Vecinos de 120 viviendas del casco histórico solicitan análisis de agua

Los vecinos han buzoneado información y un formulario para solicitar los análisis. :: hoy/
Los vecinos han buzoneado información y un formulario para solicitar los análisis. :: hoy

«Hay preocupación por el plomo; la gente me llama y me pregunta si puede beber del grifo», asegura Juan Manuel Honrado, presidente de la Ciudad Monumental

M. J. T. CÁCERES.

La campaña informativa emprendida hace dos semanas por la asociación de vecinos Ciudad Monumental para alertar a los residentes de la detección de niveles de plomo por encima de lo permitido en algunas viviendas del recinto histórico se ha saldado con la solicitud de 120 análisis voluntarios por parte de otras tantas familias residentes en esta zona de la ciudad.

«Hay preocupación. Hay gente que me llama y me pregunta si puede beber del grifo. Otros, en cambio, están tranquilos porque han reformado sus viviendas sin tener en cuenta que el problema puede estar en las acometidas», indica Juan Manuel Honrado, presidente vecinal.

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Como ya publicó este diario, la asociación vecinal ha puesto en marcha una segunda tanda de análisis para que los residentes puedan saber si el agua que sale del grifo de sus casas tiene plomo o no. El Ayuntamiento se brindó a hacer estas pruebas de forma gratuita a través de la Farmacia Municipal. Una vez obtenido este compromiso, la asociación buzoneó por las casas trípticos para que los residentes indicaran sus datos y solicitaran, si querían, estos análisis. Además, también puso en marcha una página web donde los interesados pueden formalizar sus inscripciones a través de internet. Aquí los residentes pueden rellenar el formulario para pedir la realización de estos análisis. Tienen que precisar si tienen o sospechan tener tuberías de plomo dentro de su vivienda.

Los interesados en realizar estas pruebas en sus casas todavía están a tiempo de formalizar su petición

Una tercera posibilidad reside en enviar un correo electrónico a la asociación vecinal (avvciudadmonumental@gmail.com) para solicitar estas pruebas.

El presidente vecinal estima que el dato final de solicitudes de análisis se elevará hasta las 200, según sus cálculos. Durante esta semana, indica, la asociación intentará ir cerrando plazos con el Ayuntamiento. Por un lado, Honrado se pondrá en contacto con la concejala de Medio Ambiente, Montaña Jiménez, para que la edil le explique cuál es el protocolo que seguirá la Farmacia Municipal. Y además espera poder entregar el próximo viernes el listado ya completo de todos los solicitantes de estos análisis. Ese día mantendrá una reunión con Rafael Mateos, portavoz municipal y responsable de la Policía Local, y con Víctor Bazo, concejal de barrios y participación ciudadana. En el encuentro no sólo se abordará el problema del plomo, sino también otros asuntos, como la seguridad en la Plaza de Santiago.

El precedente

Esta segunda campaña de análisis viene precedida de una primera tanda que se realizó hace un mes y medio, después de que un residente detectara un alto nivel de plomo en el agua de su vivienda tras realizar unas obras. Tras conocer este caso, la asociación vecinal informó a sus socios y les brindó la posibilidad de analizar el agua del grifo de sus casas. 33 propietarios se sumaron entonces a esta iniciativa. Las muestras, por las que cada vecino pagó doce euros, fueron analizadas entonces por el Colegio Oficial de Farmacéuticos y en un laboratorio del campus universitario. Ocho análisis arrojaron resultados por encima del máximo permitido por ley (diez microgramos por litro) y en otras 16 viviendas se detectó plomo en el agua, aunque dentro de los márgenes legales.

El objetivo final de estos análisis es determinar cuáles son las zonas más afectadas por la existencia de tuberías de plomo en la Ciudad Monumental, que pueden encontrarse en el interior de las viviendas o bien en la acometida de las casas con la red general. El plomo es un material cuyo uso en las canalizaciones quedó prohibido en 1980.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que no existe un nivel de exposición al plomo que pueda considerarse seguro. Es una sustancia tóxica que se va acumulando en el organismo, con efectos especialmente dañinos en niños.