Vecinos de San Francisco en Cáceres pagan 22.000 euros por la filtración de aguas fecales

El garaje del edificio, anegado por las aguas negras, está inutilizado. :: armando méndez

La deteriorada red de saneamiento a su paso por la vía Hernández Pacheco genera un problema de salubridad en edificios y negocios

J. C. CÁCERES.

No hay que ser docto en la materia. Basta con entrar al portal para percatarse de que existe un manifiesto problema de salubridad. El olor a putrefacción que cada día da la bienvenida a los vecinos del número 1 de la calle Carrera, en las inmediaciones de la Ronda de San Francisco, es notorio. Unos metros más adentro y un piso por debajo está la explicación. No es otra que la escenificada por un garaje anegado por las aguas fecales y, por ende, inutilizado. Un espacio que, a su vez, también es caldo de cultivo para ratas y cucarachas.

El edificio, inaugurado en el año 1996, tiene una planta bajo rasante de la calle Hernández Pacheco, donde se encuentra la planta de garajes. En este espacio existen dos acometidas de saneamiento del edificio formadas por tubos de PVC que están colgados en la pared, por los cuales las aguas residuales salen filtradas debido al retroceso originado por un atasco existente en la red general de saneamiento de la calle a su paso por la fachada del inmueble, tal y como arrojan los diferentes estudios técnicos elaborados para dar con el problema.

Tras las catas realizadas con una excavación cercana a la segunda acometida del edificio, se observa que existe un albañal con paredes de piedra de pizarra que está cortado en un punto. Los vecinos critican que esta instalación no esté resuelta con tubos de saneamiento, sino con un sistema antiguo que, al circular gran cantidad de agua cuando llueve, se colapsa y retrocede hasta la red de saneamiento del propio edificio, lo que origina las filtraciones y quebraderos de cabeza para los moradores y comerciantes de los negocios anexos a este último tramo de la calle Hernández Pacheco. Algo que está originando un grave problema de insalubridad y que además produce que el foso del montacargas de vehículos para acceder al garaje no se pueda utilizar, con el consiguiente perjuicio para los propietarios del edificio.

El Ayuntamiento mantiene que Canal de Isabel II tiene presupuestada esa renovación de la red

Los propietarios están asumiendo de su propio bolsillo las facturas para hacer frente a las averías

Solución

En múltiples ocasiones los vecinos han solicitado al Ayuntamiento que adopte una solución definitiva para que no se produzcan estas inundaciones de aguas negras. Para ello exigen que se canalice la red de saneamiento general mediante tubos de PVC, demoliendo así el albañal de pizarra deteriorado, que consideran «obsoleto», en uno de los puntos.

Desde el Ayuntamiento de Cáceres se asegura que se le tienen dadas instrucciones a Canal de Isabel II para que realice una limpieza periódica. Asimismo, el Consistorio sostiene que este saneamiento «es uno de los ya contemplados para su renovación dentro del presupuesto del que dispone la concesionaria». Cabe recordar que, desde que los trabajos de adecuación de las redes de abastecimiento y saneamiento fueran paralizados el pasado mes de agosto por diferencias entre la subcontrata de estas obras y Canal de Isabel II, la actuación permanece paralizada.

Sin fecha

Por la otra parte, desde Canal de Isabel II aseguran a este diario que «la reanudación de las obras está a la espera de una resolución judicial que permita la readjudicación de la misma», por lo que aún no se baraja fecha alguna. En la zona de la ronda San Francisco los trabajos debían haber comenzado el pasado mes de julio para estar concluidos a inicios de septiembre. En lo que a la encomienda global de toda la red se refiere, el plazo de ejecución de las obras era de 18 meses, a contar desde el pasado mes de marzo.

Desde entonces, ya se han perdido más de seis, por lo que la empresa concesionaria del agua en la ciudad de Cáceres se expondrá a una sanción por parte del Consistorio por incumplimiento de contrato, tal y como ya avisó el equipo de Gobierno este pasado verano.

Tras tener conocimiento de las incidencias originadas en dicha localización, la concesionaria del agua argumenta que «se está planteando una solución conjuntamente con el Consistorio y se están llevando a cabo labores de mantenimiento con mayor frecuencia de la habitual».

Mientras esperan una solución que ponga fin a sus desvelos, los vecinos del número 1 de la calle Carrera, así como algunos otros negocios afectados en esta zona de la ciudad, conviven prácticamente a diario con una situación que, tal y como critican, no es propia del siglo XXI. «No queremos más que otros vecinos, pero tampoco menos porque esto es un auténtico problema para la salud», lamenta Francisco Javier Sánchez, uno de los propietarios.

En una carpeta guarda con escrúpulo todas las facturas a las que han tenido que hacer frente en la comunidad cuando hay que arreglar las averías, ya que el seguro no se hace cargo de esta situación por tratarse de deficiencias en la red pública de saneamiento que afecta a más de 30 viviendas. En total, son más de 22.000 euros los que los vecinos han tenido que pagar para poner parches temporales y solucionar averías originadas por un problema ya enquistado. Al margen de ello, el propio Sánchez utiliza medios propios de su pequeña empresa para achicar agua regularmente, poniendo a disposición de esta causa tanto su tiempo como su trabajo y sus propios medios materiales. No es raro verle varios días a la semana con el mono de trabajo y las botas de agua.

Daños y perjuicios

Los vecinos ya están en contacto con un abogado para exigir al Ayuntamiento de Cáceres daños y perjuicios no solo por las molestias originadas, sino también por las inversiones que están realizando de sus propios bolsillos cada vez que se generan atascos en la red.

En algunos de los casos, sobre todo en época de lluvias, han llegado a producirse inundaciones de incluso más de un metro de altura. El mal estado de la red también es visible en un par de puntos de la pavimentación de la vía, donde existen baches agrietados.