Isabel Allende: «Lo que Trump hace en su frontera es un genocidio»

La escritora Isabel Allende./Efe
La escritora Isabel Allende. / Efe

La escritora recrea en 'Largo pétalo de mar' la epopeya de los exiliados españoles que llegaron a Chile en el Winnipeg, el barco fletado por Neruda

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

«Donald Trump ha hecho un genocidio de la situación en la frontera de su país». Lo denuncia Isabel Allende (Perú, 1942), la escritora en español más leída del mundo, que dedica a la inmigración y al exilio español en Chile su nueva novela. Consagrada también al amor maduro, como sus últimos libros, 'Largo pétalo de mar' (Plaza & Janés) narra la peripecia de los refugiados que llegaron a Chile a bordo del Winnipeg, el barco fletado por Pablo Neruda en 1939, que dio una nueva vida a dos millares de exiliados republicanos. El Nobel chileno es uno de los personajes de esta compleja historia «de amor, dolor, amistad y exilio», en la que también aparecen Salvador Allende y Dolores Ibárruri, Pasionaria.

«Tuve poco que inventar», admite la escritora chilena, que conoció a través de su familia la singular peripecia del Winnipeg y de su pasaje. El navío llegó a Valparaíso tres años antes de que ella naciera, pero Carmelo Soria, jefe de una jovencísima Isabel Allende en la ONU, le ofreció muchos detalles. Los amplió al conocer a Víctor Pey, empresario y periodista español que dirigiría el diario 'Clarín' y asesoró a Salvador Allende y fue protagonista de la odisea del Winnipeg. «Él me la contó y visualicé la epopeya. Solo tenía que recoger los pedazos y armar la historia», dice risueña la exitosa escritora que ha vendido en todo el mundo más de 74 millones de copias de sus libros, traducidos a 42 idiomas.

«Escribo porque un tema me elige o hay una semilla o una emoción muy fuerte, y esta novela surge porque tengo el tema de los refugiados muy presente», explicó Allende este lunes en un atestado salón de la Casa de América. «Rara vez la inmigración es bien recibida», dijo la autora comparando la generosidad de Chile o México hacia el exilio republicano con la indiferencia y el rechazo que los inmigrantes sufren en Europa y EE UU. «Se da el síndrome del ascensor, que hace que en países hechos con emigrantes, como Estados Unidos, sea el propio emigrante quien no quiere dejar hueco. Cree que no caben más, que él no podrá que salir cuando llegue arriba», ironiza. «Los chinos y los latinos han sido los peor recibidos, pero hay que tener claro que la fobia al emigrante no es nueva, que se impone un irracional miedo al diferente y que sentir el cambio como amenaza es algo eterno», asegura.

«No habría escrito este libro sin la contingencia de los refugiados y el agravamiento de un problema que no era antes tan urgente como ahora», concede Allende, que vive en EE UU y conoce de primera mano la situación. «Lejos de arreglarse, se agravará con el cambio climático y los refugiados que huyen de las catástrofes naturales, de las sequías y grandes inundaciones que causamos» vaticina Allende, que pasó la primera infancia en Chile, vivió en una próspera Venezuela como periodista tras el golpe en Chile y a partir de 1987 es «inmigrante en California».

Condiciones atroces

«Soy una eterna extranjera», dice esta escritora que dio el campanazo en 1982 con 'La casa de los espíritus', su primera novela y un éxito legendario de la literatura hispana. «Ojalá hubiera hoy un Winnipeg y Neruda», dice elogiando la labor de miles voluntarios en la frontera sur de Estados Unidos, donde los refugiados sufren «unas condiciones atroces que han empeorado brutalmente con Trump, que ha hecho un genocidio de la situación», insiste.

El amor maduro del que disfruta esta risueña septuagenaria de vivos ojos de azabache es otro asunto capital de la historia que viven Víctor y Roser, la pareja catalana que navegó en el Winnipeg «y que me toca de cerca». «Se casaron por conveniencia para huir del horror de la guerra, con miras a un divorcio temprano, pero descubrieron de mayores que se adoraban», resume Allende una historia de amor que recrea en el 70 aniversario de la llegada del Winnipeg a Valparaíso.

De los años 40 a los 90, recorre medio siglo de la historia de Chile, país al que Neruda se refirió como 'ese largo pétalo de mar y nieve' y herido por el golpe de Pinochet. «Chile ha remendado como ha podido los desgarros de la dictadura», asegura Allende, que no cree que su doloroso pasado se esté sepultando deliberadamente. «Tendemos a olvidarlo, pero nos lo refresca la historia de ficción, que alcanza más a la gente que la oficial», sostiene. «No hay nadie en Chile que no sepa qué sucedió con Pinochet. No hay intención concreta de sepultar la memoria, pero la dictadura está hoy tan lejana para los jóvenes como la Guerra Civil para muchos españoles», indica la escritora. «Artistas e historiadores deben mantener y alimentar esa memoria».