La cantera llena el López de Ayala

Guadalupe. No hay mal que por bien no venga. :: pakopí/
Guadalupe. No hay mal que por bien no venga. :: pakopí

La agrupación de la asociación de bailes regionales se alzó con el primer premio del certamen | En segunda posición quedaron Los Guadalupines y el tercer puesto lo compartieron el Sagrado Corazón y La Compañía de María

J. M. M.

Badajoz. El futuro es prometedor para el concurso de murgas del Carnaval de Badajoz. Las siete agrupaciones juveniles que en la jornada de ayer se subieron a las tablas del López de Ayala demostraron que la cantera está bien preparada para cuando le llegue el momento.

El ambiente en el teatro, lleno desde las cinco de la tarde, acompañó a los jóvenes, que ofrecieron unos repertorios muy preparados y unos disfraces originales que gustaron al público. Todas las actuaciones fueron muy aplaudidas, al igual que el fallo del jurado. El compañerismo entre los participantes fue otra de las notas destacadas de la sesión.

El concurso lo ganaron los detectives de la asociación de bailes regionales con su puesta en escena Los Minifolk saltan a la pista. Se trata de una murga con experiencia en el concurso y han dado un salto hacia adelante tras el tercer puesto del año pasado. En segunda posición quedaron Los Guadalupines, que repitieron la medalla de plata de 2018, con un disfraz muy vistoso en el que la mitad izquierda representaba el mal y la mitad derecha el bien.

Los invisibles, del colegio Sagrado Corazón de Olivenza, y En busca de la felicidad, del Santa María Assumpta (La Compañía de María), compartieron tercera posición. Los primeros se echaron la región a la espalda y su tipo y sus bailes fueron un compendio de las fiestas típicas de Extremadura. Por su parte, Los invisibles buscaron la felicidad en la Puerta Palma que formaba parte de su decorado.

Las actuaciones las completaron otras tres agrupaciones. Los Maristas se vistieron de pescadores y se refirieron al río Guadiana y al camalote. Por su parte, las dos murgas debutantes causaron muy buena impresión. Gustó mucho el disfraz de Los nuevitos flama, que llegaron de Valverde de Leganés con una idea similar a la de Los Guadalupines, pero en la que la mitad de su tipo era de una persona pobre y la otra mitad de alguien rico. Los integrantes de la murga del colegio Oscus, que se presentó por primera vez en la categoría juvenil, fueron empollones y su repertorio hizo reír a los asistentes.

Hoy será el turno del concurso infantil, en el que habrá 16 agrupaciones divididas en dos turnos. El primero comenzará a las once de la mañana y el segundo lo hará a las cinco de la tarde.