Roberto Leal: «Ha sido un año redondo»

Roberto Leal. /HUGO MADARIAGA
Roberto Leal. / HUGO MADARIAGA

Debuta esta Nochevieja en las campanadas de TVE junto a Anne Igartiburu, que acumula catorce ediciones.

JULIÁN ALÍA

Como un «regalazo» le han caído las campanadas a Roberto Leal (Alcalá de Guadaíra, Sevilla, 39 años). El presentador, que apareció en Nochebuena en 'Telepasión' y ya ha grabado la gala de Nochevieja, se teletransporta esta noche a la Puerta del Sol, donde debuta, junto a Anne Igartiburu, para dar la entrada al nuevo año. «Me ha dicho José Mota que cuidado, que se te seca la boca diez segundos antes. Como el tubito que te ponen los dentistas para quitar la saliva, pues hace falta uno al contrario, que te la ponga», confiesa Leal.

- ¿Va a celebrarlo con su familia?

Para que no sea tan frío, mi pareja la va a pasar con su familia, todos juntitos, y yo luego me uniré. Al principio estaré solo porque, tal y como me han contado, no hay mucho espacio. Es muy bonito de puertas para fuera, pero luego lo que hay detrás es frío para que alguien vaya a acompañarte.

- ¿Qué día celebran más en Navidad?

Nochebuena. En mi casa en Sevilla aquello es de mesa larga tipo bautizo. Cada una de las seis hermanas lleva un plato, y ponemos una mesa que aquello no se acaba en tres o cuatro días. Coincidimos todos los primos, que yo los veo poco, y es la noche más especial del año. Cantamos fatal, y están ahora con el cachondeo de 'O. T.': «Primo, hazme el casting».

- ¿Acompañará a Anne Igartiburu en la San Silvestre?

He hecho un montón de carreras por toda España: maratones, ultramaratones... pero la San Silvestre nunca porque siempre me ha cogido en Barcelona o en Sevilla. Este año, como voy a estar en Madrid, voy a ver si me hacen hueco.

- ¿Se siente la cara de la Navidad de TVE?

Por lo menos no hago la cabalgata y lotería, como otro año. No me considero la cara de las Navidades, pero sí una de las caras de esta casa. Es un honor estar aquí y participar en estas fechas tan bonitas en TVE. 'Telepasión', que me encanta hacer el mono cantando, bailando y riendo; la gala de Nochevieja, que me ofrecieron sobre la bocina y disfruté mucho haciendo; y me quedan las campanadas con Anne, que no me lo quito de la cabeza. Cuando acaben quiero descansar un poco porque, para mí, el año profesional empezó en octubre de 2017, desde que arrancó 'Operación Triunfo', y está acabando ahora.

- ¿Le costó dejar 'España Directo'?

Mucho. Al final han sido ocho años ahí. Casi nueve. Cinco de reportero y cuatro de presentador. Dejas una familia, unos amigos, una manera de hacer las cosas y de entender la tele que ha sido un aprendizaje. Pero también hay que cerrar etapas. Estoy haciendo 'prime time' y tengo la suerte de que ahora llega otro programa. Y si me tengo que ir a mi casa un tiempo, pues nada, tengo otras cosas en la cabeza. Sobre todo la familia. Tengo una niña muy pequeña que no me la estoy perdiendo, porque son dos días lo que me quita 'O. T.', pero cuando me doy cuenta ya está dormida, y la vida es otra cosa. Me ha costado mucho, pero creo que es la decisión correcta.

- ¿Qué puede adelantar de ese nuevo programa?

Lo que me han contado es que son diez concursantes por cada gala, que no tienen que ser los mismos, porque lo que concursa es la canción. Cantantes que quieran venir, y que les cuadre en la agenda para defender una canción que la gente haya elegido desde la aplicación. Y la canción que gane en cada programa va a la final.

- ¿Y la gala de Eurovisión?

No tiene fecha todavía. Va a ser en enero, y espero que salga tan bien como la del año pasado.

-¿Ha sido su mejor año?

Ha sido redondo. Te dan la oportunidad de algo con lo que siempre has soñado, entretenimiento a gran escala, y sale bien. Y personalmente también. La niña me tiene loco, en volandas.

- ¿Cuál es su balance de la última edición de 'O. T.'?

Para mí ha sido igual de intensa que la anterior. Me lo he pasado muy bien. Es verdad que la audiencia ha bajado, pero el programa ha seguido siendo líder. El balance que hago es positivo, y me da mucha pena que se acabe. Aunque entiendo que, entre otras cosas, los chavales querrán salir también a tener vida y ver a sus familias.

- ¿Cómo ha llevado las polémicas?

He intentado evadirme bastante este año. Los halagos y las críticas por redes sociales hay que relativizarlos. El año pasado, que era todo purpurina, si veía algo negativo me afectaba mucho. Este año ha habido más polémicas, y ha habido que llevarlas con normalidad. Es un concurso. Cuando los focos se apagan, yo me voy a mi casa y tengo otras cosas en las que pensar. Es bueno que te critiquen, pero otra cosa ya son las faltas de respeto. Más allá de eso, estoy muy orgulloso. Para mí el formato sigue siendo la leche, y ojalá vengan muchos más.

- ¿Qué cree que ha fallado?

Que no es novedad. Hemos perdido público adulto y hemos ganado público joven. La lectura es que el formato sigue siendo familiar, blanco, y que si genera polémicas es porque la gente está pendiente de él.