Un cerdo con la piel imaginada

El cerdo creado por Virginia Rivas./
El cerdo creado por Virginia Rivas.

«Nunca me había enfrentado a un lienzo parecido; al principio no sabía por donde empezar», reconoce Rivas

JOSÉ M. MARTÍN

Un cerdo ibérico, pero pintado en tonos rosas, azules y verdes pálidos. «Se llama 'La piel imaginada', porque me hacía mucha ilusión pintar un cerdete rosa cuando el cerdo ibérico es negro», dice sobre su obra Virginia Rivas, que en la actualidad está trabajando con colores muy pálidos en su paleta. «Quería trasladar mi obra a esa escultura y los colores tenían que ser muy pálidos», añade la pintora, que reconoce que el proceso ha sido muy gracioso, «la gente que lo veía decía que no parecía un cerdo ibérico. Por eso 'La piel imaginada', por crear a partir de un elemento que puede ser común, pero a la vez te distancia», explica sobre el nombre que le ha dado a su trabajo para la muestra Iberian Pork Parade.

Virginia Rivas

«Soy una artista multidisciplinar», asegura Rivas. Trabaja el vidrio, la fotografía, la pintura o el diseño, pero «realmente me defino como pintora», reconoce, añadiendo que se siente cercana al informalismo y, en concreto, al expresionismo abstracto. «Me gusta trabajar por capas, ver como va surgiendo la pintura».

Cerdo patrocinado por

Gas Extremadura

Su paleta de colores no es lo único que Rivas ha trasladado a la escultura de Luis Martínez Giraldo. «En un principio me planteé muchas posibilidades para decorarla, pero luego me di cuenta de que lo que realmente quería era trasladar mi pintura a la obra que ya estaba hecha. Al final trabajé del mismo modo que trabajo una obra sobre un lienzo», apunta la artista, que asegura que lo que ha pretendido plasmar es lo que siempre trabaja en su pintura. «Tratar un poco todo el proceso que lleva la creación pictórica: el tratamiento de las formas, la ilustración. Quería haber escrito, pero al final preferí definir esos textos como si fueran formas vegetales y que recorrieran todo el lomo del cerdo y, así, concluir con lo que es todo mi proceso pictórico», señala.

En este proceso también tuvo dudas. «Nunca me había enfrentado a un lienzo parecido. Se me hizo un poco raro al principio, porque no sabía por donde empezar», expone Rivas, que sí tenía muy claro lo que quería hacer. «Trabajo por capas y creando mucha textura, lo cual me vino muy bien porque la escultura tiene textura y eso me ayudó». Primero hizo las capas más oscuras y encima puso las claras. «Enfrentarme a este formato ha sido complejo, divertido y me has gustado la experiencia», concluye la artista.

 

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