Al Maridi domina una noche de muertes

Al Maridi:: J.V. ARNELAS

Además de esta murga, que opta a todo este año, también coincidió en la misma temática Espantaperros

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Ya es casualidad, pero dos murgas coincidieron la misma noche interpretando un personaje relacionado con la muerte. Fueron los dos cabezas de serie y la particular batalla de guadañas la ganó sobradamente Al Maridi que fue lo mejor de la noche con diferencia como la muerte. Espantaperros, como hijos rebeldes de este mismo personaje, estuvieron lejos de sus mejores repertorio. La sorpresa de la jornada fueron Pa 4 días que parece que este año sin han dado con la tecla.

La segunda noche del concurso, en imágenes

Las Polichinelas tienen cuento

Las Polichinelas abrieron la segunda noche de preliminares y se confirman como una murga fuerte que puede haber logrado su tercer pase consecutivo a las semifinales. Han encontrado su estilo, con pasodobles emotivos, y este año mejorando en el humor, pero quizá su actuación se asemejaba demasiado a la del año pasado. En 2018 fueron Pepito Grillo de Pinocho y en 2019 el Sombrerero Loco de Alícia en el País de las Maravillas. Tienen cuento.

Gustaron al público, que las ovacionó al final y que se divirtió mucho con partes de su popurrí, especialmente la letra a los sombreros de los políticos.

En cuento a las voces, las cuidan aunque patinaron varias veces, quizá por nervios o porque el teatro aún estaba frío. Al principio, los instrumentos se comían sus letras, pero cogieron más energía al avanzar la actuación.

Los del año pasao desafinan pero te ríes

La segunda agrupación de la noche llegó desde Ribera del Fresno. Son Los del año pasao. Ha sido su mejor actuación hasta el momento como viajeros de un tren por Extremadura. Un buen tipo con un disfraz justito, pero ojo, con muy buenas letras. La pena es que no han terminado una sola frase sin desafinar.

Se calentaron en el popurrí y fue mejor, pero un nivel vocal tal bajo va a penalizarles mucho y es una lástima porque hay letras muy conseguidas, especialmente el cuplé de los gansos o el principio del popurrí. Su único resbalón fue el parto de una de las viajeras. Se veía venir desde el minuto uno. Ellos mismos tuvieron que ver qué es mejor uña letras ingeniosas que sacar un bebé negro. Medio minuto después bromearon con que el recién nacido necesitaría un traje de comunión tras completar el viaje el tren y el público rompió en una carcajada. Más vale letra que chiste malo.

Los del año pasao tienen fondo aunque la forma deja mucho que desear. Con ese talento, deberían trabajar mucho sus voces al menos para ir acompasados. Eso les daría el empujón que les falta.

Espantaperros se salva de la guadaña

Antes del descanso llegaron Espantaperros con un buen montaje como hijos de la muerte. Como siempre, su puesta en escena no falló. Tienen una buena actuación pero lejos de las expectativas que levantaron el año pasado con Don Pepito y Don José. Con esa actuación, esta murga parecía reinventarse pero en este 2019 no es lo mismo.

Quizá se han notado las bajas. Esta murga perdió un letritas y también se apoyó mucho en 2017 y 2018 en el cómico pacense Juan Seller (Juan y punto), que les dio mucha vida en el escenario y que no ha salido en esta edición.

Los Espantaperros se salvan de la guadaña porque hay trabajo, pero falta chispa.

A 20 D'Copas le falta mucho por crecer

Tras el descanso llegó 20 D'Copas. A esta murga de sólo tres le falta aún mucho por crecer. Eligieron un tipo interesante como líderes de distintas religiones, pero una parte de su repertorio se perdió por falta de volumen y pronunciación. Una lástima, por ejemplo, por perderse parte de su despedida que fue bastante buena.

No faltó el papá, un iman, un budista o un rabino entre muchos otros. Todos rodeados de elementos carnavaleros, incluido un San Pancracio para mostrar que es su verdadera religión. Cantaron un pasodoble feminista de verdad y no por ser mujeres que esa letra la puede defender cualquiera.

Independiente de su montaje, un pasito más en su trayectoria, está murga cumplió con su reto de hacer la actuación más inclusiva de la historia del concurso. Contaron, como el año anterior, con una intérprete de la lengua de signos y una audioguía para personas invidentes, pero además sumaron una lectura de apoyo para que su letra pudiese ser seguida por personas con discapacidad. Una lección de esta murga joven que, sin decir absolutamente nada en su repertorio, le han lanzado un guante al resto de las murgas.

Pa 4 días este año sí vale por cuatro

Pa 4 días sorprendió a continuación con su mejor actuación de los últimos años, con diferencia. Tienen un tipo muy divertido. Un jubilado que debe cuidar de tres nietos, «felices los cuarto». El disfraz está muy bien resulto con Lola, Juan y Andrés, los muñecos, colgando de cada murguero. La sorpresa llegó en el popurrí cuando descubrieron, además, que Lola puede hablar.

Lo mejor del repertorio fue el popurrí, el resto fue más flojo. Dentro del mismo destacó la pieza de la música de Bohemian Rhapsody. Genial. Esta murga siempre se arriesga, pero sus apuesta no suelen cuajar. Hace cuatro años que no pasan de fase, pero este puede ser su año.

Al Maridi, de muerte

Casi eran la una de la mañana cuando subió el telón para ver la segunda representación de la muerte de la noche. A diferencia de otras jornadas, el patio de butacas estaba lleno hasta el último asiento y Al Maridi hizo que mereciese la pena quedarse.

Contaron con Día grande pasodobles, incluido uno al movimiento feminista con mucho acierto. Así si. En el pasodoble, por fin, se vio un gran repaso de la actualidad local que se echaba de menos en un concurso de Badajoz.

La muérete, Juanito el tieso para los amigos, será uno de los personajes de este Carnaval y muchos ya esperan con ganas saber qué hará Al Maridi en su próximo pase.