Venezuela, Argentina y Perú, principales destinos de los misioneros cacereños

El obispo, misioneros y el delegado de misiones, con huchas antiguas usadas para la presentación. :: l. c./
El obispo, misioneros y el delegado de misiones, con huchas antiguas usadas para la presentación. :: l. c.

Los donativos para las misiones bajaron en la Diócesis un 19 por ciento durante la colecta del Domund de 2017

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Isidro Rubio es de Navarra y Víctor Hugo García es mexicano. Ayer coincidieron en la Casa de la Iglesia, situada en la calle General Ezponda, para narrar su experiencia como misioneros. Isidro, que pertenece a la orden de los dominicos, llegó por primera vez a Venezuela para hacer un reportaje sobre la obra que su congregación realizaba en el país. Le cautivó y decidió quedarse.

Allí ha pasado, de forma intermitente, los últimos 27 años de su vida. «Conocí la selva y me enamoré de aquel lugar. Me entró algo en el corazón», evoca e fraile. Su primera etapa se centró en trabajar con la población indígena, con los indios pemones, una de las 22 etnias existentes. Pero su enfrentamiento con una familia acaudalada dedicada al sector turístico en la zona, «habían quemado chozas para ampliar los hoteles», le obligó a salir del país.

Tiempo después regresó. En esta ocasión, su destino fue Barinas, donde ejerció como capellán y profesor universitario durante diez años. «Vi nacer el chavismo», destaca con voz enérgica. Fue compañero, precisa, de Adán Chávez, hermano de Hugo Chávez. Una enfermedad le trajo de vuelta a España. Y, una vez recuperado, realizó su tercera incursión en el país latinoamericano.

Isidro Rubio Misionero en Venezuela «La gente en Europa no ha entendido el problema de Venezuela; hay que ayudar al país con ideas y líderes»

Víctor Hugo García Misionero en Mozambique «Ser misionero se lleva en el ADN; no me planteo vivir de otra manera»

La última misión de fray Isidro ha sido junto a la frontera de Colombia, donde ha visto de cerca el éxodo de venezolanos. «La gente en Europa no ha entendido el problema de Venezuela», lamenta. «A Venezuela no hay que ayudarla con limosnas; hay que ayudarla con ideas y con líderes. Allí no hay expresión, no hay libertad», zanja.

En estos momentos el religioso está destinado en Cáceres, en el barrio de La Mejostilla, donde está afincada la congregación dominica en la capital. Pero fray Isidro cuenta los días para regresar. «He sido muy feliz en Venezuela porque me he sentido útil. Quiero volver», avanza mientras sostiene en sus manos una de las huchas del Domund, la Jornada Mundial de las Misiones, que este fin de semana volverán a salir a la calle.

Víctor Hugo asiente con la cabeza mientras escucha a Isidro. «Ser misionero se lleva en el ADN. No me planteo vivir de otra manera», asegura. Su destino ha sido Mozambique, donde ha ejercido varias funciones durante 15 años.

Su primera labor, describe, fue parroquial. Junto a varias religiosas atendió dispensarios médicos, escuelas de alfabetización de adultos y un centro donde prestaba atención a casi 200 leprosos. «Fue una actividad que me tocó», precisa.

Tras esta primera etapa regresó a México, donde aprovechó su estancia para estudiar Periodismo. Cuatro años después volvió al país africano, donde se hizo cargo de 'Vida nueva', la única revista nacional de Mozambique. Se ocupó, además, de formar líderes locales. «La gran alegría que tengo es la de seguir trabajando con jóvenes, que son, a través de la formación que impartimos, los que cambian el mundo», afirma.

EL DOMUND EN CIFRAS

84 misioneros tiene la Diócesis de Coria-Cáceres, de los que 48 son mujeres y 36 son hombres
Hay 47 religiosas, 26 sacerdotes, cinco laicos y seis religiosos no sacerdotes.
78.619 euros
Es el dinero logrado en la Diócesis durante la colecta del Domund de 2017. En 2016 la cifra fue de 97.588 euros y en 2015, de 91.575 euros.

«El trabajo de nuestros misioneros, de la prensa misionera religiosa, cambia también la perspectiva, cambia la visión y así cambia el mundo», explica mientras pone como ejemplo el papel desempeñado por los jóvenes que ha formado en Mozambique durante las últimas elecciones. «A través de los medios se han denunciado situaciones de corrupción», agrega Víctor Hugo. Está en Cáceres de paso. Pero su mente y su corazón siguen en África.

La Diócesis de Coria-Cáceres cuenta en la actualidad con 84 misioneros, como Isidro y Víctor Hugo, repartidos principalmente por Perú, Venezuela y Argentina, según los datos dados a conocer ayer por el obispo, Francisco Cerro Chaves, y el delegado de Misiones, Francisco González, durante la presentación de la jornada del Domund de 2018, que se celebra este domingo bajo el lema 'Cambia el mundo'. Brasil y el continente africano completan los destinos habituales de los misioneros cacereños.

Por sexos

El 57 por ciento de los misioneros son mujeres y el resto, hombres. Hay 47 religiosas, 26 sacerdotes, seis religiosos no sacerdotes y cinco laicos, según los datos de la Diócesis. Las expectativas de Coria-Cáceres es que este año se superen los ingresos logrados durante el año anterior. Durante 2017 se consiguieron 78.619 euros, un 19,4 por ciento menos que en 2016, cuando se lograron recaudar 97.588 euros. Las huchas saldrán a la calle el sábado y el domingo.

«Me preocupaba la bajada del año pasado», admitió ayer, Francisco González, delegado de Misiones. No obstante, se muestra confiado en que este año se consiga más dinero. Durante el año 2015 la campaña del Domund logró en la Diócesis 91.575 euros y un año después la cifra se elevó hasta los 97.588 euros.

160 parroquias de la Diócesis se sumarán este fin de semana a la campaña del Domund, una jornada que se celebra desde 1926. La iglesia cuenta, a nivel nacional, con 12.000 misioneros repartidos por 1.108 territorios diferentes.

«He comprobado la realidad de los misioneros en los barrios más humildes y pobres, trabajando con la gente, jugándose muchas veces la vida. Cambian este mundo», contó durante su intervención el prelado cacereño, que ha estado recientemente en África en calidad de representante de la Conferencia Episcopal Española. Francisco Cerro Chaves ha visitado el pasado fin de semana Guinea Ecuatorial.