«Tener un animal en casa es una responsabilidad»

María José junto a su perro, Pablo, en Cánovas. :: armando méndez/
María José junto a su perro, Pablo, en Cánovas. :: armando méndez

L.A. CÁCERES.

Antes de acoger a su perrito Pablo, María José tenía una gata en casa. «Pero nos trasladamos del campo a la ciudad y se puso muy mustia en el piso, no le gustaba estar encerrada», cuenta esta morala afincada en Cáceres, que se decidió por la adopción porque quería tener un perro. Finalmente se quedó con un pequeño mestizo al que adoptó siendo un cachorro en el refugio San Jorge. «Lo vi en Facebook y me gustó su mirada», dice. María José pasará la Semana Santa en Cáceres pero en junio tiene previsto un viaje de una semana fuera de España y le resulta imposible llevar al perro. «Si mi compañera de piso no puede hacerse cargo, lo dejaré con una peluquera canina que tiene en casa una guardería», explica. «Ya se ha quedado otras veces y la experiencia es muy buena, está muy bien atendido». En la guardería la mascota tiene todos los cuidados que precisa, desde la comida o el aseo hasta sus paseos diarios. Eso sí, para poder alojar al perro tiene que tener en vigor la cartilla veterinaria con las vacunas al día. Su dueña está convencida de que Pablo se siente a gusto allí. «Cuando llegas y aparecen los otros amigos se pone a jugar con ellos, y cuando lo recojo me abraza» dice. «Tú le ves la actitud -añade- aprendes día a día de él y vas detectando si está contento o no». Tener a Pablo en casa le cuesta a María José unos 300 euros anuales, entre peluquería, desparasitaciones, vacunas, collares y comida. «Si no se pone malo y tienes que ir al veterinario». «El gasto es importante si realmente quieres tenerlo atendido», puntualiza. María José adoptó al perro hace casi dos años y admite que tener un animal en casa es una «responsabilidad». «Tienes que salir con él de paseo y a hacer sus necesidades, te apetezca o no». Pese a ello, la adopción ha sido muy beneficiosa para ella, «es una compañía, uno más de la familia», afirma.