El Cáceres y su afición seguirán de oro

La afición arropó al Cáceres en la pista madrileña. Abajo, Sapp, en el encuentro de anoche frente al Real Canoe. :: opta/
La afición arropó al Cáceres en la pista madrileña. Abajo, Sapp, en el encuentro de anoche frente al Real Canoe. :: opta

Arropado por los suyos, el conjunto verdinegro vence en la pista del Real Canoe para materializar una salvación que le ha hecho sufrir un mundo en los últimos meses

OPTA

El Cáceres Patrimonio de la Humanidad consiguió una merecida victoria que le permite continuar compitiendo en la LEB Oro una temporada más. Ha sufrido y ha hecho sufrir a sus incondicionales -como los que le apoyaron en madrid-, pero al final ha confirmado su resurrección. Los extremeños salieron desde el inicio muy conciencias y con un objetivo claro: conseguir la salvación. Desde los primeros minutos se pusieron por delante en el marcador, y con un juego muy superior al de su rival consiguen acabar la temporada con buen sabor de boca. A pesar de que el Cáceres era el equipo visitante, se pudieron sentir como en casa. Un gran número de aficionados se desplazaron hasta el pabellón Pez Volador para animar y arropar a lo suyos. Completamente volcados, los cánticos y gritos de apoyo comenzaron a las puertas del pabellón, y no cesaron durante todo el partido.

57 REAL CANOE

73 CÁCERES

Real Canoe
Sergio Jiménez, Jugovic (2), Adrián Fuentes (7), Juan José Jiménez, Borja Mendia, Kasonga (8), James -equipo inicial- Jose Miguel Pérez (11), De La Rua (9), Chema Gil (2), Ander Martínez (7), Edward (11).
Cáceres Patrimonio:
Piotr, Sapp (5), Angelo Chol (9), Nikola Rakocevic (13), Daniel Trist (16) -equipo inicial-. Bakary (2), Guillermo Corrales, Huff (9), Johan Ernest, Alejandro Jorda, Daniel Martinez (2), Luis Parejo (17).
Parciales:
14-19, 16-14 (30-33 al descanso), 15-24 y 12-16 (57-73 al final).
Árbitros:
García León Carlos Javier, Franquesa Vazquez Pol y Albacete Chamon Angel Antonio. Sin expulsados.
Incidencias:
Pez Volador. 400 espectadores.

Arrancó el primer parcial cargado de intensidad por parte de ambos. A pesar de que el Canoe fue el primero en llegar a la canasta rival, el balón no quiso entrar. El Cáceres, sabedor de lo que estaba en juego, sabía que con Tyson en las filas amarillas, una de sus claves tenía que ser la defensa. Por ello, uno de los nombres propios fue Ajieng, que le cogió rápido la medida a las contras del local. Un parcial marcado en un inicio por la paridad, ambos equipos inauguraron sus respectivos marcadores con triples, pero que rompieron los visitantes. El ritmo del Cáceres era superior y eso les estaba pasando factura. Aranzábal introdujo cuatro cambios en el primer parcial, probablemente para dotar de mayor dinamismo al encuentro. Pero Trist y Parejo estaban de dulce y cualquier intento era en vano. A pesar de que el primer cuarto finalizaba 14-19, que no es una distancia excesivamente grande, lo que se veía en la cancha hacía pensar que la brecha podía abrirse muchísimo más.

Durante el segundo parcial se pudo ver a los dos equipos mucho más relajados. Ambos conseguían llegar, pero ninguno con excesiva fortuna, aunque los visitantes seguían por delante en el luminoso, pero poco a poco la distancia se recortaba. Parece que el Canoe iba despertando. Fuentes fue el que llevó la voz cantante. El base tenía claro cuál debía ser el sistema de juego del equipo: él conseguía el balón, llegaba hasta la canasta rival y arriba quería ver a dos de los suyos. En más de tres ocasiones lo repitió. A pesar de que la estrategia estaba dando resultados, no era suficiente para alcanzar el ritmo de Trist. El ala-pívot se estaba convirtiendo en un auténtico dolor de cabeza.

Tercer cuarto

El tercer parcial desató la ira de la afición visitante. A pesar de que los suyos se mantenían con holgura por delante, no estaban conformes en absoluto con el arbitraje. Pasaron de animar a los suyos a pitar de forma constante. El Cáceres seguía ganando en dinamismo y coordinación y el Canoe a pesar de intentarlo, y no tener un mal juego, iba al rengue de los visitantes y le fallaba la puntería.

En un encuentro donde la estrella del equipo, Tyson Pérez, se mostró algo flojo, había un vacío claro a la hora de anotar y ninguno de los amarillos estaba siendo capaz de relanzar a los suyos. La mayoría de puntos que consiguieron los madrileños en este tiempo provenían de tiros libres, los visitantes en la tensión del juego cometieron excesivas faltas. La dupla formada por Corrales y Rakocevic estaba siendo letal. Llegando a los últimos minutos del tercer parcial, ambos jugadores comenzaron a sumar de tres en tres. A pesar de que todavía quedaban 10 minutos por delante, la cara de los madrileños era la cara de la derrota.

El último cuarto se puede resumir en un Canoe resignado y un Cáceres con la moral por las nubes, dispuesto a darlo todo. Además, el número de jugadores fue una baza más a favor de los visitantes. Con una plantilla más amplia, las rotaciones por su parte fueron mucho más efectivas y esquivaron con mayor eficacia el cansancio de los últimos minutos.

Con la victoria asegurada (y la salvación también) chocaba en la grada la cantidad de cambios que comenzaron a realizar los extremeños cuando apenas faltaban escasos minutos para el final. Dejando a un lado temas secundarios, lo que se vio en el último cuarto sobre la cancha fue un juego de categoría por parte de los salvados. Con pases muy rápidos, dinamismo y muy buena puntería, fueron afianzando la ventaja que desde el inicio habían conseguido dibujar en el luminoso. El tridente formado por Rakocevic, Corrales y Trist ofreció llegando a los últimos compases un auténtico espectáculo en forma de secuencia de triples. El Cáceres seguirá en Oro un año más.