Olivenza levanta una noche fría

Los 3 W y Los Camballotas salvaron una noche con altibajos

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Las agrupaciones de Olivenza salvaron la cuarta noche de preliminares del concurso de murgas del Carnaval de Badajoz. Era la jornada más larga hasta el momento, con seis agrupaciones, y se hizo larga y fría por los altibajos. Los 3 W cuentan con un montaje fuerte enfrentando a las madres modernas con las antiguas y Los Camballotas clavaron la interpretación de su personaje, un desconfiado muy divertido. Pero más allá de esos momentos, el resto de la noche dejó pocas luces.

Primera actuación Los Informales, nuevo nombre a tener en cuenta

La cuarta noche de preliminares la abrieron Los Informales. Sobre el papel son una murga debutante, pero no es así. Hay muchos componentes de la desaparecida Serendipity y a eso suenan. Es una buena noticia porque era una murga ascendente y todo indica que este grupo seguirá sus pasos. Hay un nuevo nombre a tener en cuenta, Los Informales.

Como solteros hacendosos todo indica que pasarán de fase. Llevan un ritmo muy bueno y un disfraz resultón. Da juego. Han tenido puntazos muy buenos como los tupers de su madre, la concha en sus auriculares o el filete a la plancha.

Se ha presentado una murga nueva que no lo es y que suma un nuevo nombre a tener muy en cuenta.

Segunda actuación Las Polichinelas firman otro buen año

Las Polichinelas llegaron a continuación. Se confirma que esta murga va para arriba. Tras gustar el año pasado con su ‘de tío de la cara’ no han decepcionado con su Pepito Grillo.

Suenan bien, aunque se les ha ido la voz más de una vez al tratar de subir demasiado. El mejor ejemplo el cierre de su actuación con un pedazo de gallo.

Se confirma también de esta murga que tiene talento para los pasodobles. El año pasado ya destacaron y en esta ocasión se han marcado una letra de lujo para el fútbol Santa Teresa. Un homenaje merecido al único club de primera categoría, como han apuntado, que además han clavado.

Eso si, en este caso Las Polichinelas han estado más sueltas en el repertorio serio que en humor. El popurrí ha ido a menos. Que Pepito Grillo se emborrache y se desate es divertido, pero un rato. El personaje podría dar para más.

Tercera actuación Los 3 W van fuertes

El tercer puesto de la noche fue para Los 3 W. Se han atrevido con un tipo original y muy divertido. Representan a las madres antiguas y nuevas y saben sacarle partido.

Se marcaron una de las mejores letras hasta el momento sobre el tren extremeño en un pasodoble. El repertorio de humor fue dinámico, aunque abusan, siguiendo su estilo, de las bromas soeces. No lucen el humor más fino, pero la realidad es que levantan al público. A veces, demasiado. Ha sido la primera vez con la ‘concha’ que los aficionados de una murga han hecho difícil escucharles a ratos.

Han tenido puntazos fuertes como la parodia con el aspirador automático y el duelo de baile entre los dos tipos de madres. Los 3 W son fijos en los finales desde hace mucho y este año presentan una propuesta fuerte.

En el descanso el teatro se enteró de un sobresalto que hubo entre bambalinas. Entre la segunda y tercera actuación la presentadora del concurso, Beatriz Castellano, tuvo un percance. Cuando estaba en el escenario con el telón bajado cayó un móvil de un técnico de la zona de tramoya, de un tercer piso, y le dio en la cabeza. La joven sufrió un mareó y tuvo que ser atendida por Cruz Roja por una bajada de azúcar pero se recuperó rápidamente y decidió seguir trabajando.

Los presentadores del concurso de murgas, Beatriz Castellano y Juan Ramón Rivera..
Los presentadores del concurso de murgas, Beatriz Castellano y Juan Ramón Rivera.. / José Vicente Arnelas

Cuarta actuación Las Sospechosas necesitan subir el volumen

Tras el descanso, fue el turno de Las Sospechosas. La exaltación del público ante Los 3 W contrastó con la frialdad ante esta murga que ha optado por un disfraz muy moderno. Son influencers. La frialdad pudo ser porque la propuesta no convenció o porque las componentes cantaron demasiado bajo.

El disfraz es bueno, tuvieron el puntazo de retransmitir el ambiente del teatro por Instagram y hubo puntazos como la publicidad, pero el resultado final no enamoró. Conectaron mejor el año pasado con su traje de novias plantadas en el altar.

Quinta actuación No hay hallazgo para La Mascarada

La Mascarada tuvo la mala suerte de coincidir en tipo con Marwan, aunque no tiene importancia porque sus arqueólogos poco tienen que ver. A diferencia de los de Badajoz, los de Almendralejo presentan este disfraz para intentar hacer reír. Intentar es la clave. Sus excavadores no lograron rascar ningún hallazgo importante.

El disfraz y el decorado, muy trabajado, fueron lo mejor de su actuación. Los chistes eran muy fáciles. Se veían venir de lejos. Una pena para una idea que era buena.

Su pasodoble por un tren digno fue de los mejores momentos aunque con una música muy plana y su peor momento la parodia con la momia. Dejaron el teatro a oscuras para hacer bailar a un extra con dos esqueletos que brillaban, pero el efecto no fue llamativo. No se apreciaba, se alargó demasiado y es muy arriesgado apagarle a luz a un teatro a la una de la mañana cuando se está aburriendo.

Sexta actuación Fíate de Los Camballotas

Los Camballotas levantaron un teatro decaído. Esta murga ha convertido la interpretación en su arma secreta y lo borda. Este año son desconfiados. Solo con mirar a sus caras, siempre decoradas con colorete porque es su marca, el público se ríe.

Sus juegos de palabras y sus situaciones absurdas logran carcajadas sinceras y presentaron uno de los mejores pasodobles de esta edición, sobre el ruido. Una combinación de humor y crítica que merece un premio a parte.

Merece la pena fiarse de Los Camballotas. No defraudan.

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