El Cáceres, sin puntería en su estreno ante el Huesca

Rakocevic no gozó de la suficiente inspiración. :: armando méndez/
Rakocevic no gozó de la suficiente inspiración. :: armando méndez

Los verdinegros, que se vieron maniatados en la zona del perímetro, perdieron la batalla táctica en el primer partido de la temporada

J. CEPEDA

No pudo ser. El Cáceres se vio ayer superado por el Huesca en el primer partido de la temporada en el Multiusos (63-71). El equipo de Roberto Blanco, que fue literalmente maniatado en la zona del perímetro, no tuvo armas suficientes como para contrarrestar el buen hacer de un equipo oscense que, sin firmar un partido de campanillas, sí ganó la batalla táctica al cuadro extremeño, en el que Arkeem Joseph brilló por momentos con luz propia, aunque insuficiente.

63 CÁCERES

71 HUESCA

Cáceres Patrimonio
Ricardo Úriz (18), Rakocevic (5), Parejo (7), Kuiper (9) y Jorge Bilbao (1) -cinco inicial- Nikolic (0), Jankovic (3), Zubizarreta (6), Berg (0), Ferrán Ventura (0) y Arkeem Joseph (14).
Huesca:
Dani García (5), Álex Tamayo (0), Djedovic (6), David Skara (14) y Vucetic (17) -cinco inicial- Grytsak (0), Carter (3), De Blas (14), Grabauskas (10) y Berni García (2).
Marcador:
18-20, 30-43 (descanso), 47-53 y 63-71 (final).
Árbitros:
Sacristán Barazón, Carrera Rosadevall y Piñeiro Amondaray. Sin eliminados.
Incidencias:
Alrededor de 1.200 espectadores en el Multiusos.

Fue Dani García, para el Huesca, quien inauguró la temporada de puntos en el Multiusos con una bomba de media distancia, con la posterior réplica de Jorge Bilbao desde la línea de tiros libres, anotando el primer punto para los cacereños. Este fue el escaso bagaje de los de Roberto Blanco en los tres primeros minutos de juego, cuando el cuadro aragonés mandaba por 1-7 en el electrónico. Con diez puntos abajo, el entrenador del Cáceres dio entrada a los jugadores de la rotación, entre ellos Arkeem Joseph. Los locales, más afanados desde ese momento en tareas defensivas, pudieron cortar la sangría para colocarse posteriormente a tan solo dos puntos al final del primer cuarto (18-20).

EL PROTAGONISTA

El lituano Grabauskas, que vistió la camiseta del Cáceres en la temporada 2017/18, fue ovacionado por la grada local cuando fue presentado en las filas del Huesca
Sabedor de que el potencial del Cáceres estaba en el perímetro, el técnico visitante estableció una agresiva defensa al hombre gracias a la cual logró neutralizar el punto fuerte de los locales

Las fuerzas entre cacereños y oscenses continuaron parejas al inicio del segundo cuarto, aunque fueron los visitantes los que volvieron a tomar ventaja gracias a un lejano triple de Dani García, con el que el equipo de Guillermo Arenas superaba la barrera psicológica de los diez puntos (22-33) a poco más de cuatro minutos para el final de este acto. En ese momento al Cáceres le costaba encontrar buenas situaciones de tiro en ataque, hasta que Rakocevic logró desatascar tal escenario con dos acciones positivas. La reacción del equipo extremeño, sin embargo, no fue de la misma envergadura a la evidenciada en el primer cuarto, por lo que los verdinegros se marcharon al descanso obligados a remontar 13 puntos de diferencia (30-43) con un postrero triple del visitante Diego de Blas.

Con la firme intención de revertir la situación y espoleado por el graderío, el Cáceres salió entonado en el tercer cuarto para intentar explicar a su rival que aún había partido por delante. Sin embargo, los errores puntuales y los desajustes en el rebote defensivo propiciaron que el Huesca mantuviese una cómoda renta de diez puntos (39-49) a los cinco minutos de este mismo cuarto. Arkeem Joseph, haciéndose fuerte en la pintura y mostrando por momentos credenciales de supremacía, dio alas al equipo de Roberto Blanco, que redujo la desventaja hasta los seis puntos a falta de diez minutos por jugarse (47-53). No todo estaba totalmente perdido para los extremeños.

El Cáceres por entonces aún no había hecho uso de forma continuada de su as en la manga, como es la puntería desde el perímetro, pues los jugadores exteriores no estaban teniendo hasta entonces muchas oportunidades para lanzar tiros liberados. Lo cierto es que las primeras intentonas en esta faceta resultaron infructuosas en los compases iniciales del último cuarto y el Huesca, por su parte, no dudaba en castigar cada error de los cacereños. Todo ello propició que el cuadro oscense abogase por controlar el tempo del partido a la espera de que los minutos corriesen a su favor. En escena entró un buen Grabauskas, siendo el exjugador del Cáceres quien por momentos dio el oxígeno necesario a los de Guillermo Arenas.

Parejo, con un triple celebrado como si de un gol se tratase, intentó levantar los ánimos de los suyos, colocando al Cáceres a cinco puntos (57-62) a cuatro minutos y medio del final del choque. Sería un espejismo, pues el Huesca no cejó en su política de neutralizar las acciones exteriores del Cáceres con buenas defensas. Vucetic, que fue un dolor de cabeza para los extremeños durante todo el encuentro, puso la puntilla a falta de dos minutos y los locales acabaron entregando la cuchara para firmar un resultado adverso de 63-71.