El buen montaje de 'Hipólito' clausura con brillantez el Festival de Mérida

Arriba: Alberto Amarilla interpreta a un Hipólito que desprecia a las mujeres. Abjo., izda; Camila Almeda es una Fedra que aparece vulnerable y acaba quitándose la vida por amor. Abjo., dcha; El coro de mujeres de Trecén y los cazadores protagonizan algunas de las escenas

La producción extremeña está a la altura del Teatro Romano con una trama bien contada, buenas interpretaciones y música en directo

BEATRIZ BRAVOBMÉRIDA.

La última representación del Festival de Internacional de Teatro Clásico de Mérida deja un buen sabor de boca de esta 64 edición, que se despide definitivamente el domingo. La producción extremeña 'Hipólito' está a la altura del Teatro Romano y no deja indiferente a nadie porque conjuga un texto bien trabajado con una correcta interpretación y una escenografía muy visual que respeta el entorno monumental del espacio.

Todo ello acompañado de una música en directo, con canciones incluidas, que embauca al público mientras transcurre el relato de esta Fedra protagonizada por la actriz Camila Almeda que es la gran sorpresa del elenco. Incluso podría decirse que esta joven de Torremejía es el descubrimiento de esta edición.

Director
Emilio del Valle.
Versión
Isido Timón y Emilio del Valle
Reparto
Alberto Amarilla, Camila Almeda, José A. Lucía, Amelia David, Mamen Godoy, Cristina Gallego, Rubén Lanchazo, Javier Uriarte, Estefanía Ramírez, Rüll Delgado, Raquel Bravo, Guadalupe Fernández y Sara Jiménez.
Construcción de elementos escénicos
Construcciones Metálicas Adolfo Moreno.
Agua en escena
Conyser-Limycon.
Vestuario
María del Melo.
Música
Álvaro Rodríguez Barroso.
Maquillaje
Carlos Tello.

Este 'Hipólito' escrito a cuatro manos entre Isidro Timón y Emilio del Valle sobre el texto de Eurípides está montado sobre una escena casi sin detalles, con el Teatro Romano al descubierto. Tan solo unas telas circenses y unas mesas de cocina industrial sobre la arena que riegan las mujeres de Trecén.

Miguel del Valle y Alberto Amarilla piden cuidar el talento de los actores extremeños

Además de la diosa Ceres que preside cada representación del Festival, en esta obra aparecen Artemisa y Afrodita para poner en situación al público. En un tono a veces cómico, la diosa del amor defiende los sentimientos de Fedra hacia su hijastro y Artemisa justifica la obsesión de Hipólito por la perfección.

Más inforrmación

Es el punto de partida de una obra que se entiende fácilmente, donde el coro de mujeres de Trecén y el de los hombres cazadores también expresan con su voz y su cuerpo lo que se gesta sobre el escenario. Para ello, es fundamental la coreografía de acrobacias sobre las telas que adornan la escena.

Esta producción del Festival de Mérida y las compañías extremeñas Maltravieso Teatro y La Almena Producciones reúne a trece actores y todos destacaron por su actuación en el estreno de la obra el pasado miércoles. El más popular, Alberto Amarilla, se mete en la piel de un 'Hipólito' fascista con las mujeres. Resulta muy creíble mostrando el enfado de este personaje que se resiste a renunciar a sus convicciones.

Hipólito cuestiona que los dioses crearan a las mujeres porque estas solo crean desgracias. «Que nunca entre en mi casa una mujer inteligente», grita este personaje misógino que desea «que las criadas fuesen mudas porque la maldad de la ama las criadas la ejecutan». Son algunas de las frases que Alberto Amarilla tiene que soltar por su boca, con gestos de odio y rabia.

Pocas escenas comparte este Hipólito con la mujer que lo desea y tanto sufre por amor. Para mostrar la vulnerabilidad de esta Fedra, la joven actriz Camila Almeda aparece desnuda en su primera escena. Y a ojos de la nodriza, se tira al agua del escenario.

«Me ha encantado, es la primera vez que vengo a Mérida y se me ha puesto la piel de gallina».

«Me ha encantado, es la primera vez que vengo a Mérida y se me ha puesto la piel de gallina». Ana Estévez Valladolid

«Al principio es complicada de seguir pero es muy interesante y me ha gustado mucho».

«Al principio es complicada de seguir pero es muy interesante y me ha gustado mucho». Jesús Hernández Madrid

«Me quedo con varios mensajes, como la importancia de decir que no a tiempo».

«Me quedo con varios mensajes, como la importancia de decir que no a tiempo». Rebeca Rueda Madrid

Los diálogos entre Fedra y la vieja nodriza, interpretada por Cristina Gallego, son para la reflexión sobre el amor y el sacrificio que una madre es capaz de hacer por sus hijos. Ambas actrices defienden bien sus papeles en los argos diálogos que mantienen, pero querer darlo todo en su primera actuación les llevó a veces a forzar demasiado la voz.

Entre los actores de este amplio elenco extremeño destaca la perfecta interpretación de José Antonio Lucía. El actor de Almendralejo era el rey de la escena en pocas apariciones, no sólo por su personaje de Teseo sino por su presencia y la seguridad que transmitía.

