LEB PLATA

El descenso ya acecha

El Morón celebró así su victoria ante el Plasencia. :: CB MORÓN/
El Morón celebró así su victoria ante el Plasencia. :: CB MORÓN

El Plasencia perdió una final en Morón y tendrá que esperar una carambola en las últimas tres jornadas para seguir en la LEB Plata

JUAN CARLOS RAMOS PLASENCIA.

El Extremadura Plasencia ya no depende de sí mismo para mantener la categoría en la LEB Plata. Es más, para aferrarse a sus opciones de supervivencia, va a tener que imaginarse toda una carambola. Primero, ganar los tres partidos que le quedan. Segundo, esperar que Baskonia o Rioja solo ganen uno de sus tres encuentros. Y tercero, que Gijón y Vic pierdan al menos uno de los tres choques que le restan.

59 MORÓN

42 PLASENCIA

Aceitunas Fragata Morón
Jean Rony Cadot (9), José Antonio Marco (6), Fall Malick (14), Jon Ander Aramburu (10), Taylor Cameron (9) -cinco inicial-, Kedar Nkosi, Ramón Cabrera, Alejandro Rodríguez (10), Ángel Vázquez (1) y Sergio Cecilia.
Extremadura Plasencia
Duane Morgan (10), José Antonio Medina (16), Diego Gallardo (4), Mario Álvarez, Arturo Fernández (5) -cinco inicial-, Pablo Villarejo (3), Germán Martínez, Javier Cadito (3), Stefan Radosavljevic y Deng Mayot (1).
Parciales
14-13, 30-22, 47-35 y 59-42.
Árbitros
Jorge Muñoz García y Víctor Rafael González Banderas.
Incidencias
Jorge Muñoz García y Víctor Rafael González Banderas.

Y la cosa está más que complicada. No porque el Plasencia no sea capaz de ganar sus tres partidos, sino porque tanto placentinos como sus más directos rivales tienen compromisos ante equipos que ya no se juegan nada por arriba o por abajo.

La situación es tan delicada que el Plasencia consumará su descenso la próxima jornada si pierde en casa ante el Menorca y el Rioja gana en casa al Hospitalet y el Baskonia gana en su pista al Morón.

Y el Plasencia ha llegado a ese delicadísimo escenario a causa de su última derrota en la cancha del Morón (59-42). Un partido horrible en el apartado ofensivo, donde la efectividad alcanzó récords negativos.

Ya lo dijo Raúl Pérez en la previa del partido: el Morón es capaz de ganarte anotando 60 puntos. Dicho y hecho. Pero en ello tuvo mucha culpa la falta de pulso de los jugadores placentinos para meterla dentro, algo que es una constante en toda la fase por la permanencia.

Los números lo dicen todo. El Plasencia hizo 4 de 32 en triples (tres de ellos los anotó Medina) y en tiros libres solo pudo llegar al 40% (Morgan 2 de 12).

Con esas cifras, la victoria era imposible. Da igual que el Morón hiciera un partido más bien discreto o que la defensa extremeña fuera decente. Los sevillanos no necesitaron más que veinte minutos para romper el partido. El 30-22 del descanso parecía definitivo.

El Plasencia fue un quiero y no puedo en la segunda parte, con una sucesión de errores en ataque que permitieron al Morón pasearse hasta la consecución de la victoria final (59-42).