El toro Amante no dio el juego esperado

El toro 'Judío' coge a un hombre en la plaza./Karpint
El toro 'Judío' coge a un hombre en la plaza. / Karpint

El morlaco de la peña El 27 estaba justo de fuerzas y cayó cuando un maletilla quiso probarle con la franela

ELADIO PANIAGUA SIMÓNCORIA.

En la tarde del jueves tuvo lugar la lidia del toro Amante de la peña El 27, que en esta edición ha tenido como Asombrerao a Raúl Clemente Boceta. Fue un toro negro mulato, de buenas hechuras, perteneciente a la ganadería de José Luis Marca procedencia Juan Pedro Domeq, cuyos ejemplares pastan en la localidad pacense de Olivenza. El toro estaba señalado con el número 7 y guarismo 3. Un toro serio, bien apretado y que prometía una buena lidia.

Los aficionados se las prometían felices con la majestuosidad del toro a la salida en la plaza, con esa bella estampa que mostraba y con esa salida rauda a la arena, donde recibió recortes de mucho mérito, destacando uno muy ajustado y que fue muy aplaudido por los aficionados y otro que estuvo a punto de dar un serio disgusto al recortador al quedarse en la misma cara del toro. Pero pronto se pudo ver que el morlaco estaba justito de fuerzas y flojo de remos, cayendo sobre la arena de la plaza cuando un maletilla quiso probarle con la franela, lo que fue reprobado por los aficionados llevándose una gran bronca. El toro tenía escobillado el pitón derecho.

Destacó de la lidia en la plaza el salto acrobático que le hizo Josua y que fue muy aplaudido, aunque el quite oportuno al caer sobre la arena le evitó un percance. El resto de la lidia en la plaza fue anodina.

Madrugada del viernes

A la tercera campanada salió Amante por la calle de las Monjas hacia la Plaza de San Pedro. De allí por la calle Hilanderas se marchó a la Plaza de San Benito donde estuvo un buen tiempo, pasando después a la plaza del olivo y finalmente se instaló en la plaza de los toros donde permaneció hasta su muerte acaecida sobre las 21.45 horas en que Unai acabó con su vida.

No estuvo a la altura esperada el toro de El 27, careciendo de fuerzas y con escaso recorrido por las calles del recinto amurallado. En la madrugada del día 28 y con una masiva afluencia de aficionados para ver en acción a un toro de la categoría de Celestino Cuadri, la ciudad fue un hervidero de gente que abarrotaron las calles del encierro y los tendidos de la plaza. Un toro negro listón, engatillado de pitones y con una gran presencia, señalado con el número 20 y guarismo 5, y por nombre Mediador. En el encierro se quiso erigir en protagonista haciendo caso omiso a los bueyes que llegaron a la plaza en solitario, mientras Mediador llegaba unos minutos después, solo y embistiendo con peligro sobre los mansos, que tras unos minutos de brega logaron que el toro finalmente entrara en el toril. El toro en el encierro sufrió dos importantes costalazos que influyeron en el resto de la lidia.

De salida a la plaza se pudo ver que el toro tenía mucho oficio, apretando en el momento oportuno con medias carreras, aunque remató muy poco en los barrotes sin apenas desgastarse en la plaza. Un toro reservón típico de este encaste y guardando la distancia, motivo por el cual fue muy respetado por los mozos. No obstante recibió recortes de mucho mérito e incluso un recortador se recreó con él de forma circular, además de otro recorte al alimón que fue muy expuesto y aplaudido. Isaías probó suerte con el capote y su buena voluntad fue correspondida con aplausos. Finalmente la lidia en la plaza finalizó con unos pases de muleta de Pascual y de otro maletilla que lo tanteó con el capote. El toro salió entero de la plaza sin que nadie fuera capaz de destapar el tarro de las esencias del animal.

A la tercera campanada el toro salió por Las Cuatro Calles hacia la plaza de la Cava, bajando de nuevo por Los Paños hacia las cuatro calles siguiendo el mismo itinerario en varias ocasiones. Estuvo un tiempo en la Plaza volviendo a la Cava donde Chechu Barrios acabó con el sobre las 6 de la madrugada de un certero disparo. En líneas generales el toro cumplió a pesar de los dos costalazos del encierro y en las calles mostró nobleza.

Al mediodía tuvo lugar el encierro del toro dela peña La Geta que en esta ocasión tuvo como Engetá a Pilar Muñoz Gómez, que se ha decantado por un hermoso ejemplar de la ganadería de La Cilla, de Enrique Serrano, cuyos ejemplares pastan en Casas de Don Gómez. Fue un toro astiblanco, negro zahíno, corniveleto, alto, largo y bien proporcionado con unos 600 kilos en los costillares. El toro estaba señalado con el número 25, guarismo 4 y tenía por nombre Judío. El encierro fue rápido y limpio llegando el toro a los toriles de la plaza arropado por los mansos, sin nada digno de reseñar.

Finalizado el encierro tuvo lugar la lidia tradicional del novillo de Promoción Juvenil donado por la peña Juventud Cauriense. Un novillo perteneciente a la ganadería de Ciriaco Toscano Martín, señalado con el número 21, guarismo 8 y por nombre Florito. A pesar del calor imperante, fueron muchos los aficionados que coparon el trayecto del encierro hasta la Portona del Rollo disfrutando de las evoluciones del animal durante la lidia, que dio una gran función.