El pacense Manuel Perera, triunfador en Coria del I Desafío Nacional de Escuelas Taurinas

Manuel Perera (cuarto por la izquierda) con la Asociación de Jóvenes Taurinos de Coria, que le entregó un capote como premio./HOY
Manuel Perera (cuarto por la izquierda) con la Asociación de Jóvenes Taurinos de Coria, que le entregó un capote como premio. / HOY

Se impuso al madrileño Guillermo Plasencia y al valenciano Miguel Polope, quien recibió el premio al mejor natural

ELADIO PANIAGUA SIMÓN

En la tarde-noche del pasado sábado, y como colofón de las tradicionales Fiestas de San Juan 2019, se celebró en la plaza de toros cauriense la final del I Desafío Nacional de Escuelas Taurinas Ciudad de Coria, que disputaron Miguel Polope de la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Valencia, Guillermo Plasencia de la Escuela de Tauromaquia de la Comunidad de Madrid José Cubero Yiyo y Manuel Perera del Patronato Provincial de la Escuela de Tauromaquia de Badajoz, quien fue el triunfador.

La gran afluencia de espectadores y la perfecta organización ayudaron a que el evento brillara a gran altura. Del mismo destacaron los buenos destellos que dejó el joven picador Ismael Alcón 'Junior', dando un recital de recibir con el caballo a los tres novillos, como si de un verdadero profesional se tratara. También sobresalió el buen juego que dieron los tres astados de la ganadería de Enrique Serrano, que brillaron en el encuentro con el varilarguero arrancándose desde lejos al encuentro con el caballo.

Todo ello contribuyó a que los aficionados que poblaron los tendidos salieran muy contentos de este espectáculo taurino, que, como dijo Diego García de la Peña, gran artista en el arte del rejoneo, se espera que se consolide en Coria a través de los años gracias a la colaboración de la Asociación Jóvenes Taurinos, del Ayuntamiento, Asecoc, empresarios y los ganaderos Joaquín Herrero y Enrique Serrano, quienes han dado un paso adelante para reivindicar la Fiesta Nacional y abrirle paso a estos jóvenes que sueñan en llegar a lo más alto en el arte de Cúchares.

Con estos antecedentes dio comienzo la gran final de este desafío que ha venido celebrándose durante la primavera en tentaderos de la finca 'El Madroñal' de Joaquín Herrero y de la finca del ganadero Enrique Serrano de Casas de Don Gómez. Una final muy atractiva que contó con tres firmes promesas de la tauromaquia que llegaron a la plaza en carroza.

Con las espadas en alto y dentro de una gran expectación, saltaron los tres aspirantes a la arena para ofrecer a los espectadores todo ese buen recital de arte taurino que llevan en sus venas.

Abrió la terna el Valenciano Miguel Polope con un novillo colorado al que recibió con dos largas cambiadas seguidas de una serie de verónicas rematadas con una media. En la suerte de varas, el novillo dio un recital arrancándose de largo al caballo en dos ocasiones. Con dos pares de banderillas en todo lo alto se cambió el tercio, iniciando la faena con pases de rodilla en tierra, derechazos bien ligados y toreo al natural finalizando con adornos y una serie de giraldillas. Mató con brevedad, recibiendo una calurosa ovación.

El segundo novillo, también colorado, correspondió al madrileño Guillermo Plasencia, que lo recibió con el capote a la verónica, arrancándose con fuerza al caballo, e iniciando la faena de muleta con pases por alto, serie de derechazos y toreo al natural del gusto de los espectadores, finalizando con una estocada hasta la bola que hizo rodar al animal.

Un novillo muy bravo y noble

El último novillo de la lidia, negro zahíno, correspondió al pacense Manuel Perera. Un novillo muy bravo y noble, que perdió un poco de fuerza en su encuentro con el caballo. Aun así, Perera instrumentó pases de mucho mérito llevando al astado prendido en la muleta y con un toreo serio y mucha suavidad que agradó a los espectadores. Toreó al natural con esa pulcritud que caracteriza a Perera, dejando claro el buen hacer de la Escuela de Tauromaquia de Badajoz, con ese toreo elegante y donde tiene un camino abierto para grandes tardes de toro. Finalizó la faena con un desplante y enterrando todo el acero haciendo que el animal rodara sobre la arena.

Al final tuvo lugar la entrega de premios, en la que los tres espadas recibieron relojes de temática taurina por parte de los Servicios Médicos Cemes, Grana y Oro y del abanderado de las Fiestas de San Juan 2019. El valenciano Polope también recibió el premio al mejor natural y el pacense Perera se erigió en triunfador de este I Desafío Nacional de Escuelas Taurinas Ciudad de Coria recibiendo como premio el capote donado por Jóvenes Taurinos.