Qué bueno que volviste

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Emocionante reaparición de Antonio Ferrera en Olivenza, donde compartió salida a hombros con El Juli

PEPE ORANTOSBadajoz

A las cinco y media de la tarde de ayer y una vez que las dichosas aplicaciones de información meteorológica dejaron de augurar fuertes chaparrones sobre la plaza de toros de Olivenza, comenzó la segunda parte del ciclo de festejos con la primera de las tres corridas de toros, que tenía como principal hito informativo la reaparición, tras más de veinte meses inactivo, de Antonio Ferrera.

El torero de Villafranco hizo su aparición en el coso abaluartado vestido con un precioso terno en sangre de toro y oro con remates blancos y el público oliventino irrumpió en una cariñosa ovación con la que le conminaba a salir a saludar al tercio, lo que Ferrera hizo no sin antes invitar a sus compañeros de cartel, Julián López 'El Juli' y Alejandro Talavante, quienes le agradecieron el gesto.

'Descorchado' fue el toro de Garcigrande con el que reapareció Ferrera y al que recibió con unas impecables verónicas en el tercio antes de llevarlo al caballo por delantales. En banderillas el de Villafranco fue el de siempre y su primer par fue celebrado por el público con el alborozo del que recupera algo muy querido.

La faena de muleta la inició genuflexionado en el tercio antes de dar una primera tanda de derechazos muy templados y profundos. Sin embargo, no fue hasta que el natural de Buñolas se echó la muleta a la mano izquierda, cuando comenzaron a atronar los olés en los tendidos. Tres redondos iniciados por la espalda y un pase del desprecio antecedieron a un pinchazo y una estocada que le valieron la primera oreja de la tarde.

Está claro que no se llega a mandar en esto sin ser el más listo de la clase y, una vez más, don Julián López Escolar demostró ayer que no hay ninguna duda de que lo es. Sabía que él no era el protagonista emocional de la tarde y no dudó un instante en brindar la muerte de su primer toro a su compañero Antonio Ferrera, ganándose con ello el aprecio del público y callando muchas bocas de todos aquellos que, en voz baja, recordaban que las relaciones entre estos dos toreros no fueron siempre las mejores.

Se llevó a 'Habanero', el segundo de Garcigrande, a los medios toreando al paso entre las ovaciones del respetable. El toreo fácil de 'El Juli' se imponía por momentos ante su oponente mientras este pecaba de falta de transmisión e, incluso, llegó a perderle pasos al torero en un ramalazo impropio de mansedumbre. Nunca fue una complicación para El Juli que un toro no quisiera embestir y ayer no iba a a ser la primera. Dos derechazos del cartel de toros y cinco pases en redondo iniciados por la espalda, que acabaron con el de San Blas 'subido' encima del de Garcigrande precedieron a un pinchazo y una estocada 'traserilla' que supusieron la oreja que estrenaba su esportón.

'Descorchador' fue el tercero de la tarde que correspondió en lidia a Alejandro Talavante que llevó a cabo un quite por navarras antes de brindar al público y recibir a su oponente de rodillas en los medios. 'Descorchador' se arrancó en largo y obligó al de Badajoz a alterar su plan y acabar su primera tanda de pie.

FICHA DEL FESTEJO

uToros. Seis ejemplares de Garcigrande bien presentados y de tan buen juego como escasa transmisión.

uToreros. Antonio Ferrera: oreja y oreja; El Juli: oreja y dos orejas; Talavante: oreja y palmas.

uPlaza. Tercer festejo de la feria de Olivenza. Lleno hasta reventar en tarde fría pero sin lluvia.

El de Garcigrande hizo un amago de 'cantar la gallina' y se encaminó solo hacia los tendidos de sol. Afortunadamente Talavante le hizo cambiar de idea y le administró sendas tandas con la mano derecha e izquierda que levantaron al público de sus asientos. Una serie más de naturales emocionó al respetable antes de que un extraño del toro enfriara de forma definitiva la faena. Un metisaca y una estocada hasta el puño le valieron una oreja.

Al cuarto de la tarde, de nombre 'Rancio', Antonio Ferrera lo recibió con un espectacular saludo capotero que remató por verónicas antes de volver a poner al público en pie cuando, en el tercio de banderillas, colocó un par por los adentros al más puro estilo 'ferreriano'.

Inició la faena de muleta con la izquierda pero rápidamente comprobó que no era el pitón más aprovechable del de Garcigrande. Tomó la franela con la derecha para instrumentar varias tandas muy ligadas por la derecha hasta que, en un descuido del salmantino, le calzó un natural de exquisita profundidad que remató con un pase de pecho.

Una vez conminado el de Garcigrande a embestir por la izquierda, vinieron otros tres naturales muy profundos que no pudo rematar porque el astado acabó doblando las manos. En esos momentos la banda de música quiso acompañar la faena y el de Villafranco les hizo un gesto inequívoco de que no procedía. Una estocada entera le sirvió para cortar una oreja y generar una fuerte bronca a la presidencia por negarle una segunda. Significativo fue el trago de vino que dio a una bota llovida desde el tendido en su vuelta al ruedo, en el que sin duda desaparecía la tensión que había acumulado ante la responsabilidad del compromiso de su reaparición.

Cuando un Garcigrande sale por la puerta de chiqueros tiene un altísimo índice de posibilidades de encontrarse al otro lado a El Juli. Esta tarde no iba a ser la excepción y 'Boxeador' se encontró al madrileño afincado el Olivenza dispuesto a desorejarle a la mínima oportunidad. A pesar de ser el de menos juego, hasta ese momento, de la corrida El Juli lo aprovechó hasta el tuétano. Convirtió a un toro que muchos otros hubieran desaprovechado en una oportunidad de dos orejas que cortó tras intentar lidiarlo por ambos pitones y acabar mereciéndolas al acortarle las distancias y 'subirse' literalmente en su lomo hasta rendirle. Un estoconazo le valió para cortar dos orejas y acompañar a hombros a Ferrera por la puerta grande.

La historia del sexto de la tarde fue la del peor toro de la corrida, lo que no impidió a Juan José Trujillo poner dos grandes pares de banderillas, que le sirvieron para desmonterarse. Poco pudo hacer Alejandro Talavante, que también brindó a Ferrera, ya que sólo pudo administrar a 'Treinta y cinco' dos derechazos antes de que este demostrara su inaptitud. Dos pinchazos, media honda y un descabello supusieron una ovación final para Talavante.

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