«Me he quitado los gin tonic»

El chef barcelonés juzgará a los concursantes junto a Pepe Rodríguez y Samantha Vallejo- Nágera./
El chef barcelonés juzgará a los concursantes junto a Pepe Rodríguez y Samantha Vallejo- Nágera.

GLORIA SALGADO

La primera incursión de Jordi Cruz (Manresa, 1978) en la cocina fue con solo 7 primaveras. Sorprendió a su madre con un plato de judías verdes con patatas. Entonces ella estaba lejos de imaginar que la buena mano del chiquillo en la cocina le iba a dar de comer. Era todavía un pipiolo cuando se puso al frente de los fogones del restaurante Estany Clar de Cercs (Barcelona). Y allí, con tan solo 26 años, recibió su primera estrella Michelin, convirtiéndose en el chef más joven de España y el segundo del mundo en obtener esta distinción. En 2007 Cruz pasó a ser gerente y jefe de cocina de L'Angle de Món Sant Benet (Barcelona) y en menos de un año sumaba otra estrella Michelin. En mayo de 2010 se incorporó al prestigioso ABaC, donde ha conseguido dos estrellas con las que ya puede dibujar su propio firmamento.

Y brilla más todavía desde que sale por televisión. Es el juez «implacable» de 'MasterChef', el programa que ha revolucionado los fogones con audiencias de más de cinco millones de espectadores. El concurso de cocineros amateurs de TVE regresa esta noche (22.30 horas) a la parrilla de La 1 con un programa especial sobre el casting del que han salido los quince cocinillas que competirán en esta segunda entrega.

Juzgando sus habilidades, Pepe Rodríguez, Samantha Vallejo-Nágera y Jordi. Cocinero... y estrella de la publicidad, porque lo mismo promociona las bondades del gas natural que anuncia un caldo o luce abdominales en una revista. Cruz define su gastronomía como «evolutiva e inquieta». «Está basada en el producto y en ella se combinan la creatividad y la tradición».

La 'cúpula' de 'MasterChef' asegura que «nada le satisface» a Cruz. Por eso causa estupor cuando asegura que se le conquista con «una lechuga con un buen aceite y sal». Sin más aditivos. Así de sencillo es el niño prodigio de la cocina española, que regresa al aclamado concurso gastronómico «con tranquilidad», después de dar las campanadas con la presentadora insignia de la casa, Anne Igartiburu, y su colega Pepe Rodríguez. Con el que no mantiene ningún pique, aunque parezca lo contrario: «Somos buenos amigos dentro de nuestra disparidad. Es una relación de hermano mayor a hermano viejo».

Nueve kilos menos

Es fácil sentirse joven con el espectacular cambio físico que el chef catalán ha experimentado en los últimos meses. Ha perdido nueve kilos y nueve centímetros de perímetro abdominal y ahora luce una tableta de chocolate digna de empacho. Asegura que come igual, pero más repartido. «Eso sí, hago ejercicio y me he quitado los gin tonic. ¡Una pena!».

¿Quizá por eso se muestra más huraño de lo habitual? Que se anden con ojo los concursantes, porque a Cruz no le gustan nada los resabiados. «Hay tanto que aprender en este oficio que pensar que se sabe todo es una sandez», enfatiza con semblante serio. Porque Jordi cuida con mimo todo lo que tenga que ver con 'MasterChef'. «Con este programa intentamos dignificar el oficio». ¡Oído, cocina!