El Cáceres, ante su bestia negra

Rakocevic intenta un tiro en el partido ante Ourense. :: L. CORDERO/
Rakocevic intenta un tiro en el partido ante Ourense. :: L. CORDERO

Los verdinegros visitarán mañana el pabellón Javier Imbroda de Melilla, una cancha tradicionalmente inaccesible

J. CEPEDA CÁCERES.

Ya sea por imperativo legal o por cualquier otra fórmula, el Cáceres necesita agarrarse a algo para salir airoso de una de las canchas que en los últimos años le han resultado más inaccesibles. En este escenario de sinsabores para los extremeños, el Javier Imbroda de Melilla se lleva la palma. Todo sea dicho, se trata de un territorio inexpugnable para el equipo verdinegro. Será en este mismo pabellón donde los hombres de Roberto Blanco se jueguen las castañas mañana sábado a partir de las 19.00 horas.

Si bien el Cáceres nunca ha protagonizado grandes heroicidades en territorio norteafricano, el cuadro extremeño tendrá mañana ante sí la posibilidad de dar el do de pecho, como ya lo hiciese en Palencia hace apenas dos semanas. En estas tres últimas jornadas ligueras, la disputa por la supervivencia en la categoría está tan igualada que nadie sabe si una victoria será suficiente para seguir manteniendo al baloncesto cacereño en la pomada del basket nacional masculino. Mucho que ver también tendrá lo que pase en el trascendental duelo entre Prat y Canoe, dos de los equipos que, junto al Cáceres, construyen la parte baja de la clasificación. «Me gustaría ir a Madrid de vacaciones en la última jornada y con respeto a la competición», anhela Roberto Blanco. Antes de conseguir tal gesta, su grupo humano aún tendría que hacer previamente unos deberes que hoy pasan por vencer a un Melilla debilitado por las lesiones, aunque siempre contestatario.

EL DATO

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Son los partidos que restan para acabar el campeonato. El Cáceres sigue dependiendo de sí mismo.

Por si fuesen pocos los impedimentos derivados de los antecedentes, el entrenador del Cáceres, Roberto Blanco, ha tenido una más que accidentada semana de trabajo, aunque bien es cierto que, afortunadamente para sus intereses, todo su plantel profesional estará disponible para la cita de mañana en Melilla: «Durante la semana hemos intentado completar los entrenamientos con jugadores de EBA, pero incluso con ellos hemos tenido problemas de lesiones, con el agravante de que el equipo junior estaba en un torneo en Alcalá. Acabaríamos antes diciendo quién no ha estado tocado durante la semana», explica el técnico del conjunto cacereño.

«Contra Melilla tendremosque pensar siempre en nosotros mismos y en sacar el partido adelante. Es una gran plantilla y muy experimentada» Roberto Blanco

A pesar de la derrota sufrida este pasado viernes en casa frente a Ourense, Roberto Blanco confía en que su equipo continúe en la misma línea de las últimas jornadas, cuando el Cáceres logró ligar dos victorias consecutivas a domicilio y le puso las cosas muy difíciles al cuadro gallego: «Tenemos que jugar en la línea de los últimos partidos. Solo pensamos en nosotros mismos y en sacar el partido adelante. Melilla es una gran plantilla con mucha versatilidad y variedad en su juego interior, con jugadores expertos. Es un equipo muy peligroso», desgrana el entrenador del Cáceres.

Sobre la leyenda negra que persigue al Cáceres en Melilla, el preparador del equipo extremeño dice ser consciente de tal desaguisado, aunque sin renunciar a dar la sorpresa: «Será un partido muy difícil porque históricamente es una cancha donde nos cuesta muchísimo ganar. No tenemos muy claro a qué equipo nos vamos a enfrentar. Es un grupo que obtuvo una racha fantástica con siete victorias consecutivas y las bajas les han hecho tener una serie de partidos perdidos. Ahora no solo están optando a clasificarse para los playoffs, sino que también están luchando por tener el factor cancha a su favor».

¿Por dónde pasan las claves para ganar en un pabellón 'maldito' como el Javier Imbroda? «Tenemos que jugar en la línea de los últimos partidos. Solo tenemos que pensar en nosotros y en sacar el partido adelante. La de Melilla es una gran plantilla», mantiene el técnico Roberto Blanco.

El entrenador del equipo extremeño dice haber fijado a la perfección algunos conceptos básicos para no repetir los errores del pasado viernes ante Ourense, cuando el Cáceres se dejó ir el encuentro por su condescendencia en el rebote defensivo y en el juego exterior del cuadro gallego: «Durante esta semana hemos recordado lo que hicimos bien en esa cita, pero también lo que hicimos mal. Hubo detalles que nos hicieron perder el partido», explica Roberto Blanco.

Cabe destacar que el rival de mañana del conjunto cacereño viene de perder en la siempre difícil cancha de Bilbao por tan solo tres puntos de diferencia (62-59. En el punto de mira para el equipo cacereño deberán estar jugadores como el escolta nigeriano Agada, todo un valor seguro en el juego exterior melillense. Por su parte, en el seno del Cáceres se confía en que, a su vez, pueda aparecer la mejor versión del montenegrino Nikola Rakocevic, quien fue el jugador más valorado en el partido de la última jornada. De él dependerá, en buena parte, el éxito de un equipo ávido de acierto exterior para corregir, en la medida de lo posible, una faceta interior a la que Trist ha dado un nuevo impulso en esta lucha sin cuartel por la permanencia en LEB Oro.

Poco amigo de las cábalas, y más pendiente del nivel que pueda ofrecer su propio equipo en estas tres últimas jornadas, el entrenador del Cáceres se lanza al inevitable terreno de los supuestos para realizar su propia apuesta en cuanto al número de victorias que se precisarán para salvar el expediente en LEB Oro: «Está claro que ganar un partido puede valer y que con dos lo tienes muy cerca. Los encuentros directos serán claves para la salvación de uno u otro».

Tras la cita de este sábado, el Cáceres recibirá en casa al Granada y despedirá la temporada en tierras madrileñas ante el Canoe, otro rival en plena lucha por la salvación.

El escolta nigeriano, que esta temporada promedia 13, 6 puntos de valoración, será unas de las principales amenaza de Melilla desde el perímetro.