La historia de España en 82 objetos

La historia de España en 82 objetos

Altamira, el garrote vil, el tricornio, la fregona, el Talgo, la lotería o Cobi, hitos de nuestra cultura material

MIGUEL LORENCI MADRID.

Quiere su autor dejar muy claro que '82 objetos que cuentan un país' (Taurus) es un libro de historia y no una historia del diseño. Manuel Lucena Giraldo (Madrid, 1961) cuenta la historia de España por una original vía paralela a los hechos, a través de los objetos que la jalonan. Un viaje ilustrado de casi 500 páginas que parte de un hacha del yacimiento de Atapuerca tallada hace medio millón de años, salta del bisonte de Altamira al 'Guernica' de Picasso, pasando por inventos como la fregona, logros tecnológicos como el puente colgante de Bilbao, el autogiro, el Talgo, o el edifico de la T-4 del aeropuerto de Barajas diseñado por Antonio Lamela y Richard Rodgers en la primera década del siglo XXI.

«En el mundo occidental se consideró durante muchos siglos que las guerras eran lo único que valía la pena relatar. La historia consistía en narrar acontecimientos bélicos, heroicos y sobrecogedores, bajo una perspectiva ejemplarizante. El resto de los asuntos humanos no interesaba, se consideraban no relevantes y aburridos», apunta el historiador para justificar su radical cambio de perspectiva.

«Las preguntas de la historia son similares en diferentes épocas, si consideramos que la gran cuestión de la que se ocupa es el cambio y sus consecuencias en las sociedades humanas. Los caminos por los que se analizan sus dinámicas son, sin embargo, diferentes», plantea el historiador empeñado en buscar un nuevo discurso.

Materia y emoción

Recorre Lucena esa nueva vía mediante los hitos de la cultura material que sustentan nuestra cultura emocional. No narra lo que los objetos «son», sino lo que «representaron y representan para los españoles a través de los tiempos». «Se trata de una relación identitaria, pasional y utilitaria», resume.

En su selección conviven los objetos más cotidianos con los más excepcionales, como el acueducto de Segovia, las constituciones de 1812 y la de 1978, el microscopio del Nobel Ramón y Cajal, el benemérito y centenario tricornio de la Guardia Civil, el carpetovetónico garrote vil, la muy ibérica fregona, la Lotería Nacional y el futbolín, la no menos castiza bombona de butano, los elegantes diseños de Balenciaga, o pinturas como 'Las lanzas' de Velázquez o el 'Guernica' de Picasso. También inventos como, el submarino, el autogiro, el Talgo que presagia el AVE, e iconos que marcan época, como el Seat 600, el toro de Osborne, el controvertido Cobi mascota de Barcelona 92 o la Copa del Mundo de fútbol, española al fin desde 2010.

Combina rigor y divulgación remontándose a la prehistoria, para seguir viaje por la España romana, la Edad Media, los Austrias, la Ilustración, y los siglos XIX, XX y XXI, en una cronología clásica. «La biografía de las cosas no se cuenta desde el combate estéril sobre 'lo que son' sino por el aura que contienen, el amor con que fueron fabricados y la movilidad de contenidos simbólicos que generan», escribe Lucena. Analiza iconos como el bisonte de Altamira, la Dama de Elche como paradigma la belleza de la mujer española, figuras clave como Nebrija, Carlos V, Felipe II, Quevedo, Velázquez, Carlos III, Goya, Gaudí, Picasso, pasando por la baraja española, el toreo a pie, el flamenco o el abanico, para acabar con la Terminal 4 de Barajas «que representa el trasiego del globalización».

La selección de los objetos «no hace distinciones arcaicas entre 'alta cultura' y 'cultura popular'» y se basa en «caracterizaciones canónicas procedentes de diversos ámbitos y disciplinas». Tampoco materialidades concretas, sino «en ocasiones difusas y flexibles», que representan el ingenio de los españoles plasmado en pinturas, esculturas, monedas, edificios, libros, banderas, mapas, joyas, vestidos y enseres, instrumental científico, o máquinas para volar o navegar.

En el ensayo que acompaña a cada objeto hay elementos descriptivos, analíticos sobre su contexto y evolución que explican cómo se consideraron únicos en cada momento.

La historia de los objetos no es una formulación nueva pero sí de creciente éxito debido al interés por la circulación global de ideas, mercancías, objetos que son «mediadores de la experiencia».

Ese interés por la cultura material de las sociedades ha propiciado que el Instituto Smithsonian de Washington publicara '101 objetos que fabricaron América' o el trabajo de Neil McGregor, director del Museo Británico y autor de 'La historia del mundo en 300 objetos' que toma los enseres «como manera de explorar los mundos del pasado y las vidas de los hombres y mujeres que vivieron en ellos».

Doctor en Historia de América, Manuel Lucena es investigador del CSIC y profesor de Humanidades en el Instituto de Empresa. Investigador de viajeros, descubrimientos, e imperios globales, es autor de ensayos como 'Naciones de rebeldes', 'La aventura de la política', 'La era de las exploraciones' y 'Las revoluciones de independencia latinoamericanas, Francisco de Miranda'.

 

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