y tuvo enfrente a un rival mucho más físico

EFE

El Iberostar Tenerife no pudo este domingo con la Virtus Bolonia en la final de la Liga de Campeones FIBA (73-61), disputada en el Sportpaleis de Amberes.

No fue el día del conjunto tinerfeño, que no estuvo acertado en ataque y tuvo enfrente a un rival mucho más físico. Los cinco aciertos de 35 intentos en lanzamientos de tres puntos del equipo canario lo dicen todo. Los jugadores de Vidorreta lo intentaron desde todas las posiciones, pero no tuvieron fortuna y el conjunto italiano controló el choque con una clara ventaja en el marcador.

La Virtus logró un 7-0 en el inicio y luego se pasó a un 13-2 cuando se llevaban jugados cuatro minutos y tras el tercer triple de Punter, que fue, sin duda, una auténtica pesadilla para la defensa canarista.

Vidorreta intentó variar la dinámica del partido a base de cambios, pero no lo consiguió y la Virtus Bolonia siguió haciendo mucho daño a la defensa aurinegra. El primer cuarto terminó con un 20-8 para la Virtus y el segundo se inició de nuevo con dominio del equipo italiano.

Chalmers, Punter, Moreira y M'Baye atacaban con cierta facilidad y en defensa la Virtus Bolonia era muy fuerte e impedía lanzamientos liberados de los canarios, que, cuando lo conseguían, no tenían suerte. Con 38-24 se llegó al descanso y con el Iberostar Tenerife con cero de 14 en triples.

Mejoró algo el Iberostar Tenerife tras el descanso. Dio un paso adelante en defensa y eso se notó. Poco a poco las diferencias se fueron acortando y los lanzamientos desde fuera del equipo español comenzaron a entrar. El Iberostar Tenerife se situó a diez puntos (54-44), pero el tercer cuarto finalizó 58-44.

El último fue un querer y no poder del equipo tinerfeño, que logró acercarse a seis puntos a falta de un minuto, pero una falta en ataque de San Miguel (65-57) y el acierto de Aradori tiró por tierra todo el esfuerzo que el conjunto español había hecho a lo largo de un intenso último cuarto.

Los jugadores y el cuerpo técnico de la Virtus celebran el título.
Los jugadores y el cuerpo técnico de la Virtus celebran el título. / Kristof Van Accom (EP)