Ginés Marín triunfa en Alicante y David de Miranda se deja un toro vivo

Ginés Marín sale a hombros tras la corrida que abre la Feria de Hogueras en la plaza de Alicante. :: EFE/
Ginés Marín sale a hombros tras la corrida que abre la Feria de Hogueras en la plaza de Alicante. :: EFE

El extremeño estuvo muy inteligente y, sobre todo, capaz en una labor bien acogida por los tendidos en su primero y logró otro apéndice más en el quinto

EFEALICANTE.

El diestro Ginés Marín, que cortó dos orejas, se convirtió ayer en el primer triunfador de la Feria de Hogueras de Alicante, en una tarde en la que López Simón sumó un apéndice, mientras que David de Miranda, que sorteó un lote infumable, acabó dejándose vivo el sexto al recibir los tres avisos. Ginés Marín cortó la primera oreja de las Hogueras en su primero, un toro que tuvo cierto motor pero al que había que tomar muy de cerca para aprovechar sus cada vez más cortos viajes. El extremeño anduvo muy inteligente y, sobre todo, capaz en una labor bien acogida por los tendidos.

Otro apéndice más logró Ginés del quinto, toro que le faltaba finales y entrega en los engaños de un joven torero que mostró oficio para solventar la papeleta y acabar diseñando una labor en la que se mostró por encima de las circunstancias.

FICHA DEL FESTEJO

uToros
Toros de El Parralejo, aceptablemente presentados y de juego desigual. Los mejores fueron el primero y cuarto; de escaso viaje, el segundo; sin finales ni entrega, el quinto; y mansos y rajados, tercero y sexto.
Toreros
Alberto López Simón, silencio tras aviso y oreja tras aviso. Ginés Marín, que sustituía a Pablo Aguado, oreja y oreja tras aviso. David de Miranda, que sustituía a Román, silencio y silencio tras tres avisos.
Plaza
La plaza registró algo más de media entrada en los tendidos.

López Simón anduvo entre notables intermitencias con su noble y manejable primero, al que no cogió el aire a lo largo de una faena insípida y anodina, en la que pegó muchos pases y apenas dijo nada.

Con el cuarto, el otro toro bueno de la corrida, anduvo más entonado el madrileño en una faena ligada y bien compactada a derechas, pero en la que le faltó mayor ajuste y menos triquiñuelas. Le funcionó la espada y cortó una orejita.

David de Miranda anduvo esforzado con el rajado tercero, al que pegó alguno bueno sobre la zurda dentro de una faena que no acabó de tomar vuelo y a la que le faltó contundencia con los aceros.

Peor le iba a ir al onubense con el sexto, tanto que hasta le llegaron a sonar los tres avisos. Antes de eso había vuelto a estar dispuesto con otro manso que no quiso saber nada de la pelea. Mala tarde ayer para este joven torero.