El Juli indulta y Morante corta dos orejas en otra tarde triunfalista en Jerez

EFE JEREZ DE LA FRONTERA.

El Juli indultó ayer un toro de Garcigrande en el fin de feria en Jerez de la Frontera (Cádiz), un episodio que, sumado a las dos generosas orejas de Morante al cuarto, ratificaron una tarde más de triunfalismo desbordado. El que no aprovechó el fervor desmedido fue Paquirri.

Fue en el último de la tarde y de la feria. Una auténtica 'sardina'. Fino de cabos y con el vientre tan recogido como los pitones. En los medios el Juli lo toreó en redondo, templando los muletazos en un palmo de terreno. Con quietud. La izquierda la manejó con suavidad y en algunos compases con regusto. Sin duda, la faena más contundente de la tarde.

Pero la cosa se fue calentando y el Juli comenzó a dar circulares a un toro que los asumía pero sin codicia. Y es que fue simplemente un toro noblote. Sin embargo, los pocos conocimientos de un público festivalero dieron paso un indulto inaudito.

En su primero, el Juli estuvo dispuesto desde que salió con el capote con verónicas de recibo y un quite por chicuelinas marca de la casa. Brindó al público y comenzó con la diestra. Fue una faena meritoria. Pinchó y colocó una trasera tendida.

El primero de Morante fue un manso sin fijeza que arreaba para los adentros y al que no se auguraban buenos presagios. Sin embargo. Morante instrumentó una faena aseada que gustó al bonancible público jerezano. Tres pinchazos y una entera. Ovación al canto.

Continuó Morante intentándolo en el quinto. Se peleó con el toro para abrir faena con recortes y trincherazos. Una tanda por la izquierda muy aplaudida con algún enganchón y otra con la derecha deslavazada. Una pelea más que una faena maciza. En cualquier caso, el público estuvo con él y cortó las dos orejas tras una estocada entera.

Paquirri reaparecía en Jerez y, a decir verdad, mejor no haberlo hecho. Comenzó con verónicas y una media baja. Se llevó dos picotazos el toro y apretó en banderillas. El madrileño sólo instrumentó muletazos sin alma que rubricó con una caída desprendida.

En el cuarto de Paquirri, la banda que más toca de España guardó un respetuoso silencio.