Jesús Cimarro: «Si me dejan trabajar con libertad seguiré dirigiendo el festival»

jesús CImarro, director del Festival de teatro Clásico de Mérida en los últimos cuatros años/
jesús CImarro, director del Festival de teatro Clásico de Mérida en los últimos cuatros años

En pleno ecuador del Festival de Teatro Clásico, el director de la cita indica que el balance de esta edición está resultando positivo

MARTA PÉREZ GUILLÉN

Lleva cuatro años al frente de la cita cultural más relevante del año . Cuatro años de duro trabajo, buenos resultados, tanto económicos como de público, y no por ello exento de polémica. Jesús Cimarro, director del Festival de Teatro Clásico, no teme y responde sin tapujos sobre su futuro tras haber recibido la propuesta por parte del presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, de continuar a la cabeza un año más. Él quiere, y entiende que cuando «las cosas se hacen bien, pasen los gobiernos que pasen, hay que mantenerlas».

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-En pleno ecuador del Festival, ¿cómo está resultando?

-Hacer un balance ahora no es fácil. Sobre todo si tenemos en cuenta que quedan obras importantes por estrenar. Pero puedo decir que está resultando positivo. Los distintos espectáculos que hemos representado han tenido una buena respuesta de público. Habrá que ver luego el balance final, pero creo que sigue un poco en la tónica de los años anteriores. No sé si conseguiremos los logros de la anterior edición. Me conformo con mantener el nivel, y pienso que lo vamos manteniendo. Quedan cuatro espectáculos importantes y potentes. Aun así, como siempre digo, si hay alguien a quien le gusta una obra estoy satisfecho, y si le gustan dos, ya ni te digo. Y si son tres es que es un éxito. Por ahora el público está refrendando los espectáculos, y eso es lo que cuenta.

-¿Qué tiene en cuenta para escoger los espectáculos?

-Intento que haya una variedad de propuestas. Eso para mí es indiscutible. Además, que se combine tragedias con comedias. Que haya un equilibrio. No es fácil porque depende muchos condicionantes. Siempre pongo el ejemplo del pescador. Yo lanzo a distintos artistas y creadores propuestas. Les lanzo la idea de que vengan a Mérida. Lanzo la caña, y hay quien pica, y que acepta venir. Y acepta preparar un proyecto o coordinarlo, dependiendo si es un director, un autor o son actores. Hay veces que la idea sale de un director, de un actor, o un autor me trae un texto. Yo escojo lo que me interesa. O incluso un productor. Que por ejemplo es lo que ha pasado con el Teatro de la Ciudad, y la trilogía de Medea, Edipo Rey y Antígona representada hace una semana. Sabía que alguna de las obras no se habían concebido para el Teatro Romano. Pero entendí que el público emeritense merecía conocer esa propuesta tan interesante. Hay gente que no le ha gustado, pero como yo tengo la última palabra, decidí incluirlos. Me puedo equivocar o acertar. Todo puede pasar. Hasta la fecha, creo que ha habido más aciertos que equivocaciones. Cuando esté equivocado me iré. Por ahora todo lo que traemos funciona.

-¿Cómo vive un director los dos meses que dura la cita cultural?

-Con una gran preocupación. Es una gran responsabilidad dirigir este Festival. Y más con los antecedentes que teníamos. Se suma que cada año intentamos superar al anterior, y eso no es fácil cuando ya has alcanzado un nivel. El listón está muy alto. Tampoco lo es conseguir traer a actores distintos. Pero bueno lo vivo con responsabilidad, disfruto cuando la obra ya ha pasado. Y la gente sale contenta. Estoy al principio y al final de las representaciones observando cómo entra y sale el público. Pongo la antena para saber si ha gustado o no ha gustado. La opinión de la gente que paga su entrada es la que me sirve. Lo que ellos quieren es lo que me interesa, porque nos debemos al público. Intento que salga satisfecho. La persona que disfruta una noche en el Teatro es el mejor altavoz que podemos tener. Estoy continuamente en contacto con el público para ver qué es lo que quiere, y sobre esa base trabajo. Eso es lo que tiene que hacer un director. Aún así, la magia del teatro te enseña que lo que hoy es un éxito mañana puede no serlo igual. Que lo que a ti te guste, a mi no. Hay muchos condicionantes. Pero lo que me vale es que una obra le llegue a un espectador, hasta tal punto que le remueva el corazón y la cabeza. Si eso pasa, ya está conseguido. Porque eso es el teatro.

-Cambio de Gobierno, y una propuesta en el aire, ¿seguirá el año que viene?

-He mantenido reuniones con el nuevo presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara. Y es cierto, me ha propuesto seguir con la dirección del Festival, y yo le he dicho que sí. Si se cumplen los mismos requisitos que con el anterior Gobierno, no tengo problema. Los requisitos son muy sencillos. No tener injerencia política con la programación. Que me dejen trabajar con libertad. Como me han dejado trabajar hasta ahora, y si eso es así, no tengo problema en continuar. Ya se lo he comunicado a Vara y también se lo he hecho saber a la nueva Secretaria General. Soy una persona leal con las personas que estén dirigiendo en política, sea del gobierno que sea. Y si depositan en mí la confianza para dirigir el Festival, yo tengo que responder a esa confianza.

-En cuanto a los Ceres...

-Nosotros planteamos estos premios porque el Festival arrastraba una imagen negativa y pésima. Tenía muy claro que había que hacer algo para proyectar cosas positivas. Algo que impactara y que fuera un antes y un después. La creación de los premios no sólo es la gala. Alrededor hay 20 talleres, que 20 compañías extremeñas desarrollan en 20 municipios extremeños. Queríamos sembrar afición en otros lugares, y divulgar el Festival en otros lugares. Pura estrategia de comunicación. Mucha gente no lo entendió o no supimos explicarlo. A mí no se me caen los anillos por reconocer los errores. Mi estrategia siempre fue que Festival y los premios fueran una cosa unida. Es el broche de oro del Festival. Vara dice que se harán si hay patrocinio privado. Estoy de acuerdo. Es más, ya hay patrocinio privado interesado en estar en los premios. Aun así pienso que deben estar impulsados por el Festival. Es un tema que habrá que sentarse, hablarlo y discutirlo. Siempre estoy abierto a las propuestas.

-Que no se celebren, ¿puede ser un condicionante para no dirigir el Festival?

-Yo voy a intentar que se celebren. Es fundamental que después de todo lo invertido se empiece a recoger los frutos. Y creo que ya estamos empezando a recogerlos. Hemos situado unos premios nacionales en poco tiempo en un lugar importantísimo. Y eso es un capital que no se puede desperdiciar. El generar trabajo, la incidencia que tiene en la ciudad esos premios. Y luego esa gala, se retransmite a través de Canal Extremadura, de TVE y del Canal Internacional. Proyectamos ese escenario para que la gente quiera venir a Mérida, y a su Festival.

-¿Podría adelantar algo de la gala?

-Mantendremos la misma estructura de años anteriores. No faltarán ni el mapping ni las actuaciones. Habrá alguna que otra sorpresa. También me gustaría que Carlos Sobera dirigiera la Gala. Creo que debe cerrar este ciclo de cuatro años y si los premios se mantienen, que sea con otro planteamiento.