La tradición de San Antón en Cáceres atrae a decenas de perros

Ceferino de las Heras bendijo a unas 70 mascotas, perros en su mayor parte. :: armando méndez

Unas 70 mascotas fueron bendecidas en la iglesia de San Juan en un ambiente festivo y de respeto a los animales

C. NÚÑEZ CÁCERES.

El perro Chicho se puso ayer un poco bravo cuando el párroco de San Juan, Ceferino de las Heras, le roció con agua para bendecirle. Fue el único que mostró disconformidad porque los demás canes, en el regazo de sus dueños, fueron pasando por el hisopo sin grandes aspavientos. «Que san Antón te bendiga y de salud a toda tu familia», pronunciaba el párroco acercándose a cada animal. Decenas de perros, unos 70 aproximadamente, recibieron la bendición de San Antón en la parroquia de San Juan, que muy animada revivió la tradición de este santo eremita amante de los animales.

La festividad es el próximo día 17, aunque suele celebrarse el domingo previo o posterior para que pueda acercarse más público. Aunque la tradición permite que se acerquen todo tipo de mascotas, ayer la inmensa mayoría eran perros, y solo asomaron dos conejos entre el enorme censo canino ataviado con sus mejores galas para la ocasión. La mañana estaba fresca pero los rayos de sol del mediodía hacían más llevadera la espera. A la sombra, muchos de los dueños de las mascotas se frotaban las manos para entrar en calor.

Todos los tamaños

Había perros de todos los tamaños y colores, muchos de ellos resguardados bajo abrigos, y algunos hasta con lazos. Un grupo de amigas con unos quince perros comparte un amor por sus mascotas que se ha traducido en un grupo de Whatsapp llamado 'Perripandi del Rodeo'. Laura Sánchez es la dueña de Bela y la artífice de unos pañuelos conmemorativos para la ocasión. Son de fieltro rojo y cada uno de ellos está personalizado con el nombre. «Lo hemos hecho para que sepamos que somos amigos todos y para que vayan guapos», explicaba Laura.

Compañía, comprensión y también motivos para salir a pasear e incluso hacer amigos. Esos son algunos de los argumentos que esgrimen muchos de los que tienen perro. Mercedes Ollero muestra a su bichón maltés, Blanca, que es de Carla, su hija de ocho años. «Siempre ha querido perro, lo tiene desde el año pasado, ella la da de comer, la cuida y juega con ella, y el día que puede ser sale a pasearla». Mercedes destaca que pertenecen a la parroquia de San Juan Bautista y que suelen apuntarse a las actividades participativas que organizan.

El ambiente que había en el entorno de San Juan era festivo, con la intervención de un grupo de mujeres de la asociación de Amas de Casa ataviadas con trajes regionales y animando con cánticos tradicionales de la ciudad. Como novedad, este año se ofreció a los participantes en esta cita dulces y licor.