La vida laboral después de ocupar un sillón político en Cáceres

Marisa Caldera, liberada en los últimos ocho años en el Consistorio, se ha incorporado a su trabajo. :: m.n./
Marisa Caldera, liberada en los últimos ocho años en el Consistorio, se ha incorporado a su trabajo. :: m.n.

La actividad de los ediles de la anterior legislatura pasa en unos casos por mantenerse en política ,y en otros por retomar sus antiguos puestos

LAURA ALCÁZARCÁCERES.

La configuración de la nueva Corporación local ha movido fichas en los cuatro grupos con representación en la anterior legislatura, que suma en la actual uno más con la entrada en escena del único concejal de Vox, Teófilo Amores. El Partido Popular ha sido el más damnificado tras los comicios locales del 26M perdiendo cuatro de los once ediles con los que ha gobernado en minoría de 2015 a 2019. Estos últimos movimientos han tornado el color político de la ciudad y, como consecuencia de ello, originado cambios en las vidas profesionales de los concejales. De los cuatro que tuvieron dedicación exclusiva, solo Nevado seguirá con un sueldo político como diputada regional. Aunque en este hemiciclo también están Laureano León y Cayetano Polo.

Una de las ediles que recupera su actividad es María Guardiola, la única liberada del anterior gobierno que repite en esta corporación. En la anterior estuvo al frente de las finanzas locales como titular de Economía y Hacienda. Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, tiene plaza fija -obtenida por oposición- en la administración regional, a la que accedió por vez primera con un contrato en prácticas por ser el mejor expediente de su promoción. Precisamente, el pasado día 15 retomaba sus funciones en Mérida, donde ocupa una comisión de servicio en la consejería de Economía para encargarse de la gestión económica de los centros de investigación. Guardiola lo compatibilizará con la asistencia a los plenos y comisiones para hacer oposición con el Partido Popular. «Es un poco complicado por la carretera y el viaje pero podré compaginarlo sin problema» relata la concejala, añadiendo que afronta con «ganas e ilusión» su incorporación laboral. «Me resultará fácil ponerme al día; mi vida profesional está en la administración pero estoy contenta de servir a mi ciudad».

A diferencia de Guardiola, Pedro Muriel, que también iba en la lista de Rafael Mateos, no ha entrado en el consistorio. Tuvo responsabilidades en los dos gobiernos de Nevado, que compaginó con su profesión de docente público. El mayor cambio en su vida es que tras varios años frenéticos disfrutará vacaciones todo el verano. «Voy a tener disponibilidad absoluta para mi trabajo y es un privilegio estar de vacaciones después de 15 años porque antes dirigí durante siete un centro y tampoco disponía de julio», señala Muriel, a la vez que indica que cuenta con «más tiempo» para su familia y amigos y pretende recuperar «cosas» que tenía aparcadas como la lectura o el deporte, «además de tener tiempo para uno mismo», admite este profesor que es secretario general de la junta directiva local del PP y miembro del comité provincial y regional.

Liberados

Marisa Caldera, también en la candidatura que confeccionó Mateos, se ha quedado igualmente fuera ahora. Persona muy cercana a la alcaldesa, gestionó con dedicación exclusiva y sueldo Asuntos Sociales, y está ya en su puesto de auxiliar de enfermería. (Caldera no ha atendido las llamadas de este medio). El otro liberado, Valentín Pacheco, un nombre importante en los gobiernos de Nevado, ha declinado hacer declaraciones a HOY sobre su situación laboral actual. Pacheco es licenciado en Derecho y antes de entrar en política ejerció como abogado con despacho hasta 2011.

Exconcejal popular

Pedro Muriel

«Recuperaré cosas aparcadas como la lectura o el deporte, y tendré tiempo para uno mismo»

Concejal del PP

María Guardiola

«Mi vida profesional está en la administración, pero estoy muy contenta de servir a mi ciudad»

Mientras, Laureano León, que se ocupó de Cultura y percibió un sueldo como senador, sigue ingresando salario político desde su escaño ahora en el parlamento extremeño donde ha asumido la portavocía adjunta de su partido.

Montaña Jiménez tampoco repite en el consistorio. Esta profesora universitaria de la Escuela Politécnica compaginó sus clases con el cargo de edil de Medio Ambiente. Quien también se ha dedicado a su profesión, dirigiendo al mismo tiempo el área de Turismo en los últimos cuatro años, ha sido Raúl Rodríguez que declara haber ganado en tiempo libre. «Mi primer fin de semana libre fue después del 15 de junio», apunta Rodríguez que, además de dar clase en la facultad de Turismo, es propietario de una agencia aseguradora y una peluquería en Cáceres. Para el exedil ha sido su primera toma de contacto con la política. «La experiencia ha sido muy enriquecedora porque me llamaba el fin público, y poder aportar algo para mejorar mi ciudad era mi única ambición», subraya.

En la bancada socialista, Belén Fernández Casero ha dado el salto a la cámara baja y es portavoz adjunta en el Congreso. La otra socialista que no está es Susana Bermejo, que ha tomado nuevamente posesión como alcaldesa de Valdesalor, compaginándolo con su labor de docente. Por su parte, Francisco Centeno, que ha ostentado diversos puestos internos en este partido, se estrenó la pasada legislatura en el salón de plenos. Centeno es empleado público desde hace 30 años, cuando aprobó la oposición de personal laboral de la Junta, y trabaja en el instituto Al-Qázeres. Para él, el paso a la primera línea política ha sido una experiencia «agotadora». «Aunque hemos estado en la oposición no hemos parado, pero he conocido a mucha gente que hoy se acuerda de mí y ha sido una vivencia bonita».

Cayetano Polo, por su parte, hace carrera política como portavoz de la formación naranja en la Asamblea. Hasta junio de 2018 estuvo también en Ciudadanos Víctor García Peguero, que abandonó la política para desarrollar sus proyectos profesionales. Consuelo Fernández Manley ocupó su escaño y no ha repetido.

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