Carnaval por todas las esquinas

Los espectadores disfrutando del sambódromo en Puerta Palmas. :: casimiro moreno/
Los espectadores disfrutando del sambódromo en Puerta Palmas. :: casimiro moreno

Con un día con mucho calor, la primera edición del sambódromo fue un éxito, San Francisco se llenó de nuevo de disfraces populares, hubo desfile de artefactos y murgas callejeras

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Si alguien pasaba ayer por San Francisco sin ir disfrazado, lo miraban raro. Finalmente no hubo barbacoas, pero las defensas antiterroristas que instaló el Ayuntamiento se convirtieron en barras llenas de bebidas, tortillas, empanadas, ensaladilla, etc, y miles de personas tomaron la calle como payasos, vaqueros, piratas... Hubo Carnaval de calle en esta plaza, murgas por el Casco Antiguo, un desfile de artefactos desde San Fernando hasta Santa Marina y Puerta Palmas convertida en una exhibición de comparsas. La fiesta estuvo en todas las esquinas de Badajoz.

La Pasarela Don Carnal, apodada 'sambódromo', ha llegado para quedarse en el Carnaval de Badajoz. Se trata de la mayor novedad de esta edición de la fiesta y fue un éxito. La iniciativa surgió de la Falcap con el objetivo de dar mayor visibilidad a las coreografías de las comparsas y aumentar la oferta carnavalera del sábado.

El ambiente comenzó pasada la una de la tarde en Puerta Palmas donde se cortó el tráfico y se colocó una grada a modo de estadio con 500 plazas. Se quedó muy pequeña. Primero fue el turno de las comparsas infantiles que pudieron demostrar su talento para el baile. Pasadas las tres de la tarde comenzaron los 17 grupos de adultos participantes. Cada comparsa tenía 10 minutos para desvelar su coreografía de este año ante cientos de personas que aplaudieron cada baile. Los asistentes destacaron que se trata de una gran oportunidad para ver a las agrupaciones en acción, ya que en el desfile de hoy es más complicado poder apreciar todos sus pasos porque van avanzando.

La murga Jarana se despidió tras 35 años en Carnavales con una actuación en el templete

Los comparseros esperan que la Pasarela Don Carnal se amplíe los próximos años

Así, ayer se pudieron apreciar ya algunos detalles importantes. Por ejemplo, que la coreografía de El Vaivén es peculiar, ya que cada componente lleva un tambor en la espalda lleno de cuentas que suenan cuando saltan. Además, durante sus bailes, los de atrás hacen sonar el tambor de los de delante y es un efecto muy original. En el caso de La Bullanguera, por su parte, su disfraz, de inspiración mexicana, se apoya en una media capa para dar movimiento a sus coreografías.

Los organizadores están satisfechos con la primera edición, creen que la pasarela se repetirá e incluso se ampliará los próximos años. «Estamos contentos y creo que va a ir a más porque este era el principio. Será un fijo en el Carnaval», dijo ayer la vicepresidenta de Falcap, Pilar Campanón, que agradeció el buen comportamiento de los grupos y la colaboración del artefacto Trimoto que les sirvió como escenario a los presentadores.

Mucho calor

Además de la Pasarela Don Carnal, en Badajoz hubo Carnaval por todas partes. El calor fue incluso demasiado para las miles de personas que vivieron la fiesta y que la continuaron hasta altas horas de la madrugada.

El ambiente comenzó a media mañana en San Fernando donde se reunieron una docena de artefactos para realizar su desfile hasta la avenida Saavedra Palmeiro, donde se quedaron concentrados. Es el tercer año que estos vehículos disfrazados hacen una ruta el sábado de Carnaval para presentarse.

El nivel que han alcanzado los artefactos en los últimos años es sorprendente. Hoy desfilarán 35 en el pasacalles, pero ayer ya se pudieron ver algunos montajes sorprendentes como un pueblo del oeste al completo recreado en un camión, la Plaza Alta sobre ruedas representada por Los Loleros, el restaurante de los años 60 de Aprisa y corriendo o La Batiera y su inspiración mexicana.

Aunque los artefactos se concentraron en Santa Marina, pasadas las cuatro de la tarde muchos de desplazaron hasta el centro de la locura carnavalera, el Paseo de San Francisco. Este año, por motivos de seguridad, no se ha permitido que accedan a la plaza, pero los vehículos pudieron aparcar en los alrededores y participar en la fiesta.

Disfraces populares

El paseo comenzó a llenarse a media mañana y pasadas las tres de la tarde estaba al completo con grupos comiendo, bebiendo y bailando. Hubo disfraces de todo tipo. Los superhéroes son los más vistos los últimos años, tanto para adultos como para niños, pero tampoco fallaron los clásicos de esta fiesta como los piratas y los vaqueros. Eso sí, con muchos carros de la compra convertidos en diligencias o barcos, una nueva moda que se va convirtiendo en una nueva categoría de arte. También se echa de menos que exista un premio al mejor grupo de esta concentración en San Francisco, ya que hay reconocimientos individuales y por parejas, pero la tendencia es que los disfraces sean en equipos más numerosos.

Un ejemplo de esta creatividad fue un grupo que se disfrazó del Valle de los Caídos. Llevaban la cruz, la tumba con Franco dentro incluido, guardias civiles, obispos e incluso Carrero Blanco. Como ideas originales también hubo una familia de extraterrestres con un gran ovni de acompañamiento o una procesión del Rocío con carro con la Virgen incluido. Una de las propuestas más aplaudidas fueron unos jóvenes que iban en dos equipos, uno eran militares de la UME y otros representaban al camalote.

En individual se vieron varios Freddie Mercury. Parece que la película sobre su vida ha potenciado los imitadores. También estuvo Nicolás Maduro en varias versiones y algunas referencias a series y películas como los protagonistas de Coco, miembros de 'El cuento de la criada' e incluso caminantes blancos de 'Juego de Tronos'. Pero sin duda la mayor moda este años son las catrinas mexicanas. Las diademas de flores y los maquillajes de la fiesta de los muertos están al alza.

Los que estuvieron en San Francisco también tuvieron la oportunidad de vivir un momento especial a las tres de la tarde. La murga Jarana recibió un homenaje porque se retiran tras 35 años en estos Carnavales. El concejal de Festejos, Miguel Ángel Rodríguez de la Calle, les entregó una placa y pudieron cantar su último repertorio en el que hacen de viejos con muchos achaques. Su estribillo gustó mucho y fue coreado por el público. Dicen, con la música de 'La felicidad', de Palito Ortega: «Yo me voy a jubilar, 35 años ya en Carnavales... La felicidad estos años me la diste tú».

Tras Jarana actuaron, también en el templete, los Water Closet, 'Otro quinto, por favor' y Al Maridi, las tres primeras clasificadas en el concurso de este año. No fueron las únicas agrupaciones que pudieron escucharse en la calle. Un año más se organizó un carrusel de murgas que desfilaron por el Casco Antiguo. Hubo representaciones frente a las Descalzas y en las plazas de la Soledad y Plaza Alta. El público se reunía incluso una hora antes esperando a sus favoritas.

Fuera del circuito oficial, además, hubo murgas que cantaron en Juan Carlos I o Menacho. En esta calle, además, un grupo de vecinos disfrazados de modelos improvisó una pasarela de moda muy divertida. Ni una calle sin Carnaval.