Martín Garzo novela el fin de la infancia en clave fantástica

Gustavo Martín Garzo, autor de ‘La puerta de los pájaros’ /
Gustavo Martín Garzo, autor de ‘La puerta de los pájaros’

Publica 'La puerta de los pájaros', un relato en el recupera el mito del unicornio

ANTONIO PANIAGUAMadrid

Gustavo Martín Garzo regresa al territorio de lo fantástico, a los predios de los sueños y los mitos para mirar con nuevos ojos el mundo. El escritor acaba de entregar a la imprenta 'La puerta de los pájaros' (Impedimenta), un libro que se acompaña de ilustraciones de Pablo Auladell.

Martín Garzo retorna a la arena editorial con una novela en la que se rinde ante la fascinación del mito del unicornio. Al prosista le duele que la literatura fantástica haya quedado confinada al patio de lo infantil y LO juvenil. Con La puerta de los pájaros, el autor reivindica el prodigio y el asombro, dos cosas a las que nuestro tiempo ha dado la espalda. El divorcio entre Occidente y el mito se traduce en un empacho de racionalidad que disgusta al escritor. El mundo de hoy está desmemoriado, es una pena arrinconar este tipo de historias.

El unicornio, un animal huidizo por naturaleza, es un perfecto desconocido para muchos mortales. Pero no para Martín Garzo, que con frecuencia viaja a París para visitar el Museo de Cluny, donde se exhiben los tapices que ilustran la leyenda de este animal prodigioso.

La puerta de los pájaros es una novela que aborda el fin de la infancia a través de la historia entre un unicornio y una princesa. Basta que una doncella se adentre en el bosque para que la criatura fabulosa la siga con sigilo. Cuando la doncella se sienta a descansar, el unicornio se acuesta a su lado y se queda dormido sobre su falda. El bosque es el mundo en que el niño se mueve como pez en al agua. Él vive la realidad de una manera imposible para el adulto. Tiene una mirada más abierta.

La feliz colaboración entre la escritura de Martín Garzo y los dibujos de Auladell se traduce en un libro de bella factura. Pablo Auladell hizo su propia interpretación del libro, y me gustó porque lo que plasmó tiene mucho que ver con lo que yo quería contar, que es el diálogo entre la belleza y la pena.

La sombra de Rainer María Rilke se proyecta sobre toda la narración. Ya dijo Rilke que la verdadera patria del hombre es la infancia. Estos relatos llenos de misterio y fantasía construyen un puente entre la infancia y la madurez.

El Premio Nacional de Narrativa aduce que la tradición literaria española entronca con el realismo, una tradición que arranca con la picaresca. No obstante, Martín Garzo se felicita de que cada vez más escritores se dejen llevar por el embeleco de lo fantástico.