Daniel Jiménez: «Deben existir libros con tanta sinceridad que puedan agredir»

Daniel Jiménez./Galaxia Gutenberg
Daniel Jiménez. / Galaxia Gutenberg

El escritor, autor de 'Cocaína', se desnuda en la novela de no ficción 'Las dos muertes de Ray Loriga'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

La fina línea que siempre delimita la realidad de la ficción resulta casi imperceptible en el nuevo libro de Daniel Jiménez (Madrid, 1981). 'Las dos muertes de Ray Loriga' (Galaxia Gutenberg) es una «realidad ficticia», asegura el autor, que en su segunda novela, después de la celebrada 'Cocaína', utiliza la figura del consagrado autor de 'Rendición' para divagar sobre su propia vida, en la línea de obras tan exitosas como las del francés Emmanuel Carrère o el 'Ordesa' de Manuel Vilas, dos de los grandes representantes del género de moda, la novela de no ficción.

Jiménez conoció a Ray Loriga en una firma de ejemplares en la Feria del Libro de Madrid. Entre los árboles de El Retiro intercambiaron libros y después, tomando una cerveza, el primero le contó que estaba ideando una novela en la que el segundo moriría. «Me encantaría que me mataran en broma o en serio», respondió, enigmático, Loriga, que sin embargo, todavía no ha leído esta novela. Para este libro, Daniel Jiménez releyó toda la obra del escritor madrileño, «un autor fundamental, un referente con tres o cuatro novelas que son clave en la literatura española», asevera.

La supuesta muerte de Ray Loriga de la que habla el título de la novela sirve a Jiménez como hilo argumental para otro objetivo: «Contar mi vida de forma honesta». Y pese a su juventud, la existencia del autor está llena de momentos dramáticos, que incluyen el suicidio de una persona cercana a él, el desahucio de su familia, adicciones a la cocaína y al alcohol y una relación tormentosa con una novia que se cansa de tantos excesos y decide marcharse a Argentina.

Aunque una vez leído el libro no lo parezca, Jiménez afirma que siente «pudor» por la exhibición pública de su vida. Pero recuerda que en 'Cocaína' (2016, también en Galaxia Gutenberg y Premio Dos Passos) el texto «era aún más duro». «Entonces me sentía más resentido. Ahora escribo desde el agradecimiento, no he querido ser hiriente, sino respetuoso», cuenta el autor, que en la vida real (y por tanto, en la novela), además de escribir, trabaja en un restaurante vegano.

Reconoce Jiménez que abrirse en canal ante el lector y mostrar sus demonios personales y familiares le han hecho perder amigos. ¿Vale la pena que la gente más cercana se enfade? «No lo sé. Cuando estás escribiendo, estás imbuido en esta obsesión, que es tan real que no te importa lo que pase. Una vez que supe que se iba a publicar y mi novia lo leyó, sí que sentí acojone. Pero deben existir novelas como ésta o como 'Ordesa', pudorosas y conmovedoras que con tanta sinceridad pueden agredir», continúa.

En 'Las dos muertes de Ray Loriga' se suceden las reflexiones de Daniel Jiménez sobre la literatura. Es Jiménez coautor, junto con Félix Blanco, del Manifiesto Plagiarista, una definición de la literatura como «un plagio, emulación o aprendizaje» de lo que escribieron otros antes. «No plagiamos, sólo resituamos los textos de los otros. Todo lo nuevo surge de lo viejo y de lo anejo y todos los que empiezan lo hacen imitando, aspirando a ser Emmanuel Carrère o Ray Loriga».

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