Golpe de guadaña de Al Maridi en la primera semifinal

PAKOPÍ

La agrupación que viste de muerte fue la más destacada de una noche en la que también brillaron los demonios de Marwan

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Al Maridi dio una lección de cómo se afronta una semifinal del concurso de murgas. Con sus personajes de muerte tiraron de repertorio y se metieron al público en el bolsillo con dos pasodobles para enmarcar. Hasta ahora no se han escuchado unas ovaciones así en el López de Ayala y la pregunta es qué serán capaces de hacer en la final. Para estar esa noche en el teatro también presentó una candidatura clara Marwan con sus demonios. Dieron un paso adelante. No fue tan marcado el de Los Mirinda que, sin embargo, pueden repetir también con sus mujeres en clase de zumba.

La primera semifinal, por tanto, deja un nombre muy destacado sobre los demás. No será tan fácil ver un ganador en la segunda noche de semifinales en la que coinciden varias agrupaciones que los aficionados señalan como favoritas.

Los Mirinda mantienen el ritmo

Los Mirinda inauguraron con mucha energía la primera noche de semifinales. Sus mujeres haciendo zumba están llenas de ritmo y consiguieron meter al público en sus bailes y en su estribillo. La murga ha dado un paso más con respecto a la semana pasada y mantiene sus opciones de sumar una final más. Esta agrupación ha estado en cuatro de las últimas cinco.

Lo mejor de su repertorio han sido las menciones locales, muchas más que en su primera actuación y los espectadores lo han agradecido ovacionando, por ejemplo, un pasodoble sobre los números muy crítico con el sueldo del alcalde.

Marwan, dirección al cielo

Los segundos fueron Marwan. Su música propia enamora. Cuando más se escucha, más engancha. Al igual que Los Mirinda, también presentaron su candidatura para estar entre los seis que se subirán al escenario por tercera vez. Además de su música, cuentan con sus voces y una de las puestas en escena más impresionantes del año como demonios a las puertas del infierno. Su dirección, sin embargo, va más bien hacia el cielo carnavalero.

Su único fallo fue que perdieron la letra en un par de ocasiones. Gustó mucho uno de sus nuevos pasodobles, dedicado a la cantera y también su cuplé a las obras, muy superior a su nivel de humor habitual.

Las Polichinelas se conforman

Las Polichinelas salieron a continuación con sus sombrereros locos. En su actuación reivindicaron que han logrado tres pases a semifinales, pero, por su energía, no presentaron candidatura para llegar a más. Parece que se conforman.

Su mayor error fue el de muchas murgas, mirarse al ombligo. Sus dos pasodobles y uno de sus cuplés hablaron de ellas mismas: de sus familias y cómo preparan la actuación, de lo mal que les parece que los aficionados se vuelquen con Cádiz y de lo poco que les importan las críticas. Tan poco que le dedican un cuplé. Hay que tener en cuenta que esta agrupación ya dedicó un cuplé en preliminares al concurso, lo que supone que, de las ocho piezas que se pueden mover (cuatro pasodobles y cuatro cuplés), la mitad la han dedicado al concurso y cosas relacionadas. Al público eso no le interesa tanto.

Por lo demás, cantan bien, con fuerza y su traje de sombrerero loco está conseguido. Eso sí, desaprovechado porque no entran en nada en el mundo de Alícia en el pais de las maravillas. Las Polichinelas son, sin duda, una murga consolidada pero le ha faltado ambición.

Espantaperros cumple con el pase

Tras el descanso llegaron las primeras parcas de la noche, los de Espantaperros que son Ataúlfo, el hijo de la muerte. Tienen una buena actuación, sin errores evidentes y con buenos puntos, que sin embargo no destaca como el año pasado si lo lograron de Don Pepito y Don José.

Lo mejor de su actuación es el popurrí con el principio del himno de la legión y especialmente con la lista de personas a las que debe recoger la muerte. Al final del repertorio, además, tuvieron un guiño para Al Maridi y su Juanito el tieso, que salía a continuación.

Al Maridi da un golpe de guadaña

La verdad es que para Espantaperros ha sido mala suerte compartir tipo con Al Maridi porque medirse a esta murga no es fácil. Dieron una lección de cómo llevar unas semifinales al llevarse dos de las ovaciones más fuertes en todo el concurso con sus pasodobles.

Con su Juanito el tieso fueron un gran paso adelante y habrá que ver que se guardan en la final. Siempre son los más completos y regulares. Sin embargo, el popurrí no está tan bien rematado como otros años y demostraron que son humanos al desafinar en la despedida.

Yo no salgo domina lo suyo

Yo no salgo fue una inyección de cachondeo y frescura para cerrar la noche, aunque cometieron el mismo error que Las Polichinelas al hablar demasiado de ellos mismos y las murgas. Dos pasodobles y un cuplé en lo que pudieron abordar temas que lleguen más al público en general. Sin embargo, sus dos cuplés gustaron mucho.

Por lo demás, fueron de menos a más. Entraron a la actuación algo fríos para lo que son ellos, pero finalmente se animaron y el popurrí mostró la mejor versión de Yo no salgo, la murga rápida y divertida que es un poco gamberra. Será difícil que repitan por tercera vez, pero este grupo de amigos ya es imprescindible en el Carnaval de Badajoz y eso ya es mucho que decir.G