Vecinos de la zona de Tenerías denuncian estar abandonados

Cables en fachadas de la calle Ribera de Curtidores. :: armando méndez/
Cables en fachadas de la calle Ribera de Curtidores. :: armando méndez

Se han quejado al Ayuntamiento de que sus calles huelen mal al no baldearlas, y a Iberdrola por exceso de cableado

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

«Nos quejamos, pero nadie nos hace caso. Estamos abandonados», comenta Ramón Fernández, vecino de la calle Ribera de Curtidores. Lo dice en la parte baja de la calle, que está cerca del camino que atraviesa el agua canalizada de la Ribera del Marco. Es la zona de Tenerías y huele a orina. «Hay meadas de los perros por todos los lados. El problema es que por aquí no se baldea con agua limpia - señala -. Como está en la zona baja de Tenerías, por la parte superior sí que va una máquina de Conyser limpiando, pero echa la porquería a la zona baja, y aquí no baldean con agua y huele mal».

Tenerías está entre la iglesia de Santiago y la calle Caleros y la Ribera del Marco, son calles empinadas y algunas estrechas, una zona algo desconocida que gusta a la gente que valora sus chimeneas y el contraste de los colores de las fachadas de las casas.

Vecinos de esta parte de la ciudad indican que han denunciado en el Ayuntamiento que la zona huele mal, pero no les hacen caso.

Ramón Fernández: «El jardín de la calle Sinaí cualquier día arde y el fuego irá a las casas»

Entre la calle de Tenerías y la calle Ribera de Curtidores, está la calle Sinaí, algo empinada en donde hay un jardín, que en su día estuvo cuidado, en el que destacan los granados. Ahora el jardín está bastante descuidado, con maleza y ramas rotas. Los granados, sin podar, tienen una amplias ramas que casi llegan a las casas. «Este jardín se ha convertido en una selva, hay vegetación seca y como cualquier día arda, el fuego llegará a las casas de al lado», advierte Ramón Fernández. Denuncian que también hay solares sin desbrozar, y que hay casas abandonadas, que suponen un peligro para las viviendas que están a su lado.

Los vecinos también se quejan de la gran cantidad de cables que hay por las fachadas y de un lado a otro de las calles. Son cables trenzados que están por todos los lados, «hay un exceso de cableado. Lo hemos denunciado a Iberdrola, pero tampoco nos hace caso. Lo malo, además de estropear la estética, es que los trenzados se fijan en las viviendas con clavos grandes, perforando las fachadas 20 ó 30 centímetros y por ahí se mete la humedad en las casas». Fernández también se queja de que Telefónica pone muchos cables, «están poniendo la fibra óptica y son más cables, pero no quitan los otros». Señalan que la calle Caleros está muy bien, cuidada y con pocos cables, pero al bajar a la zona de Tenerías, ya se termina la limpieza y el buen gusto.

Hay calles sin salida, que van a dar a la Ribera del Marco, en las que señalan que, en teoría, sólo deberían estar aparcados los coches de los residentes, pero mucha gente deja sus coches ahí sin ser de la zona. Se han originado daños en vehículos estacionados, en lo que se ha podido saber quién los ha originado gracias a las cámaras de televisión de una casa grande que hay en esta zona.

Por otra parte, comentan que los vecinos tienen que salir con sus coches y motos por la calle Caleros en dirección a la Torre de los Pozos, a la calle Mira al Río, pero en la calle San Roque hay agua en la calzada, «es al lado de la Torre de los Pozos, y siempre en verano porque es cuando riegan en las casas de la judería. En esa zona ya nos hemos caído varios con la moto por culpa de estar la calzada mojada. También nos hemos quejado, pero... tampoco nos hacen caso».