Israel Lancho se juega la vida para salir a hombros ante los morlacos de Martín Lorca

1/
1

Nefasto encierro de la ganadería sevillana ante el que nada pudieron hacer Ambel Posada y Julio Parejo delante de su público

PEPE ORANTOSBadajoz

Casi un mes debatiendo sobre si era una falta de respeto llamarle a este festejo la 'corrida de la oportunidad' para que hayan bastado seis toros para sacarnos de cualquier duda. La corrida mejor presentada que ha aparecido por el coso de Pardaleras en muchos años, si excluimos la encerrona de Ferrera con los victorinos, ha sido la oportunidad perfecta para ver seis toros con más kilos y años que juego, con mención especial al primero de la tarde, que han mostrado una falta de raza absoluta, sin fijeza alguna y nada dispuestos a colaborar con la terna que ha tenido la desgracia de encerrarse con ella en la plaza que les vio nacer como toreros.

FICHA DEL FESTEJO

Toros. Seis toros de Martín Lorca tan bien presentados como complicados para la lidia, con especial mención para el primero, que no dio ningún juego.

Toreros. Ambel Posada: silencio y silencio. Israel Lancho: oreja y oreja. Julio Parejo: silencio y silencio.

Plaza. Primera de la feria de San Juan de Badajoz. Tarde agradable. No llegó a un tercio de entrada.

Salió el primero de la tarde con la cara arriba, como todos sus hermanos, y enseguida Ambel Posada advirtió sus dificultades al pedir a su picador que le administrara dos puyazos para acomodar su expresión ante los engaños, pero no hizo falta más que llegara el tercio de banderillas para que 'Mimoso', así se llamaba el primero de los de Martín Lorcas, certificara que pasaba de todo y de todos en el ruedo. El animalito demostró su mansedumbre al rehusar arrancarse a cualquiera de los cites de los banderilleros de Posada, que comprobó minutos después, franela en mano, cómo era imposible instrumentar un solo muletazo a tamaño morlaco.

Un pinchazo arriba, media en lo alto y un descabello a la primera bastaron para mandarlo al desolladero.

Antes de que saliera el segundo por toriles, las apuestas estaban 50 a 1 a favor de que Israel Lancho lo recibiría a porta gayola, y así fue. El pacense se situó de rodillas ante la puerta de chiqueros y engañó a Andador que, digno hermano de sus hermanos, ensució el lance del pacense enganchando su capote.

Lancho continuó su faena con el capote colocando al animal en el caballo por chicuelinas y cambió el tercio de banderillas al segundo par, viendo cómo podía quedarse sin toro en cualquier momento. Inició su faena con su característico péndulo en los medios y se echó la muleta a la derecha perdiéndole un paso a su enemigo para permitirle coger el aire que pedía a gritos. Cuando vio que el recorrido de 'Andador', el más aprovechable de la tarde, no daba para más, acortó las distancias intentando circulares de mucho mérito en los que las astas del toro empezado a barruntar los muslos del torero.

No faltó su tradicional guiño al tendido, mordiendo uno de los pitones de su enemigo, antes de rematar la faena con unas emocionantes manoletinas que antecedieron a dos pinchazos y una entera que le valieron la primera oreja de la feria de San Juan.

En el tercero el turno era para Julio Parejo que recibió a 'Juguetón' por unas lucidas verónicas, protestadas enseguida por el de Martín Lorca al impedir la limpieza de la media con la trató de rematar el saludo. Llevó al toro al caballo en u galleo por chicuelinas al paso, pero el animal ya dio cuenta de sus escasas fuerzas al perder las manos a la salida de su encuentro.

Arrancó Parejo la faena por la derecha y rápidamente comprobó que el toro se quedaba corto en cualquiera de sus embestidas, sin embargo, más le hubiera valido no cambiarse la muleta de mano porque en la izquierda, el de Martín Lorca demostró tener sólo una intención entre pitón y pitón, mandar al pacense directamente al hule.

A pesar de todo, Julio lo intentó en varias ocasiones, hasta que el sentido común le llevó tomar el acero para darle muerte, tras tres estocadas fallidas y un descabello.

Calvario para Posada

Si alguien en la plaza esperaba que hubiera algo de justicia divina en el reparto de los lotes, que compensara la imposible del primero de Posada, le bastó ver salir a 'Graduado' con la falta de fijeza que mostraron todos sus hermanos para intuir que éste tampoco iba a ser el toro de la tarde.

Tras evitar a los banderilleros con una insultante falta de raza, frustró cualquier opción de faena de Ambel Posada que, ante el panorama que preveía, pidió a la banda que interrumpiera los primeros acordes del pasoboble que interpretaban en su honor. Dos derechazos y uno de pecho incompletos fue lo único que pudo llevarse el penúltimo exponente de la dinastía de los Posada para el hotel esta tarde en la que mató a su último oponente de pinchazo media y descabello.

En el quinto, la apuesta era si habría otra porta gayola de Lancho o sería recibido con una larga cambiada en e tercio. El torero de Pardaleras solucionó todas las dudas al arrodillarse ante toriles, en esta ocasión, para llevarse un topetazo de 'Ratero' que, afortunadamente, no hizo por él e el suelo.

El toro tenía dos perchas por pitones y aún así, Lancho se lo arrimó a los muslos desde los dos primeros pases de pecho consecutivos, sin mover las zapatillas de la arena y llevando la angustia a los tendidos.

El toro, como el resto de la corrida, mostró embestidas cortísimas, que obligaron al torero a arrancar cada muletazo que intentaba y jugarse la vida en cada lance.

El público pacense captó de modo inmediato la entrega de su paisano y ovacionó con fuerza su derroche d valor. Una estocada entera y un descabello bastaron para que el de Martín Lorca rodara pendiente de la puntilla e Israel Lancho cortara la oreja que le abrió la puerta grande de su plaza.

El último de la tarde resultó ser el más bonito del encierro pero, enseguida, mostró que, a la falta de raza de la familia, había que sumarle una indudable falta de fuerzas.

Parejo se enfrentó a él como quien se aferra al último tren que pueda pasar en mucho tiempo por esta estación y le administró una buena tanda con la derecha que motivó, incluso, que la banda municipal de música se arrancara con 'Amparito Roca' para darle más realce a la faena.

Los continuos derrotes tras cada muletazo y la nula posibilidad de instrumentar natural alguno, hicieron que Parejo expusiera en la distancia corta sin resultados y matara a 'Hereje'' de media tendida.