La novena de Beethoven

Ha sido un verdadero maratón musical con la programación de las 9 sinfonías en un fin de semana y un reto haber reunido a cerca de 300 músicos pertenecientes a cinco orquestas

El cuarteto vocal con la Orquesta de Extremadura /CASIMIRO MORENO
El cuarteto vocal con la Orquesta de Extremadura / CASIMIRO MORENO
ÁNGEL GUERRA

La Orquesta de Extremadura, junto con el Coro de Extremadura, fue la encargada de poner el colofón a esta orgía musical con la novena sinfonía del genial músico de Bonn, en un Palacio de Congresos de Badajoz lleno a rebosar.

Una obra sublime, plagada de innovaciones que la encumbran como la puerta a la modernidad musical y de la que Berstein dijo que «hay que meditar y reflexionar antes de interpretar». Y su interpretación por la OEx fue irregular y con altibajos. Álvaro Alviach, director titular, hizo una lectura precisa y clasicista pero con unos tiempos, tal vez, demasiado aquilatados y rápidos.

Lejos de lo que nos tiene acostumbrados, la orquesta alternó texturas poco brillantes, especialmente en el primer movimiento, que fueron cogiendo temperatura hasta conseguir planos bien empastados gracias al buen trabajo de la cuerda, viento y timbales en el Scherzo; la cuerda se lució con fraseos bien dibujados en el fugado que precede al final y dejó su impronta con los metales en los 'tutti' grandiosos del movimiento final. El concertino, Krzysztof Wisniewski, estuvo impecable.

Los violonchelos y los bajos también consiguieron momentos emocionantes y los vientos y percusión hicieron un trabajo excepcional. Aún así, la lectura musical no convenció, a pesar de las interminables ovaciones que el publico regaló a la plantilla musical.

El Coro de Extremadura estuvo muy bien, en su línea de calidad, gracias al buen trabajo de su directora. Pero la formación, a pesar de sus 63 componentes, resultó claramente insuficiente para aguantar los embistes de la orquesta. Las soprano, potentes y bien empastadas con las contralto, destacaron notablemente. Del cuarteto vocal solista nada bueno, ni siquiera pasable, que decir.

La iniciativa de 'Las 9' de Beethoven ha sido exitosa y merece la pena repetir. Es, precisamente, en estos eventos, y no en montajes más faraónicos -que también están en la despensa-, donde merece la pena insistir e invertir, porque va en beneficio de la música y de los músicos de nuestra tierra, cuando se cuenta con ellos.