El Al-Qázeres confirma su fracaso

Terrible susto el vivido ayer en el Macayo con el desvanecimiento de Akela Maize, que se recuperó. A la derecha, Carla se despidió. /Armando Méndez
Terrible susto el vivido ayer en el Macayo con el desvanecimiento de Akela Maize, que se recuperó. A la derecha, Carla se despidió. / Armando Méndez

Cae ante el defenestrado Durán desaprovechando las derrotas de Mann Filter y Araski y se queda fuera de los playoffs en un choque donde Akela dio el susto al desplomarse

OPTA

El Nissan Al-Qázeres termina la temporada tras desperdiciar el último cartucho que le podía haber clasificado para jugar el playoff por el título de la Liga Dia y así hacer historia en un año en el que ha confirmado su fracaso. Estuvo en su mano, pero el equipo que entrena Ángel Fernández perdió el partido decisivo por 55-67 ante el ya defenestrado Durán Maquinaria Ensino y no aprovecha las derrotas de sus dos rivales directos en la lucha por estar entre las ocho primeras: Araski y Mann Filter, que cayeron ante Cadí la Seu y Bizkaia.

El partido estuvo marcado por un tremendo susto tras el desfallecimiento en mitad de la pista de la jugadora del Al-Qázeres Akela Maize, que perdió el conocimiento y tuvo que ser atendida por los servicios de urgencia que se desplazaron al Pabellón Serrano Macayo durante el último cuarto. Afortunadamente, terrible silencio quedó en un susto encontrándose la jugadora al final del partido con el resto de sus compañeras. Un encuentro que, además, supuso la despedida de Carla Ramos do Nascimento, que fue muy ovacionada por el público que llenó las gradas del pabellón cacereño.

El partido empezó bien para el conjunto local. Con un parcial de 6-0 y con un Al-Qázeres dominador durante los primeros diez minutos. Así pronto se despegaron hasta el 16-9, que era muy alentador y siendo el único punto negativo la tercera falta personal de Silvia Romero, que tuvo que ver el partido durante muchos minutos desde el banco. Ferrari volvía a ejercer de maestra de ceremonias y lideraba en ataque al cuadro cacereño. Al final del primer cuarto se llegaría con el 26-12, muy favorecedor, sobre todo porque también llegaban noticias en positivo de los partidos en los que sus rivales directos ya iban por detrás.

Akela, atendida por los servicios médicos.
Akela, atendida por los servicios médicos. / Armando Méndez

55 NISSAN AL-QÁZERES

67 DURÁN MAQUINARIA

nissan al-qázeres
Ocete (6), Ferrari (22), Hodges (2), Foraste (13) y Maize (5). También jugaron Ramos Do Nascimento (5), Corrales (2) y Romero.
durán maquinaria ensino
Gómez Novo (3), Miller (8), Nyingifa (15), Salvadores (18) y O'Dwyer (7). También jugaron Gómez Iglesias (2), Traore (3), Calvelo (3), Aliaga (2) y Tagliamento (6).
parciales
26-12; 12-20; 6-20; 11-15.
Árbitro
Ángel de Lucas de Lucas, Igor Esteve Malmierca y Alberto García Parejo. Sin eliminadas.
Incidencias
Pabellón Municipal Juan Serrano Macayo ante 1300 espectadores.

No regresó bien a la pista el cuadro local y su productividad en ataque se redujo notablemente durante los siguientes diez minutos. Un triple de Traoré ponía el partido en un 31-27 que hacia barruntar el objetivo de la clasificación. Un arreón final de las locales volvía a despegar a favor de los intereses cacereños, pero un 2+1 de Salvadores ponía un 38-32 con el que se llegaba al final del primer tiempo.

En el inicio del segundo tiempo, Forasté recibió un tremendo golpe en el rostro que abría la veda de las malas noticias en el devenir local. Parecía un equipo diferente el Nissan Al-Qázeres, donde no encontraba la llave para encontrar el aro visitante. La defensa más intensa del equipo lucense obligaba a las cacereñas, una y otra vez, a forzar lanzamientos sobre la bocina muy precipitados. Esa precipitación permitió al Ensino colocarse por delante por primera vez a falta de 6:52 (40-41), pero el parcial no paró ahí y el encuentro se le empezó a ir de las manos al equipo de Fernández. Un parcial de 6-20 en el tercer cuarto ponía el partido cuesta arriba y la clasificación muy complicada (44-52).

A golpe de casta, el Al-Qázeres pretendía voltear el marcador dentro de los últimos diez minutos, pero dos triples de Tagliamento cortaba los amagos de remontada de las locales. Con 48-58 y a falta de 5:14 para el final, el pabellón quedó helado cuando Maize, que ya había dejado ver en su rostro una fatiga indisimulada, cayó sobre el parqué del Macayo perdiendo el conocimiento. En medio de este difícil momento, las cacereñas, lógicamente, vieron cómo se les ponía más difícil todavía voltear el partido mientras miraban de reojo la asistencia a su compañera al borde de la pista.

Con 55-62 dentro del último minuto, el marcador terminó por derrumbar cualquier atisbo de remontada en una técnica de Ferrari hasta el 55-67 final. Con eso se cerró una temporada en la que las expectativas iniciales eran mas halagüeñas del devenir final del equipo a la conclusión de la liga regular.