«A 2019 le pido salud y cordura para todos»

Igartiburu, con el vestido que lucirá en Nochevieja. :: tve/
Igartiburu, con el vestido que lucirá en Nochevieja. :: tve

Anne Igartiburu sigue siendo una de las grandes apuestas de TVE para la Navidad. Presentará sus decimocuartas campanadas y su sexta 'Gala Inocente , Inocente'

JULIÁN ALÍA

Intento enterarme de que empieza la Navidad lo más tarde posible. Ahora, como quien dice, empieza el Día de Todos los Santos», confiesa Anne Igartiburu (Elorrio, Vizcaya, 49 años), que, «fiel al color rojo», vuelve a ponerse al frente de las campanadas de TVE, como ha ocurrido durante los últimos 14 años. Además, por sexta vez, cuarta consecutiva, presenta también la 'Gala Inocente, Inocente', que se celebra mañana, a las 22.05 horas, para ayudar a niños con discapacidad física, intelectual o sensorial.

-¿Da por hecho cada año que va a ser la encargada de dar las campanadas?

-Nunca sabes si vas a ser el elegido. Lógicamente, te gusta que te llamen y dices: «Guau, qué bien», pero no estás seguro de que te vayan a llamar. La casa tiene muchísimas caras fantásticas que lo pueden hacer bien y puede pasar que un año cambien. Y entonces diré: «Qué bien, me como las uvas en casa», aunque por otro lado, cuando te llaman, te da mucha satisfacción.

-¿Tiene ya algún amuleto?

-Se lo he pedido a Ana Torroja. Y estoy intentando contactar también con Raffaella Carrá. Habrá un guiño al mundo de la cultura.

-Usted suma ya catorce, pero Roberto (Leal) debuta...

-Roberto es amigo, compañero y, al fin y al cabo, un ejemplo de que la casa apuesta por caras, que son reporteros, que son presentadores, que hacemos programas en directo a diario, que no somos grandes estrellas, pero que nos sentimos muy elegidos.

-¿Le ha pedido algún consejo?

-No necesita consejos. Está acostumbrado. Supongo que me mirará, porque yo sé cómo va el ritmo. Hay que disfrutar del momento.

-¿Va a correr la San Silvestre?

-Hay veces que ponen la salida a las seis o siete de la tarde y yo la suelo hacer en una hora. Termino a las ocho, ocho y pico, y ya nos citan, pero estos últimos años, por temas de seguridad, la han adelantado y tenemos que estar antes. Si no pudiera correr, aunque la organización de la San Silvestre me deja ponerme delante, correría esa misma mañana o al día siguiente..., si no estoy muy mal.

-Se habla mucho del momento antes de las campanadas, pero ¿cómo es el de después?

-Es algo que la gente no sabe, pero nos juntamos con el resto de los presentadores. Estamos todos en el mismo portal. Siempre te encuentras con alguien por la escalera, le das dos besos e incluso algunas veces vienen a nuestro pequeño pisito que tenemos allí. Es momento de quitarse el micro y abrazar a los compañeros.

-¿Y la cena?

-Yo tengo mi ritual. Me llevo de casa mi tortilla hecha por mí, mi jamón, mi turrón de Bilbao, que es el de Iváñez, el que tomaban mi abuela, mi madre... y brindo con un poco de vino español y otro poco de cava.

El 'show' del estilismo

-¿Qué opina de la expectación que generan los vestidos de las campanadas?

-Es normal. Yo creo que la apuesta está clara. Casi sin quererlo cada una hemos cogido nuestro aire y nuestro estilo. El estilismo de la persona es parte del 'show'. Ahí Cristina hace un guiño muy valiente y muy divertido, y me parece genial. Además, ella puede, así que, que lo haga.

-¿Qué le pide a 2019?

-Salud para todos, que el año pasado también lo dije, y un poco de cordura. Creo que las generaciones venideras son bastante más conscientes en que somos parte de un todo, a nivel social, medioambiental, de educación... Tengo mucha fe en la gente que toma el relevo.

-¿Y en cuanto a TVE?

-Ha sido de cambios, pero hay cosas que han funcionado y se han quedado. Estamos en un momento de provisionalidad que no sabemos en qué acabará. Espero que se asiente todo y seguir en ella, claro. Siempre tenía la sensación de que yo estaba de paso, y ahora digo: «Ostras, que son 22 años ya en TVE». No me he dado cuenta. La clave, en este caso, creo que es haber tenido alrededor profesionales y rodearme de gente buena. Cada día tienes que celebrar que eres una elegida.

-Este año también repite con la 'Gala Inocente, Inocente'.

-Normalmente, somos la voz de muchas fundaciones y de muchas causas. Es algo que hacemos todo el año. En mi caso, estoy muy cerca de algunas de ellas. Es una noche en la que no puedes resistirte a emocionarte, porque la gente llama y aporta mucho dinero, porque hay un espectáculo y porque estás viendo en primera persona a familias que vienen y te cuentan lo que les ayuda. Es muy bonito.