Del tapón al botellón a la protección en el sexo

Del tapón al botellón a la protección en el sexo
PILAR PÉREZ PEÑA

En una sociedad en la que el alcohol se asocia a la diversión y al tiempo libre hay que ser muy valiente para ser joven y no tomar alcohol cuando se está con los amigos. Hay que tener en cuenta que es una sustancia psicoactiva con efectos eufóricos, pero además es adictiva y con consecuencias intoxicantes para el organismo, aunque a esto último le solemos restar importancia.

Desde los 15 hasta los 20 años es un periodo muy vulnerable en relación con la adopción de comportamientos que perjudican la salud como el consumo del alcohol y las drogas, y las conductas de riesgo sexual. Las campañas de salud pública en este sentido son muy necesarias aunque creo que la divulgación y concienciación que se hace es siempre insuficiente.

Aplaudo el programa 'Pon un tapón al botellón' que llevan a cabo la Fundación José Manuel Calderón y Banca Pueyo desde hace ya varios años en distintos institutos extremeños. En cada edición, se imparten charlas donde se difunden conceptos básicos sobre conocimientos acerca del alcohol, sus efectos y falsas creencias, además de analizar anuncios publicitarios y las consecuencias del alcohol al volante. Me parece una iniciativa muy positiva que debería llegar a muchos más centros educativos no solo de la provincia de Badajoz sino también de la de Cáceres.

El abuso del alcohol y las drogas está asociado con varios trastornos sociales, mentales y de comportamiento, y aumenta el riesgo de muchas enfermedades. De sobra sabemos que el alcohol es responsable de muchos accidentes de tráfico y de practicar sexo sin protección. Hace unos días el Ministerio de Sanidad avisó del descenso del uso de preservativo y el aumento de enfermedades de transmisión sexual. El tratamiento del sida y la píldora del día después en los embarazos no deseados han hecho que los jóvenes bajen la guardia y no usen los profilácticos en las relaciones sexuales. Como consecuencia, los contagios de sida están aumentando, y enfermedades que estaban olvidadas, como la sífilis y la gonorrea, han vuelto a España, sobre todo entre los jóvenes. Ahora comienza el verano y llegan las fiestas de los pueblos, los festivales de música y los días de playa; la diversión está asegurada, pero no está reñida con la protección a fin de evitar infecciones de transmisión sexual. Con la salud no se juega.