LEB ORO

El final feliz del Cáceres acaba en comunión entre equipo y afición

Aficionados celebran la permanencia en Madrid. :: Cáceres Basket/
Aficionados celebran la permanencia en Madrid. :: Cáceres Basket

Los verdinegros disfrutaron del éxtasis generalizado en la cancha del Canoe tras certificar la permanencia en una difícil temporada

J. CEPEDA

CÁCERES. «Ha sido el partido más importante de mi vida». Así catalogaba el técnico del Cáceres, Roberto Blanco, las sensaciones vividas este pasado viernes en Madrid, donde su equipo logró la permanencia en LEB Oro tras derrotar al Canoe con el consiguiente éxtasis generalizado.

Con más de 200 seguidores verdinegros en las gradas del pabellón de la calle Pez Volador, el equipo extremeño no solo ha sido capaz de salvar el objetivo, sino que también ha sabido en esta recta final de la temporada pasear en comunión con sus fieles, como lo demostró la auténtica fiesta con ilusión desbordada que se vivió sobre el parqué del feudo del Canoe una vez certificada la permanencia. Es ya la cuarta consecutiva en la segunda categoría del baloncesto nacional. «El camino ha sido largo, pero lo hemos conseguido juntos equipo y afición», decía al respecto el capitán del equipo, Luis Parejo.

Jugadores, cuerpo técnico, directivos y aficionados son conscientes de que lo obrado por el Cáceres en las últimas semanas es una auténtica gesta monumental, sobre todo si uno retrocede en el calendario hasta el pasado 20 de marzo, cuando el equipo fue literalmente vapuleado por un rival directo como Prat. Un golpe moral que en principio daba al traste con las opciones realistas de salvación, pero frente al cual, y contra todo pronóstico, los verdinegros supieron responder posteriormente con triunfos en Vitoria y Palencia, gracias a los cuales regresaron los buenos augurios. «Los jugadores han sacado todo lo que tenían. La gente de la casa ha aportado casta y los nuevos su saber estar. Teniendo en cuenta todo lo que hemos vivido a lo largo de estos últimos meses, las emociones ahora son muy fuertes porque hemos llegado a la meta y ya podemos respirar», explica Roberto Blanco con la satisfacción del deber cumplido.

El entrenador placentino, habitual segundo de a bordo de Ñete Bohigas, se hizo cargo del equipo el pasado mes de enero y parece haber aprovechado la oportunidad de coger las riendas de un equipo profesional por vez primera: «Espero que a lo largo de mi carrera pueda tener partidos más importantes, pero como el de este viernes no hay nada». El que ha sido su mentor en el banquillo durante los últimos años y el encargado de iniciar el proyecto deportivo de esta temporada, Bohigas, también tuvo palabras de reconocimiento. «Estoy inmensamente feliz por Cáceres y por todos los aficionados al baloncesto de mi ciudad». A su vez, invitó al club a «reflexionar para crecer».

Tampoco faltaron las píldoras de aquellos aficionados que disfrutaron del partido in situ, como el icónico Felipe Criado, quien definió como «mágico» lo vivido.