Las bajas de última hora en el concurso de murgas obligarán a reformarlo hoy

Las Chimixurris en el López de Ayala en el concurso de 2018. :: hoy/
Las Chimixurris en el López de Ayala en el concurso de 2018. :: hoy

El Ayuntamiento se reúne hoy con la comisión para decidir si acortan el certamen o lo hacen más competitivo

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

En 2009, el Ayuntamiento llamaba de urgencia a la comisión de murgas porque el número de inscritas ese año en el concurso desbordaba el calendario. El Comba batía su récord de participación, 42 murgas, y eso hizo que las preliminares tuvieran que alargarse a seis días. Una década después, se repetirá esa reunión pero en este caso, será para ver qué hacen con un concurso al que le faltan participantes y le sobran días.

En las última semanas se han producido tres bajas en el concurso (Krma, Los Chalaos y Los Indecisos). La última se comunicó ayer, dejando el número de inscritos en 23, la cifra más baja desde el año 2003. Aún hay riesgo de que antes de que arranque el certamen (previsto para el próximo día 18 de febrero) se caiga una cuarta. Es el caso de Los Taifas, que van a apurar los tiempos para intentar sacar adelante la actuación y subir al teatro.

Esta circunstancia y el hecho de que mañana sábado es el sorteo del orden de actuación de las murgas, va a precipitar la reforma del concurso. La decisión tendrá que tomarse hoy y el Ayuntamiento no quiere hacerlo en solitario, por eso ha convocado para esta misma mañana a la comisión de murgas, que previamente se sentó ayer por la tarde para intentar acordar una propuesta que reajuste el concurso.

Con 23 grupos, hay interés en salvar las preliminares pero eso supondría celebrar una final de seis

La unanimidad no parece fácil. Las posibilidades que tendrán que poner sobre la mesa son acortar el concurso o hacerlo más competitivo, o las dos cosas.

Con las bases que rigen el certamen este año, podría mantenerse la fase de preliminares, ya que se eliminó el requisito de que hubiera un mínimo de 24 murgas (establecido en 2007, primer año que se celebró esta fase), ante la posibilidad -como al final ha sucedido- de que la participación bajara de esa cifra.

Parece que se va a intentar salvar esta fase, porque de lo contrario el concurso quedaría reducido a una semana, en un momento en el que está prevista la candidatura del Carnaval como Fiesta de Interés Turístico Internacional. Sin bien, sí podrían reducirse el número de días de las preliminares (cinco hasta ahora) y de las semifinales (tres hasta ahora) al menos en una jornada cada fase.

La segunda opción para ajustar el concurso es hacerlo más competitivo y aquí es donde menos consenso hay entre las propias murgas. Según las bases, a la semifinal pasarán la mitad de las murgas inscritas hasta un máximo de 18.

Esto significa que, con la participación de este año, a la segunda fase del concurso llegarían 11-12 murgas. Y esto obliga necesariamente a replantear la final como la conocemos hasta ahora: con ocho murgas e incluso nueve, en caso de empate a puntos.

Desde que empezó a descender la participación en el concurso, hay voces en el Carnaval que piden una final de seis. Este año, los números ponen en bandeja esta reforma por una cuestión de mera proporcionalidad entre fases, pero hay murgas muy reticentes a recortar la final.