En general, todo el elenco ha sabido aprovechar esta oportunidad que el Festival les brinda para mostrar lo mejor que saben hacer. Además, en esta obra todos tienen su momento. Incluso los integrantes del coro se lucen con sus papeles, no sólo por el texto sino también por la música que interpretan, con la voz y también con instrumentos. Una de las mujeres de Trecén toca en directo el violín, y uno de los cazadores que protegen a Hipólito la trompeta.

Música y silencios

Es parte de la música compuesta por Álvaro Rodríguez, con sonidos en directo que invaden el escenario y terminan de atrapar al público. Álvaro Rodríguez toca el acordeón que acompaña los silencios que suceden a lo largo del montaje para invitar de forma calmada a la reflexión. Sentado en una esquina, el músico está presente todo el espectáculo, como parte de la escenografía en la que se recrea una cocina de tipo industrial.

Gracias a esos fogones, el público atraviesa la cuarta pared con cierto olor a sofrito que alcanza al graderío. Es en medio de estas cocinas, en las que cada uno está a su tarea y nadie escucha, donde tiene lugar la trama de esta tragedia que ofrece algún punto cómico por la pelea permanente entre las diosas Artemisa y Afrodita y las provocaciones de las mujeres de Trecén. Mientras, escenas puramente trágicas hay pocas pero potentes.

José A. Lucía es el rey Teseo, y al fondo se ve a Mamen Godoy, en el papel de Afrodita
José A. Lucía es el rey Teseo, y al fondo se ve a Mamen Godoy, en el papel de Afrodita / J.M. ROMERO

La muerte de Fedra se produce con música angelical de fondo y en medio de acrobacias de las mujeres del coro que simulan el suicidio de esta mujer temerosa de lo que pueda ocurrir si sigue viviendo. De la misma manera se quita la vida 'Hipólito', cuando Alberto Amarilla trepa por una de las telas pronunciando el nombre de Fedra.

El maquillaje con sombras rojas, obra de Carlos Tello, y el vestuario andrajoso de María de Melo contribuyen también a esa ambiente de infortunio y fatalidad que se desprende de la trama.

Con todo esto y salvo pequeños fallos de sonido en el micrófono de la nodriza y mínimos errores en el texto por parte de Camila Almeda y Alberto Amarilla, la obra se ganó el aplauso final. Pero antes de terminar, la obra se reserva una nueva escena centrada en lo que ocurre en las cocinas y en la vida real. La nodriza pone la mesa como si nada hubiera pasado en Trecén y mientras miembros del coro riegan el escenario.

Para concluir, los actores cantan una especie de himno que dice «dejad atrás la falsa verdad de dioses y hombres» con el mensaje de que no hay diferencias entre humanos y divinidades, porque no somos lo perfecto y lo imperfecto.

Talento de Extremadura

Tras el estreno, los coautores de la obra Emilio del Valle e Isidro Timón agradecieron al director del Festival, Jesús Cimarro, que les permitiera traer a Mérida este 'Hipólito', con un texto complicado en el que han trabajado con absoluta libertad. El madrileño Emilio del Valle destacó en declaraciones a la prensa el talento de los actores de Extremadura y pidió que se les siga cuidando con todo lo necesario para continuar.

Fedra aparece desnuda en su primera aparición, bajo los ojos de la vieja nodriza.
Fedra aparece desnuda en su primera aparición, bajo los ojos de la vieja nodriza. / J.M. ROMERO

En este sentido, Camila Almeda dio las gracias entre lágrimas de emoción por la oportunidad que le ha brindado el Festival con esta actuación, y especialmente la apuesta que esta producción ha hecho por las nuevas caras y los actores jóvenes. Alberto Amarilla, que desde que se fue muy joven de Extremadura para dedicarse a la interpretación, dijo que hay que cuidar el talento de los actores que existe en la región, el cual se ha visto reflejado en este espectáculo.

De las sensaciones del estreno de 'Hipólito', Alberto Amarilla dijo estar orgulloso por el trabajo realizado. Para Cristina Gallego, que se ha estrenado en este teatro, ha sido una de las experiencias más bonitas de su vida. En nombre de las cuatro mujeres de Trecén, Raquel Bravo señaló que sobre el escenario se pudo sentir toda la energía del público, cómplice de todo lo que se estaba gestando.

Homenaje a Luisa Penco

Por otro lado, el Festival de Mérida rindió un homenaje a la sastre del certamen, Luisa Penco, que lleva 25 años encargándose de mantener en perfecto estado el vestuario de los actores. En los jardines del Peristilo del Teatro Romano, el director del Festival dedicó unas palabras a esta trabajadora que está en las bambalinas y que permanece al frente de la sastrería en cada edición tras pasar por muchas direcciones.

Cimarro entregó a Luisa Penco una placa en nombre de todo el equipo y le felicitó públicamente por su trabajo todos estos años. «Sin los equipos humanos es muy complicado que este festival se pueda desarrollar», señaló el director del certamen. Por su parte, Penco agradeció el detalle mostrando su cariño por todo el equipo y pidió en tono de broma a Cimarro que la siga contratando los próximos años.