El Cáceres fuerza la muerte súbita

Los jugadores del Cáceres bromean con Bujaquito después del partido de ayer . :: JOrge Rey/
Los jugadores del Cáceres bromean con Bujaquito después del partido de ayer . :: JOrge Rey

Gana al CB Prat por 83-68 y se jugará el pase a la final este martes en tierras catalanas

JUAN CARLOS RAMOS CÁCERES.

Habrá quinto partido. El Cáceres Patrimonio de la Humanidad sacó adelante con solvencia el cuarto encuentro de la serie ante el CB Prat (83-68) y se jugará el pase a la final de los playoffs de ascenso a la Adecco Oro este martes, en el Pavelló Joan Busquets, a partir de las 20:30 horas. Victoria con rotundidad que hizo olvidar la dolorosa derrota del pasado viernes, fraguada tras tres prórrogas, y que demostró que el Cáceres goza de una excelente fortaleza mental, la necesaria para superar semejante varapalo con mucha solvencia.

83 CÁCERES

68 PRAT

El partido arrancó con muchas imprecisiones, sobre todo por parte visitante, lo que permitió un parcial de 8-2 que obligó a Carles Durán a parar el partido con un tiempo muerto en el minuto 4. El tiempo de descanso le valió al Prat para devolver un parcial de 0-8 que motivó un nuevo tiempo, ahora de Ñete Bohigas, pero el encuentro transcurrió por los mismos derroteros, con ambos equipos prescindiendo del juego interior y de la lucha en la pintura -quizás cansados a causa del maratoniano partido del viernes-, para llevar sus acciones de definición a los 5 y 6 metros o incluso a la línea de 3. En este contexto, Álex Ros se movió como pez en el agua para dar al Prat una constante ventaja en los primeros diez minutos (17-20).

Esa hegemonía barcelonesa encontró su máxima expresión en el inicio del segundo parcial, cuando fue capaz de ponerse ocho puntos arriba (20-28). A partir de ahí, el Cáceres empezó a fajarse en defensa (sólo sumó una falta personal en el primer cuarto), que coincidió además con la entrada en conexión de Marco y Montañana, con el paupérrimo porcentaje y con la extraña obsesión del Prat de malgastar sus balas desde la línea de 6,75 (2 de 11 en este periodo) y con la segunda falta Víctor Serrano, gran intimidador visitante, que le relegó al banquillo. Todo esto se tradujo en un demoledor parcial de 17-0 que ayudó al Cáceres a irse a vestuarios con una cómoda renta de ocho puntos de cara a la segunda parte (39-31).

En la reanudación del partido, el Cáceres Patrimonio confirmó algo que se estaba sospechando durante los dos primeros periodos, que llegaba mucho más fresco que los catalanes. Aun con la ventaja local manteniéndose en esos ocho puntos, el Cáceres aparentaba ser superior. La tercera falta personal de Víctor Serrano obligó a ceder el testigo a Joonas Caven para intentar enjugar la desventaja. El finés, sacando a pasear su muñeca y su superioridad en el uno contra uno, comprimió el marcador hasta un 53-47 en el minuto 24. Pero entonces apareció lo mejor de la noche, sin duda, la calidad técnica de Niko Rakocevic desde la semicircunferencia. Él solito, uno tras otro, se clavó cinco triples sin fallo ante la locura de los aficionados cacereños. Un impresionante bagaje de que 15-6 que no fue capaz ni de abortar Carles Durán con un tiempo muerto. El serbio estaba 'on fire' y dejó el partido casi sentenciado con todo un cuarto por jugarse (68-53).

Una última penetración de Rakocevic fue el último servicio del balcánico a la causa cacereña antes de que Ñete Bohigas le premiara con un merecido descanso (70-53). Los restantes nueve minutos, con todo decidido, fueron un homenaje a los fieles verdinegros que tanto sufrieron el pasado viernes. Jugando a placer, el Cáceres Patrimonio fue capaz de mantener esa renta en torno a los 20 puntos en la que participaron todos los del banquillo. Un plácido tránsito sólo interrumpido por el enfado descomunal, no se sabe con quién, que no hizo más que ganarse la tremenda pitada de los aficionados en cada acción que participaba durante los minutos finales.