Vecinos de Cáceres empiezan a colgar carteles para denunciar el problema del plomo

Cartel con la frase 'En mi calle hay plomo' en la ventana de una casa del casco antiguo. :: lorenzo cordero/
Cartel con la frase 'En mi calle hay plomo' en la ventana de una casa del casco antiguo. :: lorenzo cordero

Los letreros se están distribuyendo en tiendas y vía teléfono móvil para que los residentes los impriman y los pongan en sus balcones

REDACCIÓN CÁCERES.

Los vecinos de la parte antigua que están afectados por excesivos niveles de plomo en el agua de sus casas, y también otros sensibilizados con el problema, han empezado a colgar carteles de denuncia en los balcones y ventanas de sus casas. Lo hacen para mostrar públicamente la situación y para reclamar soluciones que no pasen por que sean ellos quienes tengan que asumir el coste completo de cambiar las acometidas de las viviendas, es decir, los tramos que van desde la red general a las tuberías interiores de las casas.

El grupo de trabajo sobre el plomo creado en el seno de la asociación de vecinos Ciudad Monumental está distribuyendo entre los residentes, vía Whatsapp, los carteles para que los impriman y los coloque en el exterior de sus viviendas. También pueden conseguirse en comercios de la parte antigua que se han prestado a colaborar.

La iniciativa de los carteles con el mensaje 'En mi calle hay plomo' es la primera medida de presión que toman los vecinos en relación al problema del plomo. Fue adoptada en una asamblea que la asociación Ciudad Monumental celebró a principios de abril en el salón de actos del Museo de Cáceres. «Vamos a hacer reivindicaciones en nuestras propias calles; consideramos que es un problema gordo», dijo entonces el presidente vecinal, Juan Manuel Honrado.

El colectivo de afectados entiende que el Ayuntamiento ha incumplid un real decreto del año 2003 que obligaba a la administración a cambiar todas las tuberías de plomo públicas, y también a informar de su existencia a los afectados. El Consistorio, por su parte, asegura que la responsabilidad de mantener las acometidas es de los vecinos, y por lo tanto son ellos quienes deben asumir el coste de cambiarlas. Los afectados tienen previsto convocar próximamente una nueva asamblea en la que decidirán sin llevan el asunto a los tribunales.

Hay que recordar que, según los datos definitivos de los análisis hechos públicos por el Ayuntamiento, una de cada tres viviendas del casco antiguo en las que se han tomado muestras presenta plomo en el agua del grifo. Los análisis se llevaron a cabo en octubre de 2018 en un total de 142 viviendas. De las 48 en las que se detectó plomo (el 33,8%), hay casas donde los valores están por debajo de los diez microgramos por litro -nivel máximo permitido por la ley-, y las hay que están por encima. Las que lo superan suponen el 17% del total de viviendas analizadas. No obstante, la asociación vecinal recuerda que no hay niveles de plomo seguros porque se trata de un metal pesado que se acumula en el organismo y no se elimina.