«Mi trabajo me permite seguir siendo un niño»

Hugh Jackman estrena en España 'El candidato'. :: F. ROBICHON / Efe/
Hugh Jackman estrena en España 'El candidato'. :: F. ROBICHON / Efe

El intérprete se pone en la piel de Gary Hart, un político estadounidense que perdió su carrera hacia la presidencia por un escándalo sexual Hugh Jackman Actor

MARÍA ESTÉVEZ

'El candidato' llega a las pantallas esta semana. La última película de Jason Reitman aborda la historia de Gary Hart, un brillante político que echó a perder su campaña para la presidencia de Estados Unidos por un escándalo sexual. Hugh Jackman abandona aquí su imagen de superhéroe para dar vida a un hombre vulnerable en la que es una de sus grandes interpretaciones.

-¿Qué recordaba de Gary Hart cuando le ofrecieron el papel?

-Recuerdo que yo estaba en un año sabático en Europa, viviendo con diez euros al día, cuando Hart presentó su candidatura. Son recuerdos borrosos porque me gastaba lo que tenía en beber. Cuando me ofrecieron el papel, conversé con muchísimos expertos. Creo que lo que me atrajo de Hart es que es, aparentemente, una parte muy pequeña de la historia política norteamericana, pero en realidad tiene mucho que decir sobre cómo hemos llegado a donde estamos hoy.

«Es muy distinto triunfar siendo adolescente porque la fama distorsiona la realidad» «Si eres el presidente de EE UU debes entender que cada decisión afecta a millones de personas»

-¿Tuvo la oportunidad de reunirse con Gary Hart?

-Tomé la decisión de ir a verlo y él tuvo la amabilidad de permitirme quedarme en su casa unos días. Además de nuestras conversaciones, hice mucha investigación sobre su persona, hablé con muchas personas de su campaña. Todos ellos me explicaron que Gary es increíblemente inteligente, uno de los mejores políticos de los últimos 50 años. Un tipo enigmático y misterioso y es ese aspecto el que resulta muy interesante para mí como actor. Nunca antes había interpretado a alguien vivo y eso me provocó bastante nerviosismo.

-Esta es una historia sin héroes ni villanos.

-Creo que lo que Jason Reitman ha hecho de manera brillante es tratar de no atar las cosas en un lazo. Mantiene el arco del personaje abierto, con el misterio que caracteriza a Gary. La historia no tiene héroes o villanos reales. Sin embargo, plantea muchas preguntas. Intenta lo más difícil, que es no dar respuestas en ningún momento. La prensa no es el villano, el político no es el villano. En ambos casos se trata de un punto en la historia que ilumina lo que está sucediendo hoy. La película es muy relevante. Ciertamente ilumina cómo mi personaje habla sobre el proceso, la santidad del proceso y la protección del proceso y lo que ese proceso ha significado. Yo soy australiano. Muchos de los que estamos aquí somos forasteros en Estados Unidos, así que nunca haría comentarios sobre la política estadounidense ni tampoco la política húngara o de cualquier otro país.

-Hart fue pillado infraganti y renunció. Una actitud muy distinta a lo que sucede hoy en día.

-Los políticos viven bajo un microscopio. Es una lente completamente diferente a la nuestra. Estoy seguro de que hay algunos actores que también encuentran sofocante e insoportable la fama. Yo no. Solo me pongo nervioso por mi familia. Soy plenamente consciente de lo que significa ser actor. Desde que rodé 'X-Men', lo entendí. Piensa que yo me hice famoso con 30 años y entonces ya era una persona formada, que había vivido dentro de la realidad. Supongo que es muy distinto triunfar siendo adolescente porque la fama distorsiona la realidad. Imagino que Hart tuvo muchas dificultades por ser como era siendo político. Desde lo ocurrido en el escándalo del Watergate todos los candidatos son vistos como un fraude. Usted es culpable hasta que se demuestre que es inocente, por lo que es deber de la prensa descubrir, en nombre de los votantes, la realidad de los candidatos políticos. Si eres el presidente de los Estados Unidos debes entender que cada decisión que tomas afecta a millones de personas en el planeta.

-¿Qué significa para usted cumplir 50 años?

-El tiempo es precioso. Acabo de cumplir 50 y me siento un privilegiado. Ahora todo el mundo me habla del tiempo y yo les digo que no se preocupen. No he pasado por ninguna crisis de la mediana edad, al menos que yo conozca, pero, por supuesto, es precioso cumplir 50. Veo a mis hijos crecer muy, muy rápido. Mi hijo acaba de cumplir 18 años, algo que me recuerda cada vez que le pido que haga algo. «Ahora soy un adulto», me dice. Creo que la vida es hermosa y mágica y lo único que podemos controlar es nuestra actitud hacia ella.

-La edad es sólo un número.

La edad es la que uno siente y no la que dicen los números. Hace tiempo descubrí que vivir pendiente de los demás te hace viejo. La verdad es que yo he tenido mucha suerte; soy actor y mi trabajo me permite seguir siendo un niño. Mi nivel de madurez no alcanza los ocho o nueve años y así soy feliz.