«Antes veía la montaña y ahora una autovía que viene hacia mi casa»

Nace una asociación en Cáceres para pedir soluciones ante los ruidos y peligros que puede generar la conexión de la avenida de la Hispanidad con la Ronda Sureste

Luis Jiménez, con gafas de sol, desde la terraza de su ático, junto a su vecino Ángel Rubio mostrando parte de las obras de la Ronda Sureste. :: /LORENZO CORDERO
Luis Jiménez, con gafas de sol, desde la terraza de su ático, junto a su vecino Ángel Rubio mostrando parte de las obras de la Ronda Sureste. :: / LORENZO CORDERO
Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

Después de volver de las vacaciones se llevó la sorpresa. Abrió la ventana de su casa y vio grúas, camiones, amasijos de hierro, vallas, zanjas, operarios trabajando y montones de tierra. En definitiva, un paisaje teñido de marrón. Nada quedaba del verde que antes divisaba desde su terraza. Ni un sólo árbol ni la calma que le suponía vivir junto al campo. El pasado verano las obras de la Ronda Sureste empezaron a cambiar las vistas que tenía Ángel Rubio desde su hogar en el residencial Ronda San Francisco 21. Ubicado enfrente de los juzgados de Cáceres, es un bloque en el que viven 105 familias que temen que el trazado de la nueva carretera les afecte en su día a día.

Por eso muchas de ellas han creado la Asociación de Vecinos Ribera del Marco para pedir soluciones ante los ruidos, la contaminación y la peligrosidad que puede suponer el tráfico de vehículos cerca de sus casas. «Antes veía la montaña, con pajaritos y árboles, y ahora veo una autovía que viene hacia mi casa», lamenta Ángel mientras señala una de las vías principales que conectará la ciudad con la nueva Ronda.

Se refiere a la conexión que se inicia en el cruce de la avenida de la Hispanidad con la Ronda San Francisco y finaliza en la glorieta propuesta en la Ronda Sureste. Su longitud es de 358 metros, tendrá dos carriles en cada sentido y para salvar la zona de la Ribera del Marco se ha propuesto un viaducto de 270 metros de longitud y 30 de ancho. Será de losa de hormigón.

Los vecinos no hicieron alegaciones al trazado porque cuando se abrió el período no vivían en la zona

«Ese acceso estará a tan sólo tres metros de los patios de nuestro edificio. De hecho, ya se puede ver el poco espacio que dejarán hasta nuestras casas», critica Ángel.

Su vecino Luis Jiménez, que vive en uno de los áticos, asiente con la cabeza. «Las máquinas llegaron un día y arrasaron con todo. Esto es un atropello y estamos alarmados», comenta Luis, quien apunta a que este hecho afecta también al residencial Huerta del Conde, una nueva construcción ubicada enfrente del hospital San Pedro de Alcántara. En ella está previsto que vivan otras 115 familias.

En total, la agrupación vecinal cree que esta situación puede afectar a 500 personas. «Necesitamos una solución», añade Luis.

Sin embargo, durante el período de alegaciones del trazado de la Ronda Sureste los vecinos que viven ahora en esta zona no tramitaron ninguna. «No reclamamos porque en la época que se podía ni existía la asociación ni estaban construidos los residenciales», coinciden Ángel y Luis, que compraron sus casas hace cuatro años.

«En mi caso era prioritario que fuera una zona tranquila y rodeada de campo. Ahora es todo lo contrario», reconoce Luis, que hace unos meses puso a la venta su ático. «Hay gente que dice que la zona estará mejor comunicada, pero eso no me convence», afirma. «Hemos protestado junto a la asociación Amigos de la Ribera del Marco porque antes teníamos un vergel y de la noche a la mañana se cargaron cien metros del arroyo», añade.

A la izquierda, lugar por donde pasará la Ronda antes de empezar las obras. A la derecha, grúas y camiones trabajando en la obra de la Ronda Sureste
A la izquierda, lugar por donde pasará la Ronda antes de empezar las obras. A la derecha, grúas y camiones trabajando en la obra de la Ronda Sureste / HOY

Residencial Vistahermosa

Ante la imposibilidad de cambiar el trazado, creen que todavía se pueden realizar cambios para no convertir el acceso que pasa cerca de sus casas en la arteria principal de entrada y salida de la ciudad.

Consideran que la conexión más grande se debería hacer por el acceso del residencial Vistahermosa. «En esa zona el trazado proyectado no está tan cerca de los vecinos», coinciden en la nueva asociación.

Esa conexión permitirá la continuidad de la avenida de Dulcinea y su unión con la Ronda Sureste. Aclaran que eso también facilitaría llegar a los múltiples organismos ubicados en la zona de San Francisco y de la Hispanidad como el hospital, los juzgados, los centros educativos, el tanatorio y las oficinas de empleo del Sexpe, entre otras instalaciones.

La plataforma asegura que hay 500 personas afectadas y quieren reunirse con responsables de la Junta

Precisamente en esa zona también ha aumentado el número de vecinos en los últimos dos años, aunque la mayoría viven en chalés distribuidos en parcelas de unos 200 metros que se encuentran más alejadas del acceso previsto para la Ronda Sureste.

A ellos lo que más les afecta es el cambio en el paisaje que ven al subir sus persianas. También divisan el trazado de la carretera que actualmente está en obras. La mayoría de ellos compraron las parcelas antes de que entraran las máquinas para ejecutar la Ronda Sureste.

Reivindicaciones

Desde la Asociación de Vecinos Ribera del Marco están intentando que más cacereños se unan a su reivindicación y a principios del mes de febrero mantuvieron un encuentro con la alcaldesa de la ciudad, Elena Nevado.

Solicitaron que la vía de acceso se reduzca de dos carriles por sentido a uno solo. También pidieron que el trazado de la carretera se aleje del residencial San Francisco unos doce metros, así como la prohibición de autobuses y tráfico pesado por esa salida.

Además, reclaman al Consistorio que coloquen arbolado en los márgenes de la travesía, con el fin de disminuir el efecto de la polución y aminorar el ruido.

A eso se suma la instalación de un radar fijo para controlar la velocidad en 30 kilómetros por hora en tramo urbano de la conexión con la avenida de la Hispanidad. «Queremos salvaguardar así la seguridad de los vecinos y visitantes de esta zona», aclara Ángel, quien lamenta que no han encontrado soluciones por parte del Ayuntamiento. «Primero nos dijeron que nos reuniríamos con los técnicos y todavía estamos esperando. Luego nos vimos con la alcaldesa pero lo único que nos comentó es que todo lo que tiene que ver con la Ronda Sureste es competencia de la Junta de Extremadura».

Les aclaró que el Consistorio solo puede hacer de mediador y trasladar a la Administración regional la denuncia que ahora hacen los residentes. «Solicitaremos una reunión con el director general de Infraestructuras», destacan en la asociación.

Aseguran que seguirán luchando para que se cumplan sus peticiones. Sin embargo, el tiempo corre en su contra. Según la previsión que maneja la Junta, la Ronda Sureste de Cáceres será una realidad a finales de 2020.