«Mi plato de concurso sería patatas con chorizo»

Sergio Fernández/
Sergio Fernández

Sergio Fernández presenta 'Mi madre cocina mejor que la tuya'(Cuatro), el programa que enfrenta en los fogones a dos parejas de madres e hijos

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Para una madre su hijo siempre es el más listo, el más guapo y el que mejor hace todo. Por eso, cuando ambos tienen que defender una receta en un plató de televisión frente a otra pareja rival se puede desencadenar la tormenta perfecta si algo sale mal. «Me pongo muy nervioso y me altero», explica el chef Sergio Fernández (Madrid, 1969), que presenta diariamente en Cuatro el programa 'Mi madre cocina mejor que la tuya' (a partir de las 18.45 horas).

¿Está reconocido el esfuerzo de las madres?

No se agradece lo suficiente a las madres. Al principio nos hacen de comer y siempre es «¡mamá, qué rico!», pero llega un momento en que dejamos de decírselo y ya no se ilusionan. Nosotros estamos dando aquí el agradecimiento no agradecido durante todos estos años a nuestras madres.

Pero a veces parece que le van a acuchillar.

¡Si el peligroso soy yo! Me pongo muy nervioso y me altero, encima no puedo darles consejos. Doy pistillas, como «¡aquí huele a quemado!», pero no me hacen ni caso.

Los hijos suelen ser un desastre...

Y las madres suelen arreglar los desaguisados, eso entra en las reglas. Una madre es una madre, eso está más claro que el caldo de un asilo.

¿Aprendió mucho de la suya?

Los platos y sabores populares los conozco gracias a mi madre. En mi familia todo el mundo ha sido muy cocinillas, aunque yo soy el primero que se dedica profesionalmente a esto.

¿Se queja su madre de su comida?

Ella no se queja nunca y yo tampoco de la suya, aunque a veces le doy matices como «mamá, prueba a no cocer tanto las judías». La comida de una madre es que adapta los platos a los gustos de sus hijos, entonces la receta termina mutando a un plato que siempre te va a gustar. De ahí la frase de 'mi madre cocina mejor que la tuya'.

¿Qué plato elegiría para concursar?

Algo sencillo. Por ejemplo, unas patatas con chorizo y punto. Lo sencillo logra hacer lo que no hace lo complicado. A veces mis amigos me llaman y me piden consejo porque tienen visita. Yo les digo que hagan lo que mejor saben hacer, porque así van a triunfar. Igual pasa en el amor, que la primera vez siempre nos equivocamos.

¿Le parecen complicadas las recetas que traen al programa?

Vienen con recetas semicomplicadas y bastante sofisticadas, pero curiosamente los que ganan no hacen esas recetas.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido?

A mí es que me gusta todo, hasta un trozo de queso con pan. Eso no quiere decir que sea fácilmente sorprendible, porque llevo 29 años en la profesión.

Pero dijo que pasa tensión...

Es que una mamá en pánico es mucha tela. Ya nos ha roto tres veces el pulsador, ¡tres veces! Le meten unos viajes.

¿Aprende de los concursantes?

Yo, por ejemplo, conocía muchas técnicas para pelar ajos, y aquí he aprendido que se pueden pelar al meterlos en un 'tupper' y agitarlos. Siempre se aprende.

¿Qué tal con los famosos?

Luján Argüelles me decía que no había cocinado en su vida. Para ella cocinar es como si le diera una llave inglesa y le dijera «venga, desmonta el motor».

¿Qué proyectos tiene?

Estoy preparando una 'web tv' que enseñe recetas en poco tiempo. Serán microaprendizajes.